martes, 7 de mayo de 2013

La bella Susona: Una ilusa enamorada



Seguro que si algún curioso ha pasado por la Calle Susona del barrio Santa Cruz se ha fijado en este azulejo conmemorativo que se encuentra en la misma. Muchos desconocerán la historia tan apasionante que se encierra detrás de este simple trozo de azulejo.

Nuestra historia tiene lugar en el siglo XV. ¿Nuestra protagonista? una joven judía que poseía una gran belleza. Ésta era conocida en toda Sevilla con el nombre de "la fermosa fembra" (que es similar a "la hermosa hembra"). Susona, era hija de un judío muy principal llamado Diego Susón.

En esta época, los judíos eran víctimas de insaciables persecuciones llevadas a manos de los cristianos, y para garantizar su bienestar, la Autoridad Reallos los protegió. Pero esto no sirvió de nada. Lo único que consiguió fue que los judíos fuesen objeto de innumerables vejaciones.

Por este motivo, los judíos empujados por su sed de venganza, empezaron a planear una rebelión, y al ser el padre de Susona un hombre tan importante, muchas de las reuniones tenían lugar en su propia casa.

Lo que desconocía don Diego, es que su hija, impulsada por el deseo carnal y una ilusión juvenil de lo que se podría llamar amor, se veía a escondidas con un caballero cristiano que poseía uno de los más altos linajes de Sevilla.

Movida por sueños y castillos en el aire, Susona pensaba que gracias a su gran belleza y a sus relaciones con el caballero conseguiría un alto puesto social. Sus citas con el cristiano se hacían cada vez más frecuentes. Todas las noches, Susona esperaba a que su padre durmiese para poder escaparse con el que se convirtió en su amante, y no regresaba a casa hasta el amanecer.

Pero una noche de entre tantas en las que la bella muchacha esperaba hasta que su padre cayese en los brazos de Morfeo, escuchó una reunión que mantenían los judíos conjurados. Estaban planificando los detalles de la sublevación, y entre ellos se encontraba matar a todos los caballeros cristianos y a las personas principales de la ciudad.

Susona, empujada por el amor que le tenía al caballero acudió apresurada a su cita y le narró entre sollozos todos los planes que los judíos tenían contra ellos. El caballero acudió al Asistente de la Ciudad y le contó todo lo que Susona le había dicho. Éste, mandó apresar a los conspiradores, y en poco tiempo todos fueron ahorcados, incluyendo a su padre.

Susona, tras presenciar la muerte de su padre sentía unos intensos sentimientos de culpabilidad. Pensaba que aunque por un lado había salvado muchas vidas entregando a los conspiradores, había provocado la muerte de su padre solo por el deseo que sentía hacía el joven cristiano, y esto la hacía enloquecer. La joven, que no podía seguir con esos remordimientos, se dirigió a la catedral y allí la bautizaron, la absolvieron y le ofrecieron apoyo espiritual. Más tarde, aconsejada por el Arcipreste, ingresó en un convento en el que permaneció varios años hasta limpiar su espíritu. Años después, se retiró de nuevo a su casa, en la que vivió como una cristiana ejemplar hasta el día de su muerte.

Pero todo lo relacionado a la historia de la bella joven que entregó a su padre por el amor apasionado de un joven amante no quedó ahí, en el testamento de Susona se encontró una cláusula bastante peculiar que decía que para recordar su equivocación, debían separar su cabeza de su cuerpo muerto y exponerla en un clavo para que todo el mundo la viese.

Aunque parezca descabellado (nunca mejor dicho), su último deseo se hizo realidad. Su cabeza permaneció allí hasta mediados del siglo XVII. Por esta razón, se cambió el nombre de la calle por Calle de la Muerte, que más tarde se sustituyó por el nombre que posee actualmente.

Y aquí queda la historia de una joven inocente que por estar enamorada, fue capaz de entregar a su propio padre por salvar a su amante. Uno de los muchos ejemplos de la pasión del amor juvenil, efímera, que a la primera de cambios se desvanece, y en muchas ocasiones como ésta, puede traer graves consecuencias que nos hacen recordar que no debemos dejarlo todo por el deseo del amor ideal.

Si quieres leer más artículos como éste, continúa en Toda una amalgama.

2 comentarios:

  1. La historia de Susona sucedió sobre 1480, o sea, ya en la segunda mitad del siglo XV, no en el XIV.

    Un saludo y enhorabuena por el blog, es muuuy interesante! ;)

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    1. Cierto. Ahora pasamos a corregir ese detalle.

      ¡Muchísimas gracias tanto por avisarnos, como por tus palabras de agradecimiento! Esperamos que sigas disfrutando con nuestros artículos =)

      ¡Un saludo!

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