domingo, 2 de diciembre de 2012

El lince a reflexión

Bien es conocido para la mayoría de la sociedad el gran esfuerzo de conservación que se lleva a cabo sobre el lince ibérico en Andalucía. Conocido también gracias a la gran publicidad  por parte de las entidades conservadoras y la Consejería de Medio Ambiente Andaluza.

elmundo.es

Pero el por qué de mi reflexión sobre si este gran esfuerzo sirve de algo o es en vano es bastante evidente, queramos o no. El lince Ibérico (Lynx pardinus), sólo tiene dos poblaciones aisladas en Andalucía, ya que el corredor verde del Guadiamar no ha conectado a estas dos poblaciones, aunque fuese en parte su objetivo. El número de individuos no sobrepasa los 200, y a la vez que ocurren nacimientos en cautividad, algún individuo siempre es encontrado muerto o atropellado.

De ahí que, ¿es viable, conservar una especie, en la que sólo se conservan dos poblaciones genéticamente diferentes y que ni siquiera están conectadas entre sí?.

Paso a explicar esto, dos poblaciones, una muy parecida genéticamente entre sus individuos y, por tanto, con una variedad genética entre ellos muy baja, además de una población bastante limitada, es decir, la de Doñana. La otra población de Sierra Morena, con un mayor número de individuos pero también muy próxima entre ellos, aunque esta tenga una mayor variabilidad.

Por tanto, si se puede considerar viable el esfuerzo que supone sacar una población tan disminuida en número con una variedad genética tan escasa adelante es cuestión del punto de vista que se mire, podemos tener un punto de vista realista, y ver que el lince está destinado a la extinción natural, como ha pasado ya con miles de especies que no se han adaptado a las condiciones imperantes y han acabado desapareciendo, algo normal ya que todas las especies al fin y al cabo acaban pasando por este proceso natural. O pensar desde un punto conservacionista, y tener en cuenta que la situación del lince actual es debida a la acción humana, y al ser una especie tan vistosa y atractiva para el público merece la pena el esfuerzo de su protección.

Con esto no quiero escribir ningún artículo científico sobre el lince ibérico, sólo hacer pensar sobre su situación y reflexionar sobre ella, para así poder aportar un punto de vista diferente al que siempre nos dan desde fuera.
guardian.co.uk

1 comentario:

  1. Interesante cuestión. Sin embargo, si todo en esta vida nos lo planteáramos así ... ¿no viviríamos de un modo resignado a lo que el caprichoso azar determine? No porque algo por inercia pueda ocurrir, significa que tengamos que dejar que ocurra. Cueste lo que cueste, al final, el resultado, puede merecer infinitamente la pena.

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