La situación en
Centroamérica al igual que en América Latina se encontraba en dificultades,
derivadas de la expansión de diversas ideologías por el globo, tal es el caso
de la incursión del socialismo en Cuba. Por este hecho, y ante el conflicto de
la implantación de misiles Soviéticos en territorio cubano; simbolizó una
intervención de la Unión Soviética en el continente americano.
La Guerra Fría había arrastrado consigo una ideología
en la que Estados Unidos iba a tomar un partido intervencionista, sobre todo
para América Latina. Tal es el caso como en países de Centroamérica donde se
inmiscuyó en sus asuntos de Estado provocando que hubiera gobiernos
autoritarios de carácter militar, que ayudaran a poner al mando a militares así
como mantener sus ejércitos. Con este intervencionismo se prevenía la adopción
de ideas y relaciones socialistas. Era un intervencionismo indirecto debido a
que solo apoyaba económicamente; tal es el caso de Nicaragua.
Con este tipo de ayuda militar surge el “enemigo
interno” que eran considerados como los perturbadores de la armonía y paz en la
sociedad, por lo que el ejército fue utilizado para mantener el orden civil,
sin importarles el respeto de los derechos de las personas, así como hacer a un
lado la democracia. Las organizaciones de participación civil fueron
aplastadas, fue un período de represión y lo único que se podía hacer es
aguantar, aceptar y vivir con temor.
Sin embargo existía siempre un grupo de ciudadanos
inconformes con la situación de lo que acontecía en su país, y es así como se
va conformando la oposición que serían los que encabezarían movimientos y
estallidos revolucionarios. Son los grupos de las clases medias que van
conformando este grupo de poder, unos radicales y otros que prefirieron mejor
seguir al servicio del gobierno militar para no ver peligrada su vida y sus
intereses.
A la muerte del presidente Schick en 1966, Nicaragua
pretendía que por medio de los comicios electorales que se fuera encaminado
poco a poco a la democracia, sin embargo sucedió algo totalmente diferente. Al
realizarse las elecciones electorales fue puesto como candidato a la
presidencia Somoza Debayle, militar apoyado por Estados Unidos de América,
siendo este el inevitable vencedor de las elecciones. Lo que llevó a la
creación de un Estado débil con falta de credibilidad.
En Nicaragua todos eran sospechosos, nadie tenía
confianza, la familia, amigos, vecinos, camaradas de trabajo, todos vivían en
hostilidad, en un ambiente de desconfianza. Desaparecidos, muertos, el ejército
combatiendo contra la población civil, esto era el panorama que acechaba a
Nicaragua.
Surgen movimientos como el Frente Sandinista de
Liberación Nacional, La Unión Democrática de Liberación, El Grupo de los Doce,
que van realizando movimientos contra el régimen Somocista. De los cuáles el
que más peligrosidad simbolizaba para el gobierno autocrático fue el Frente
Sandinista. Estos movimientos tuvieron sus indicios en 1974 que 1978.
En 1979, cuando el FSLN forman una dirección Nacional y se
preparan para dar un último golpe al gobierno de Somoza. Toman Managua en Junio
de 1979, y la capital se insurrecciono. La dictadura termina con la huida de
Somoza del poder el 16 de Julio de 1979. La guardia Nacional financiada y
entrenada por Estados Unidos de América sucumbe, pergeñando la victoria del
ejército Sandinista. Logrando la victoria de la Revolución.
“La caída de la dictadura de Somoza en Julio de 1979
fue un momento de proporciones históricas en la crisis centroamericana por
diversas razones…fue el final de una larga dictadura familiar, militar y
hereditaria; también el derrumbe del poder burgués, y de un Estado sultánico
construido sobre bases militares (la Guardia Nacional), políticas (el Partido
Liberal), económicas y sobre todo diplomáticas.” (Torres Rivas: 2007: pág. 126)
Los recursos del gobierno Somocista siempre fueron
obtenidos por los Estados Unidos. Esta caída puso en peligro el control de
Estados Unidos sobre Centroamérica, ya que había perdió un aliado, y este temía
que ocurriera un efecto domino, es decir, que por un país caído, los otros
empezaran a caer, liberándose así de la intervención indirecta de ese país. Ante
esta previsión Estados Unidos destino más recursos y apoyos hacia los otros
países centroamericanos para evitar que se saliera de control su eje de
influencia.
General Anastasio Somoza Debayle
Al llegar al poder el Frente Sandinista de Liberación
Nacional se implementaron programas de alfabetización, de sanidad, entre
otras. Sin embargo sus buenas acciones hacia la sociedad civil se vieron
peligradas y afectadas por la creación de las “Contras” grupo mercenario de
personas que se dedicaban a actos siniestros contra la población y al nuevo
gobierno, de manera encubierta para debilitar al FSLN; esto fue conocido como
una guerra de baja intensidad.
A pesar del éxito en los programas de desarrollo para
la sociedad, la economía no marchaba bien. Los “Contras” provocaban accidentes
en puertos, en infraestructura del gobierno, escuelas, cooperativas, lo que
provoco que gran cantidad económico se destine a estos agravios. Hubo un
aumento en la pobreza, además de que muchos civiles murieron a causa de los
ataques.
El primer
acercamiento a la paz fue por medio del Grupo Contadora conformado por México,
Venezuela, Colombia y Panamá, que proponían el dialogo, crear condiciones para
la paz y la democracia; como el medio para llegar a la resolución de un
conflicto. Esta acta fue solo firmada por Nicaragua en 1985. Los demás países
centroamericanos hicieron caso omiso, debido al proceso de revolución civil por
el cuál estaban pasando. (Torres Rivas: 2007: pág. 126)
La
reconstrucción de una Nicaragua democrática, así como lograr un desarrollo en
su economía y población se vieron afectadas por el terremoto en 1972 y el
huracán Juana en 1988; además de igual manera sus vecinos países pasaban por
situaciones similares ocasionadas por desastres naturales, otro factor es la
crisis del mercado financiero internacional en 1974. Es durante este periodo de
los setentas cuando se da un alza al precio del petróleo, disminución de
inversiones, disminución de exportaciones agrícolas, el sector industrial se
vio afectada de igual manera y hubo una disminución en el comercio
interregional.
La deuda
externa aumento aceleradamente, la riqueza estaba repartida entre solo un grupo
personas, la pobreza iba en aumento, se recurrieron a préstamos al extranjero.
El término de la guerra, los desastres naturales y la crisis financiera obligo
a Nicaragua aumentar su presupuesto en el gasto público, en la reparación de
daños y en el ejército. Nicaragua heredó los problemas sociales que Somoza
había dejado y el fraccionamiento de sus élites que comenzaron a emigrar.
Nicaragua de los Sandinistas se enfrentó al sultanismo (tipo de poder no
oligárquico pero con fuertes raíces externas), y las desigualdades de la
población.
Nicaragua
se vio obligada a reformarse. Todo lo que tenía, organizaciones, banco
central, el ejército, sus líderes políticos, sus cuadros electorales, el
idioma, los intelectuales, habían lo grado conformarse gracias a Estados
Unidos. Nicaragua tuvo dos momentos difíciles el primero fue librarse de la
dictadura Somocista y la segunda fue la invasión extranjera por medio de
las “Contras” creadas por el gobierno estadounidense, lo único que simbolizaba
una victoria fue el poder de las masas y la victoria contra el régimen militar
de los Sandinistas. Y solo los Sandinistas podían mejorar la situación
desoladora del país por medio de las masas con el propósito de salvar la
revolución. (Torres Rivas: 2007: pág. 142-143)
Fue
difícil el paso que Nicaragua tuvo que dar, evolucionando de un país
Estado-céntrico a uno nuevo, uno liberal con mercado libre y con apoyo
financiero externo. (Torres Rivas: 2007: pág. 144) El viejo Partido Somocista
fue recreado por el nombre Alianza Liberal que ganó las elecciones en 1996. El
sandinismo se debilito y empezó a sacar a intelectuales y a cuadros de la clase
media como candidatos. En las elecciones de 2001 ganó de nuevo un candidato de
la Alianza Liberal. Posteriormente se realizan otras elecciones que no tuvieron
corte fraudulento como las anteriores, ellos fueron Duarte y Cristiani. El 16
de Enero de 1992, se firmó el acuerdo de Chapultepec, con el que se ponía fin a
la Guerra civil nicaragüense.
Bibliografía:
Torres Rivas, Edelberto (2007), La piel de
Centroamérica (Una visión epidérmica de setenta y cinco años de su historia),
FLACSO, Programa El Salvador.
Castillo Manuel Ángel, Mónica Toussaint y Mario
Vázquez (2011), Centroamérica, Colección Historia de las
Relaciones Internacionales de México. México, SRE.




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