miércoles, 27 de marzo de 2013

El jardín del Edén sevillano: el parque de María Luisa

   Muy buenas queridos lectores, hoy les traigo preparado un capítulo que bien podríamos apadrinarlo como cercano a nosotros. Nos adentramos en uno de los pulmones verdes de la ciudad: el Parque de María Luisa. Allegado porque muchos de nosotros hemos deambulado por sus caminos acompañado o en bicicleta. Un lugar de esparcimiento social digno de admirar por todos. Un rincón donde tomar el sol, dormir la siesta, comer, hacer deporte, aprender e incluso bañarse.


Atardecer sobre el estanque de la Plaza de América.

   Aunque hoy en día el calificativo de "pulmón verde" se le ha quedado pequeño por la creación de otros jardines, éste sigue manteniéndose como el más frecuentado; sin duda por su privilegiada situación a escasos metros del casco histórico. Ni el parque del Alamillo, Miraflores, Los Príncipes o el futuro Guadaira pueden disputarle su innegable trono. Él fue el primero y sigue siendo referencia.


Calle Pizarro en Otoño.

   Originariamente los terrenos que hoy conocemos como Parque de María Luisa, los jardines del Palacio de San Telmo, el entorno del Teatro Lope de Vega y el Jardín de las Delicias de Arjona conformaban los extensos dominios privados de los Duques de Montpensier. La llegada de Don Antonio de Orleans (1824-1890) a Sevilla fue consecuencia de la proclamación de la República en Francia (1848). Para su estancia decidió adquirir en 1849 del Estado la antigua Universidad de Mareantes (1682-1848). Establecidos en su final residencia tras abandonar los Reales Alcázares, se proyectaron unos inmensos prados, vergeles, cuadras y jardines para la pequeña corte que se estaba gestando. A modo de sus hermanos, los extintos borbones franceses, quiso copiar su legado e implantarlo en la capital hispalense emulando los grandes parterres de Versalles.


Jardines privados del Palacio de San Telmo.

   De estos jardines privados tenemos noticias de una de las escenas más románticas de la época. Fue en el Pabellón de Alfonso XII "el pacificador" -situada en la isleta de los patos-, donde el dicho rey le pidió la mano a su primera esposa María de las Mercedes de Orleans, hija mayor de los Duques de Montpensier. Fue en ese 12 de Diciembre de 1877 donde quedó grabado para muchos sevillanos el pasado novelero de estos jardines y su posterior y actual fama sensiblera.


Pabellón de Alfonso XII

   Fue la última hija de Fernando VII "el deseado", María Luisa Fernanda de Borbón -quien fuera mujer de Antonio de Orleans- quien dona los jardines al Ex. Ayuntamiento de Sevilla en 1893. Tras esta solemne entrega y regalo de amor de la infanta por su ciudad, los magnos jardines corrieron una serie de años un tanto olvidados hasta que en los albores de la Exposición Iberoamericana llegó a los umbrales de los comisarios.

Museo de Artes y Costumbres Populares en la Plaza de América

   La celebración del certamen hispanoamericano centró sus ojos en los terrenos del parque. Los delegados   pensaron en hacerlo epicentro del futuro recinto. La decisión fue muy acertada y tras varios años de abandono, el gobierno municipal le encargó un gran proyecto de reurbanización y total remodelación al ingeniero francés Jean-Claude Nicolas Forestier.


Imagen romántica de Sevilla
con los jardines privados del Palacio de San Telmo a lo lejos.

   A la hora de reelaborar por completo el edén privado francés, el saboyano Forestier se inspiró en los jardines del Generalife, la Alhambra y los Reales Alcázares de Sevilla. Añadir que este diseñador fue el creador del Campo de Marte de París.

Relación de glorietas y  otros espacios.

   Es este arquitecto paisajista quien se encarga de su reorganización para albergar diversas actividades e incluso pabellones durante la Exposición Iberoamericana de 1929. La totalidad de las obras ascendieron a 144.593.700 millones de pesetas; 869.025,64 euros. Fue el 18 de Abril de 1914, coincidiendo con el primer día de la populosa Feria sevillana, la fecha ansiada en que el Parque de María Luisa abrió sus puertas al público. 


Insólita estampa de gente leyendo en la
Glorieta de los Hermanos Álvarez Quintero.

   Pero la fecha de 1914 tal vez siembre dudas en nuestra mente. Hagamos un alto en el camino y reflexionemos. ¿Cómo es que se inauguró 15 años antes de la Exposición? Lo cierto es que el Certamen fue continuamente retrasado cuando su originaria fecha de apertura era 1911. Problemas de gran índole como los ocasiones por la Gran Guerra (1914-1918), la Guerra de Marruecos (1911-1927) o la Dictadura del general Miguel Primo de Rivera (1923-1930) avocaron una y otra vez a su demora. No todo fueron factores indirectos ajenos a la Exposición: la falta de capital, las huelgas o el inacabado de las obras tambien hicieron mella. De esta manera, el jardín tuvo un margen de tiempo de una década y un lustro para "emperifollarse".


Parque de las Palomas en la Plaza de América.

   Sus  40 hectáreas le han valido ser declarado Bien de Interés Cultural y Patrimonio Histórico de España. En sus terrenos se edificó la monumental Plaza de España (Capitanía General, Museo Militar Regional, diversas oficinas de la Conferencia Hidrográfica y del Estado), el bar Citroen, el Teatro Lope de Vega (Casino de la Exposición y Pabellón de Sevilla), los pabellones de Estados Unidos, Perú, Uruguay, Chile, Guatemala, Argentina, Brasil, México, Colombia y Marruecos, el Pabellón de Bellas Artes (Museo Arqueológico), el Pabellón Mudéjar (Museo de Artes y Costumbres Populares), el Pabellón Real (oficinas del Ayuntamiento), el Pabellón Domeq (Sede de Juventudes Musicales), Costurero de la Reina (oficina de turismo) y el Pabellón de Telefónica (hoy Fundación Forja XXI).

Glorieta de la isla de los lotos nevada en 1954.

   Vale la pena citar el inventario de especies arbóreas con las que cuenta el Parque: 

   Acus, Casuarlina, Limonero, Plátano de Sombra, Palmera de Senegal, Plátano Oriental, Almez, Grevillea, Castaño de Indias, Branquiquitón, Araucaria Australiana, Aconcatera, Ciprés, Palmito, Pitosporo, Eucalipto Rojo, Naranjo Amargo, Laurel de Indias, Ailanto, Washingtonia de Tronco Fino, Washingtonia de Tronco Grueso, Acus, Pica-pica, Caqui de Virginia, Furcraea, Nogal Americano, Araar, Olmo, Araucaria, Palmera Canaria, Jabonero de la China, Árbol del Amor, Olivo Silvestre, Jacaranda, Ciprés de Arizona, Resno de Flor, Aligustre o Durillo, Aladierno, Catalpa, Naranjo Moruno, Ciprés de los Pantanos, Helecho Árbol, Bambú, Higuera, Pino Carrasco, Algarrobo, Podocarpo Palmera de Fortune, Fotinias, Palmera Latania, Cóculo, Parasol de China, Sófora, Árbol de la Bella Sombra, Palmera Datilera, Magnolio, Tilo, Árbol de las Lianas, Nandina, Ciruelo de Pissard, Falsa Acacia, Arce Negundo, Yuca, Cedro del Himalaya, Limpiatubos, Cica, Acacia de Tres Espinas, Sapindo, Chopo Canadiense, Fresno, Roble, Mada, Tipuana, Palo Verde, Pino Piñonero, Granado, Melia, Árbol de Júpiter, Morera de Papel, Adelfa, Pino Canario, Laurel, Mirto, Coco Plumoso, Falso Pomelo y Boj.


Itinerario botánico.

   A día de hoy y a modo de conclusión para cerrar esta entrada, nuestro personaje que el año que viene cumplirá su primera centuria, se encuentra perfectamente integrado en la ciudad. Los años claro que han hecho mella en la vegetación, los caminos, las fuentes o sus bancos, pero el toque romántico de sus selváticas zonas permanece intacto. Goza de una buena salud gracias al cuidado de su pueblo. El parque puede dar mucho más de sí y se debería de invertir algo más de lo que precisa para su solo mantenimiento. 


La Plaza de América inundada en 1961.

   Por último, me gustaría hacer una crítica constructiva. En la ciudad existe una casi total ignorancia por hacia la extensión del susodicho parque junto al muelle de Las Delicias. Con ello me refiero al jardín de Las Delicias de Arjona entre el Pabellón de Argentina, Colombia, Marruecos y Guatemala. Esta zona también forma parte del entramado verde del pulmón. Parece ser que el simple hecho de tener que cruzar un paso de peatones ha supuesto la total separación, cual bronquio de su pulmón, de las Delicias al María Luisa.


Se nos abre al goce de todos y cada uno de los sevillanos de esta ciudad.



Fuentes bibliográficas:

-   "El Parque de María Luisa, esencia histórica de Sevilla". Cristina Domínguez Peláez. Biblioteca de Temas Sevillanos. Servicio de Publicaciones del Ayuntamiento de Sevilla. Sevilla, 1995.

-   "La corte sevillana de los Montpensier". María del Carmen Fernández Albéndiz. Biblioteca de Temas Sevillanos. Servicio de Publicaciones del Ayuntamiento de Sevilla. Sevilla, 1997.

-   "Parque de María Luisa". Wikipedia. ( http://es.wikipedia.org/wiki/Parque_de_Mar%C3%ADa_Luisa )

1 comentario:

  1. Magnífico y completo artículo.
    Mis felicitaciones.
    Creo que la cuantía económica está mal expresada.

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