Sevilla siempre se ha distinguido entre otras provincias de España por su famosa Semana Santa. La iconografía que se despliega durante esos días atrae a miles de fieles de todas partes tanto de dentro como de fuera del país. Pero en la “madrugá” del 21 de abril del año 2000 sucedería algo que aun hoy muchos recuerdan con verdadero miedo.
Como si de una historia de terror se tratase, una serie de sucesos extraños hicieron que se mascara la tragedia en la misteriosa madrugá sevillana. La ciudad entera recuerda esta oscura madrugada en la que numerosas escenas se fueron desencadenando a lo largo de la noche. Una Esperanza de Triana sola por la calle sierpes, estampidas de músicos, público y nazarenos, cirios por los suelos, costaleros expectantes fuera del paso, griterío de voces aterradas, llantos, sillas lanzadas al aire en plena carrera oficial o un supuesto hombre con un cuchillo en la calle Trajano, entre otras cosas.
Alrededor de las cinco de la mañana comenzaron a producirse carreras y se generó el pánico entre la multitud que presenciaba el paso de las cofradías por las calles del casco histórico metropolitano. Unas carreras que se prolongaron en el tiempo alrededor de 20 minutos, generadas de forma simultánea en distintos puntos del centro neurálgico de la ciudad y que provocaron el miedo entre la población.
Con estos sucesos comenzó a generarse en la ciudad la histeria y el terror. Muchas personas regresaron a sus casas abandonando el lugar donde presenciaban el discurrir de las cofradías porque tenían miedo de estar en la calle. Hubo cerca de doscientos atendidos por ataque de pánico o por lesiones provocadas por las mencionadas carreras. Y lo peor de todo es que trece años después aún no hay una explicación plausible para esos terribles incidentes. Los sucesos de esa famosa madrugá aún siguen siendo un misterio.
Con estos sucesos comenzó a generarse en la ciudad la histeria y el terror. Muchas personas regresaron a sus casas abandonando el lugar donde presenciaban el discurrir de las cofradías porque tenían miedo de estar en la calle. Hubo cerca de doscientos atendidos por ataque de pánico o por lesiones provocadas por las mencionadas carreras. Y lo peor de todo es que trece años después aún no hay una explicación plausible para esos terribles incidentes. Los sucesos de esa famosa madrugá aún siguen siendo un misterio.
La tragedia ocurrió entre las 5:30 y las 6:15h, fueron unos 45 minutos que difícilmente caerán en el olvido. Las seis hermandades que procesionan en la Madrugá sevillana se encontraban en la calle: el Cristo de la Esperanza de Triana estaba entrando en Campana; el Silencio iba por la Plaza del Duque, camino de la entrada a su templo; Los Gitanos se encontraba por Javier Lasso de la Vega, llegando al Duque; La Macarena estaba entre la calle Cuna y la Catedral; El Gran Poder estaba situado entre el Museo y el Arenal; y El Calvario estaba realizando la carrera oficial. Estando así las cosas, se produjo una avalancha en la Plaza del Duque, que posteriormente dio paso a más avalanchas en diferentes calles del centro de Sevilla. Se dieron en puntos muy concurridos de la ciudad, en los cuales se vivieron momentos de miedo y angustia, mientras hordas de gente corrían despavoridas, sin saber ni siquiera por qué corrían, y lo arrastraban todo a su paso. Las avalanchas dejaron una cifra de más de 100 heridos, llegando a casi 200. Dichas avalanchas finalizaron sobre las 6 de la madrugada tal y como empezaron, sin tener un motivo claro.
Quien incitó el inicio de esas carreras tenía muy claro lo que estaba haciendo. Se habló entonces de encapuchados, de una persona con un gran cuchillo amenazando a los viandantes y de diversos grupos coordinados para experimentar con una sensación tan morbosa como el miedo. Se escucharon muchos ruidos, sonidos extraños. Algunos pensaron que eran disparos, cosa que pronto se descartó, incluso el delegado municipal de seguridad ciudadana de la época habló de la explosión de una tubería en una calle cercana al centro pero también se desechó esta hipótesis. Lo que sí que está claro es que en la ciudad se generó un nivel de histeria pánico sin precedente alguno.
Pero, ¿Qué fue lo que pasó realmente? ¿Estaban relacionados todos los sucesos desde Campana a Trajano? Existe una larga lista de hipótesis a pesar de que muchas de ellas no se sostienen y otras fueron desechadas por la policía.
- La primera hipótesis es la que habla del hombre que portaba un gran cuchillo en la Calle Trajano y que amenazaba a todo el que se encontraba a su paso. Este sujeto fue detenido en el Arenal y la policía encontró el cuchillo en su poder aunque este siempre alegó que lo llevaba por protección y que no lo había sacado. A pesar de ello, este incidente no pudo ser el causante de las avalanchas simultaneas en distintos puntos de la ciudad por lo que aunque pudo ser uno de los sucesos de la noche, no se cree que fuera el único.
- La segunda de las hipótesis que se barajó por aquel entonces fue la de un toro que se había escapado de la Plaza de la Maestranza. Esto resulta inverosímil puesto que ninguna res se escapó de dicho emplazamiento aquella noche, y aunque el rumor corrió entre los sevillanos, no fue ningún toro el que provocó los incidentes de la Madrugá del 2000.
- Otra de las historias que se barajaron como hipótesis fue la de que reventaron las conducciones de gas o agua de la zona, hecho que fue desmentido por los informes de EMASESA y Sevillana de electricidad, que probaron que no se había producido ninguna avería en sus instalaciones en la zona donde se habían sucedido los incidentes.
- Aquella noche también se habló de una persona pegando tiros con una pistola pero la policía dijo que las sillas cerradas con rapidez y tiradas al suelo producían un sonido idéntico a los disparos. Por lo tanto, lo que realmente se escucharon fueron las sillas de tijera de madera de la carrera oficial al cerrarse.
- Existe una teoría que vincula los incidentes de esa noche en Sevilla con la película “Nadie conoce a nadie”, donde se hace una recreación de algunas de las escenas e incidentes sufridos. Se habló de un grupo de sevillanos que quisieron llevar uno de esos juegos de rol a las calles de Sevilla aquella noche. Apoyando esta hipótesis, la policía local interceptó varios mensajes en la facultad de matemáticas que decían que iba a pasar algo en la madrugá de ese año aunque posteriormente esta línea de investigación fue descartada por la policía.
- También se tuvo en cuenta un posible boicot de la Policía Local, que estaba enfrentada con el Ayuntamiento de Sevilla por desacuerdos acerca de un convenio. Dicho boicot pudo consistir en que varios policías locales, comunicados mediante SMS, iniciaron las avalanchas en diferentes puntos del centro de Sevilla. Con esto estarían buscando hacer ver al Ayuntamiento lo que podría pasar en Sevilla si no se aceptaban las condiciones laborales que pedían los agentes de la Policía Local.
- Por último, existe la teoría de la existencia de un grupo de jóvenes sevillanos pertenecientes a familias acomodadas y de la élite sevillana que, coordinados a través del teléfono móvil, buscaron sembrar el pánico entre los fieles mediante gritos de alarma, desatando de esta forma la histeria entre los asistentes a las procesiones en diferentes puntos de la ciudad. El alcalde de Sevilla de aquel entonces, el socialista Alfredo Sánchez Monteseirín acusó directamente a “grupos de niños pijos vinculados a la extrema derecha” que trataban de poner en evidencia al Consistorio socialista. Muchos afirman haber visto pequeños grupos organizados, compuestos por entre unas treinta a cincuenta personas aproximadamente, que fueron las que llevaron a cabo este “experimento” tal y como ellos mismos lo autodenominaron. Que éstos tuvieran algún contacto dentro de la policía y aprovecharan ciertas informaciones parece algo probable, de ahí que ambas hipótesis resulten estar relacionadas y que, por ese mismo motivo, el caso no haya trascendido y la policía haya guardado silencio y discreción al respecto.
La investigación policial en aquel año concluyó que no había pasado nada que justificase estos actos. El silencio se cernió sobre el caso y 13 años después no se sabe nada de lo que pasó a ciencia cierta ese día en Sevilla. La culpa de los incidentes cayó sobre un hombre apodado “el avispa”, quien fue detenido en el Arenal y en cuyo poder tenía un cuchillo de grandes dimensiones. Pero todo el que vivió aquella fatídica madrugá en Sevilla sabe que lo que ocurrió fue más allá, escapandosele de las manos a la propia policía local. Las investigaciones no fueron concluyentes para esclarecer los hechos. A partir de este suceso nació el CECOP, un organismo especial de la Policía Local sevillana que sirve para coordinar y analizar, en aras de poner la venda antes de que salga la herida, con más de 2000 policías y medidas de seguridad reformadas, cámaras en tiempo real y dispositivos en zonas vulnerables a aglomeraciones.
Pero todo ello no impide que la madrugada del Jueves al Viernes Santo del año 2000 nos conmocionara y marcara a los sevillanos, así como a todo aquel que la viviera con pánico aquella noche. La afluencia de público disminuyó considerablemente en los años posteriores, personas que sufrieron la experiencia en primera persona no han vuelto a pasear por las calles de Sevilla en estas fechas. Por supuesto, también hay quien a pesar de haberlo vivido o escuchado se resiste a abandonar la experiencia de vivir cada año la Madrugá sevillana, noche especial y mágica donde las haya, pero siempre alertas, siempre con miedo a que la terrorífica noche del 2000 pueda volver a repetirse.

Buen artículo el tuyo,fácil de leer y fácil de entender,pero sin duda el mejor artículo de lo q ocurrió aquella noche lo leí en un blog llamado trianeandoxsevilla.blogspot.com
ResponderEliminarGracias por la parte que me toca! ;)
ResponderEliminarNo se si lo leerá alguien después de año y medio ya publicado este artículo pero yo estaba allí. Me encontraba en la calle odonel el cristo de las tres caídas ya había pasado por campana y se encontraba en sierpes, cuando la gente empezó ha ponerse nerviosa por que havia comenzado una.pelea. Y decían que uno de ellos tenia un cuchillo yo no vi nada. Pero no dio tiempo a que la gente se calmará cuando se escuchó pom pom y eso no eran sillas las sillas suenan como escopetas de mixto, y empezaron ha decir !! que están ha tiros que están ha tiros!!! Yo pensé un loco que ha sacado una.pistola y va a por el coja entonces se produjo la avalancha irrumpiendo en campana y ya estando allí (yo en la misma campana) y pasado unos minutos comenzo otro revuelo por la parte de la encarnación y ya fue. Cuando decidí irme a casa. Eso fue lo que vi y lo que paso.
ResponderEliminary no fue una reyerta de gitanos !! , esto es un enigma que se llegó a insinuar el satanismo una secta luciferina hizo de las suyas. pero tras 15 añitos no se saba e nada de nada. OFICIALMENTE
Eliminary no fue una reyerta de gitanos !! , esto es un enigma que se llegó a insinuar el satanismo una secta luciferina hizo de las suyas. pero tras 15 añitos no se saba e nada de nada. OFICIALMENTE
Eliminaryo creo que fue disparos yo no estuve allí pero he escuchado de algunas gente que había uno en la puerta del cilencio con una pistola y en trajano uno con un cuchillo que fue detenido en el arenal
Eliminarde madrugá a espantá. ese mismo año estuve yo en sevilla el martes. procesionaban el cerro del aguila y los estudiantes . es un miedo atabico somos como el ganado bobino , huímos en manada.
ResponderEliminarde madrugá a espantá. ese mismo año estuve yo en sevilla el martes. procesionaban el cerro del aguila y los estudiantes . es un miedo atabico somos como el ganado bobino , huímos en manada.
ResponderEliminarIncidente Madrugá Semana Santa de Sevilla 2015 :https://youtu.be/Q7Y7wInno1I
ResponderEliminarIncidente Madrugá Semana Santa de Sevilla 2015 :https://youtu.be/Q7Y7wInno1I
ResponderEliminarGenial artículo, que me lleva a compartir mis impresiones sobre lo que ha pasado este año 2015. En primer lugar es muy triste la actitud pasiva que ha adoptado el ayuntamiento, como era de esperar, sobre el asunto.
ResponderEliminarEs verdaderamente muy grave, más que en 2000, ya van tres veces, gracias a Dios sin consecuencias graves en las tres, pero el día que ocurra ¿cómo querrán justificarlo? Se juega con cientos de miles de vidas humanas como si papeles de fumar fueran.
No hablo de conspiraciónes ni nada por el estilo. Pienso que los Sevillanos tenemos la llave de solucionar esto, no dejar que los niñatos invadan nuestras calles, niñatos que no vienen a disfrutar de nuestra semana santa, si no a fastidiarnos a los que nos gusta esto. El ambiente estaba muy enrarecido desde que el sol cayó el jueves santo, Sevilla se estaba predisponiendo a algo, y eso se notaba, menos policías de la cuenta, y mucho niñato planeando botellón.
Ojalá los Sevillanos nos demos cuenta que tenemos la llave que para con este caos, y que sólo basta saber usarla, dejemos de autodestruir nuestra semana santa.
Genial artículo, que me lleva a compartir mis impresiones sobre lo que ha pasado este año 2015. En primer lugar es muy triste la actitud pasiva que ha adoptado el ayuntamiento, como era de esperar, sobre el asunto.
ResponderEliminarEs verdaderamente muy grave, más que en 2000, ya van tres veces, gracias a Dios sin consecuencias graves en las tres, pero el día que ocurra ¿cómo querrán justificarlo? Se juega con cientos de miles de vidas humanas como si papeles de fumar fueran.
No hablo de conspiraciónes ni nada por el estilo. Pienso que los Sevillanos tenemos la llave de solucionar esto, no dejar que los niñatos invadan nuestras calles, niñatos que no vienen a disfrutar de nuestra semana santa, si no a fastidiarnos a los que nos gusta esto. El ambiente estaba muy enrarecido desde que el sol cayó el jueves santo, Sevilla se estaba predisponiendo a algo, y eso se notaba, menos policías de la cuenta, y mucho niñato planeando botellón.
Ojalá los Sevillanos nos demos cuenta que tenemos la llave que para con este caos, y que sólo basta saber usarla, dejemos de autodestruir nuestra semana santa.
yo estaba en el 2000 viendo la madrugá, todo perfecto pero al volver a casa puse la tele y estaban retransmitiendo en directo y hay imágenes de verdadero terror de como una calle repleta de gente se habría en segundos a un grito, todo l mundo se pegaba a la pared y se tiraban al suelo, nunca he vuelto a ver esas imágenes, lo que corre por internet es muy ligh, luego en el 2015 si lo viví en mis propias carnes viendo el silencio... de pronto se oye un murmullo que se va acrecentando y una avalancha repentina, recuerdo que nazarenos del silencio cayeron al suelo y gente llorando y corriendo sin rumbo, lo mejor en estos casos es mantener la calma y no correr, ya a partir de eso me cortó el rollo, toda la noche con temor a que volviera a ocurrir
ResponderEliminar