domingo, 26 de enero de 2014

Sodoma y Gomorra, las ciudades malditas

Al leer o al escuchar el nombre de Sodoma y Gomorra, muy seguramente muchos de nosotros haremos una conexión mental inmediata con dos ciudades ancestrales, perdidas en el tiempo, cuyos habitantes llevaban una vida libertina, de sexo sin control, sin principios, sin orden ni ley de ninguna clase, los cuales fueron condenados a desaparecer por la ira de Dios a causa de sus pecados, tal y como se describe en el libro del Génesis. “Al amanecer los ángeles apuraron a Lot diciéndole: Date prisa, toma a tu esposa y a tus dos hijas y márchate, no sea que te alcance el castigo de esta ciudad” (Gen 19,15).  El relato termina en que la mujer de Lot hizo caso omiso a la orden de no mirar hacia atrás y quedó convertida en una estatua de sal.

Lot y su familia huyendo de la ciudad

Durante siglos el nombre de estas dos ciudades ha sido sinónimo de vicio y perdición. Surgen aquí entonces, dos grandes interrogantes: ¿Existieron realmente Sodoma y Gomorra? ¿Fueron destruidas tal y como se describe en relato bíblico del Génesis?


La respuesta a la primera pregunta es un contundente si, Sodoma y Gomorra si existieron. En cuanto a la segunda pregunta, la respuesta es no. Estas ciudades fueron destruidas por otras circunstancias, que serán explicadas en detalle para armar debidamente cada una de las piezas del rompecabezas de la verdadera historia.

La Enciclopedia Alemana Escolar sobre la Antigüedad Clásica, más conocida mundialmente como Pauly-Wissowa, establece que Gomorra significa “país sumergido”; sumergido y no hundido bajo la lava o la ceniza, como evoca el relato del Génesis en uno de sus pasajes más conocidos, en donde al describir la presencia de azufre, fácilmente nos podemos inclinar por la idea de que fue una erupción volcánica la causante de la desaparición de las dos ciudades.


Estrabón, geógrafo e historiador griego, famoso por recorrer casi todo el mundo antiguo, escribió en uno de sus libros: “Las tradiciones citadas por los habitantes que aseguran que antaño prosperaban en esta comarca trece ciudades son dignas de creerse; se dice, incluso, que las murallas de Sodoma, la ciudad principal, existen todavía. El lago se desbordó después de un gran temblor de tierra y una erupcion y las rocas fueron calcinadas por el fuego. Las ciudades se hundieron parcialmente o fueron abandonadas por sus habitantes víctimas del pánico”. Flavio Josefo, historiador judío que vivió en Roma, en su libro Antigüedades Judías, habla también del acontecimiento descrito por Estabón con quien era contemporáneo. El lago al que se hace referencia en el texto es el Mar Muerto.

De acuerdo con la geología del lugar, la estructura y el relieve de las llanuras situadas al este y al oeste del Río Jordán, son identicas. La depresión jordana, fue posiblemente generada durante la época conocida como el terciario. Numerosos movimientos sísmicos y la gran presencia de manantiales de aguas calientes en el área, confirman la existencia de una zona de hundimiento. En algunos poblados ubicados cerca del lago Tiberíades, -el cual está al norte del Mar Muerto-, se registra presencia de humos sulfurosos, lo cual confirma la referencia bíblica de la lluvia de azufre. Por otro lado, los geólogos también confirman que, a pesar de la presencia en el valle del Jordán de numerosos volcanes alineados en doble hilera de norte a sur, hace más de diez mil años que no ha tenido lugar ninguna erupción volcánica en esta parte del mundo, lo cual descarta completamente la idea de que al igual que Pompeya, Sodoma y Gomorra, fueron arrasadas por la erupción de un volcán.

Mar Muerto

Blanckenhorn, un geólogo alemán que vivió varios años en la región, explica la única razón convicente de la catástrofe que borró a Sodoma y Gomorra del mapa del mundo. Según sus estudios, el Mar Muerto se formó después de un hundimiento de la corteza terrestre, pero un hundimiento posterior, de menor magnitud que el primero, provocó la formación de una depresión de fondo llano invadida por el agua al sur de la penísula de El Lisán. En la imagen anterior, esta península corresponde al sector del mapa ubicado dentro del círculo de color rojo. La descripción del cataclismo hecha por Blanckenhorn es la siguiente. “La fracción de la corteza terrestre que constituye el suelo de la parte meridional del Mar Muerto se hundió bruscamente; este hundimiento fue acompañado de una sacudida que se extendió a lo largo de una o varias líneas de falla. Las ciudades fueron destruidas o devastadas y el agua salada invadió la región en que se alzaban. Una franja de tierra entre cinco y doce kilómetros de ancho y de diez a quince kilómetros de longitud quedó sumergida”.

Con base a lo anterior, se confirma entonces que el pasaje del Génesis “Entonces Yahvé hizo llover del cielo sobre Sodoma y Gomorra azufre ardiendo que venía de Yahvé, y destruyó completamente estas ciudades y toda la llanura con todos sus habitantes y la vegetación” (Gen 19, 24-25), no se refiere a un mito sino a un suceso real. El cataclismo, explicado como un hundimiento seguido de una sumersión o levantamiento, provocó la desaparición de todos los habitantes de estas ciudades, sin diferencias entre justos y pecadores; ciudadanos corruptos y campesinos inocentes todos perecieron al tiempo, al igual que sus animales y la vegetación de su entorno. La referencia que se hace en el relato bíblico, sobre que la mujer de Lot quedó convertida en estatua de sal, explican los expertos, tiene vínculo directo con la altísima salinidad que existe en el Mar Muerto.

Los geógrafos sitúan la catástrofe que afectó la cuenca meridional del Mar Muerto en la primera mitad del II milenio a.c., es decir durante la primera migración de los israelitas que saliendo de Ur, atravesaron el valle del Jordán para dirigirse a Egipto. La instalación de los judíos en el país de Canaán, después de la salida de Egipto ha sido fechada en el Siglo XIII a.c. Esta época es posterior en cuatro o cinco siglos a la destrucción de Sodoma y Gomorra, y en estos tiempos, los israelitas aún eran pastores nómadas, aunque unos años después se convertirán en agricultores y formarían aldeas y ciudades. En este orden de ideas, queda claro que Sodoma y Gomorra no eran ciudades judías.

Mediante varias excavaciones que se han realizado durante varios años, se ha podido establecer que la fecha mencionada como la mitad del II milenio a.c., corresponde al Siglo XVII a.c. En ese entonces la región estaba habitada por los semitas, cuya ciudad principal era Avaris, ubicada sobre el ángulo noreste del delta del Nilo, desde donde sus soberanos hicsos gobernaban a las ciudades ubicadas en varios sectores sobre el valle del Jordán e incluso Sodoma y Gomorra, que se encontraban, como hemos visto, establecidas muy cerca de las costas orientales del Mar Muerto.

Las ciudades en general eran muy prósperas, debido a las grandes relaciones comerciales que existían entre Egipto y esta región del Asia. Este flujo continuo de comerciantes y sus productos a lo largo y ancho del valle del Jordán, pasando por los alrededores del Mar Muerto, daba lugar por supuesto a la presencia de asaltantes y toda clase de malandrines en general, lo cual llevaba en consecuencia a que todas estas ciudades fueran rodeadas de murallas. Las casas de los ricos diferían radicalmente de la de los pobres y libertos. Los ricos construían casas de dos plantas, en las cuales, sus sirvientes vivían en la parte inferior y los dueños con sus familias en  la parte superior. El principal culto era dedicado a las diosas de la fertilidad, representadas desnudas, subrayando sus caracteres sexuales de acuerdo con los vestigios encontrados. En los templos se practicaba la prostitución ritual, cuyo origen es la creencia en las fuerzas de la naturaleza.

Dentro de todo este amplio panorama de vida de los habitantes de estas ciudades, es muy posible que las costumbres de sus habitantes hubieran contrariado en gran medida a los judíos que procedentes de Ur llegaron a su territorio. Lo que para los sodomitas hacía parte de un ritual religioso, para los judíos constituía libertinaje y ofensa a Dios, al igual que la gran opulencia y prosperidad con la que vivían. Dentro de este gran choque cultural, los cronistas judíos del Antiguo Testamento, interpretaron la destrucción de Sodoma y Gomorra, como una manifestación de la ira de Dios, en castigo por llevar la vida que llevaban totalmente opuesta a sus convicciones y a su fe. Esta idea se complementa aún más en el siguiente pasaje del Génesis.  “Pero ellos le respondieron: Quítate del medio! Eres un forastero y ya quieres actuar como juez! Ahora te trataremos a ti peor que a ellos” (Gen 19-9).

Lot, a quien se dirigen los enfurecidos habitantes de Sodoma, era judío, era un extranjero.


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BIBLIOGRAFÍA:                 SCHREIBER, Hermann y Georg
                                    Ciudades Malditas de la Antigüedad
                                    Un misterio sepultado por la historia
                                    Editorial Círculo Latino, S.L.
                                    Barcelona – España. 2005.

                                    La Biblia


IMÁGENES:                     Imágenes de www.google.com.co

12 comentarios:

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  2. ME ENCANTÓ. Me encantaría tener ese libro en mis manos.
    Ya espero el otro artículo...
    Un abrazo desde Bogotá Juan.

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  3. Me alegra mucho que te haya gustado el artículo Mariana. Tus palabras son muy motivamentes para mi. Gracias.

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  4. Juancho muy interesante y apasionante sus articulos, no habia podido publicar mis comentarios a los dos anteriores...pero de igual manera muy buenos chevere seguir leyendolos...exitos!! Alexander Aristizabal.

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  5. Alexander, muy gratificante saber que han sido de tu agrado mis artículos. Gran impulso para continuar elaborando buenas historias.

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  6. La Biblia es la carta de amor que Dios escribió a quienes lo quieren conocer. El Antiguo testamento es una muestra del Dios Celoso que como Padre cuida a sus hijos. Vale la pena aclarar que muchas palabras contenidas en la Biblia no se pueden tomar en sentido figurativo, pero detrás de cada palabra se encuentra una historia y una enseñanza. La historia "Sodoma y Gomorra, las ciudades malditas"...aquí contada... es una muestra que la Palabra de Dios trae advertencia y un abundante amor que ama al pecador pero odia el pecado..."¿qué comunición tienen la justicia y la iniquidad?¿o qué comunión la luz con las tinieblas? 2Corintios 4:14 "y "No saben ustedes que la amistad del mundo es enesmistad hacia Dios? Santiago 4:4".

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  7. Me alegra que te haya gustado

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  8. Como te he dicho en anteriores comentarios , lo que nos presentas es casi un documental .........de verdad que leer tus artículos, fuera que se aprende se disfruta por lo bien ocumentado Felicitacioes

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  9. Gracias Fabio por tus palabras tan motivadoras.

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  10. Muy interesante. como siempre me encanta leer tus articulos. Que tal uno sobre la historia del diluvio?

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    1. Gracias Reinel, por tus palabras. Tremendo tema el que propones. Investigaré sobre esta historia.

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