¿Os imagináis que existiera un artefacto que nos permitiera
parar el tiempo en el momento que más lo deseáramos? A todos se os vendrán a la
cabeza determinadas ocasiones donde os encantaría contar con algo así. Por
supuesto, hoy por hoy esto no pasa de un imposible, pero “quizás” no sea así,
del todo, para los artefactos que creó la humanidad para medir y calcular el
tiempo, los relojes. ¿Alguna vez os habéis detenido a mirarlos en los miles de
anuncios con los que nos bombardean? ¿No? Bueno, os pondremos uno a continuación
para que veáis con claridad lo que os vamos a contar.
Imagen de tracycorrecaminos
Como bien sabemos, en el mundo del consumismo actual, ningún
anuncio se crea al azar. Por razones estéticas, de marketing y psicológicas,
existe una costumbre comercial de hacer que los relojes marquen las 10:10 en
los anuncios. Las razones, por supuesto, son muchísimas. Unas de mayor calado y
otras meramente figurativas, pero en conjunto, desde luego, ayudan a entender y
a comprender el porqué de esta práctica.

























