Bien es conocido para la mayoría de la sociedad el gran
esfuerzo de conservación que se lleva a cabo sobre el lince ibérico en
Andalucía. Conocido también gracias a la gran publicidad por parte de las entidades conservadoras y la Consejería de Medio Ambiente Andaluza.
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| elmundo.es |
Pero el por qué de mi reflexión sobre si este gran esfuerzo
sirve de algo o es en vano es bastante evidente, queramos o no. El lince
Ibérico (Lynx pardinus), sólo tiene
dos poblaciones aisladas en Andalucía, ya que el corredor verde del Guadiamar
no ha conectado a estas dos poblaciones, aunque fuese en parte su objetivo. El
número de individuos no sobrepasa los 200, y a la vez que ocurren nacimientos
en cautividad, algún individuo siempre es encontrado muerto o atropellado.
De ahí que, ¿es viable, conservar una especie, en la que
sólo se conservan dos poblaciones genéticamente diferentes y que ni siquiera
están conectadas entre sí?.
Paso a explicar esto, dos poblaciones, una muy parecida genéticamente
entre sus individuos y, por tanto, con una variedad genética entre ellos muy baja,
además de una población bastante limitada, es decir, la de Doñana. La otra
población de Sierra Morena, con un mayor número de individuos pero también muy próxima entre ellos, aunque esta tenga una mayor variabilidad.
Por tanto, si se puede considerar viable el esfuerzo que
supone sacar una población tan disminuida en número con una variedad genética tan
escasa adelante es cuestión del punto de vista que se mire, podemos tener un
punto de vista realista, y ver que el lince está destinado a la extinción
natural, como ha pasado ya con miles de especies que no se han adaptado a las
condiciones imperantes y han acabado desapareciendo, algo normal ya que todas las
especies al fin y al cabo acaban pasando por este proceso natural. O pensar desde un punto
conservacionista, y tener en cuenta que la situación del lince actual es debida
a la acción humana, y al ser una especie tan vistosa y atractiva para el público
merece la pena el esfuerzo de su protección.
Con esto no quiero escribir ningún artículo científico sobre el lince ibérico, sólo hacer pensar sobre su situación y reflexionar sobre ella, para así poder aportar un punto de vista diferente al que siempre nos dan desde fuera.
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| guardian.co.uk |


Interesante cuestión. Sin embargo, si todo en esta vida nos lo planteáramos así ... ¿no viviríamos de un modo resignado a lo que el caprichoso azar determine? No porque algo por inercia pueda ocurrir, significa que tengamos que dejar que ocurra. Cueste lo que cueste, al final, el resultado, puede merecer infinitamente la pena.
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