Turris fortissima nomen domini (Torre fuerte es el Nombre
del Señor). Este versículo del libro de los Proverbios inscrito en las caras
del campanario mayor de Sevilla, definen a su más augusta seña de identidad de
una manera inmejorable. La Giralda impertérrita desde tiempos inmemoriales ha
sido fiel testigo del devenir de los siglos, de la Historia de esta ciudad. La
antigua torre almohade que fue modificada en el Renacimiento por Hernán Ruiz
para añadirle los cuerpos finales que la hacen tan característica, lejos de
haberse quedado su esplendor en tiempos pasados, sigue cumpliendo fielmente su
labor fundamental, la de campanario principal de Sevilla. Veinticuatro campanas
lo forman y están listas para cualquiera de los toques que según las Reglas de
tañido, redactadas por Francesc LLOP i BAYO a partir de las originarias del
siglo XVI, deben de producirse en cada momento determinado.
| Foto: Juan Manuel Jimenez Fuente: http://sevilladailyphoto.blogspot.com.es/2009/04/las-campanas-de-la-giralda.html |
Como hemos
dicho, el campanario de la Giralda lo forman veinticuatro campanas cada una de
ellas con un nombre propio. Todas no son iguales, hay dos tipos principales de
campanas: las de golpe y las de volteo.
·
Golpe:
son un total de seis campanas. Coinciden con las de mayor tamaño y están
colocadas bien en los arcos principales de cada cara a excepción de los arcos
principales de las caras norte y sur, o bien en el interior del campanario.
Como su nombre indican están concebidas para sonar con el simple golpeo de los
badajos contra la propia campana, es decir se mantienen estáticas. Es de
destacar la campana denominada Sta María Mayor que es la más grande de las veinticuatro.
· Volteo: forman este grupo las dieciocho campanas restantes. El sonido de estas campanas se produce por su movimiento en forma de volteo. Pueden girar entre 180 y 360º según el tipo de repique. Se localizan en los arcos menores que forman cada una de las cuatro caras, cuatro en cada cara más dos en los arcos principales de las fachadas este y oeste.
Se completa
el conjunto con la campana del reloj que se encarga de marcar las horas y de la
matraca, cuyo uso explicaremos más adelante. Ambas están en el cuerpo superior
al campanario principal.
A diferencia
de épocas pasadas en las que la figura del campanero se encargaba de su cuidado
y de hacerlas tañer, ahora con las nuevas tecnologías su funcionamiento se ha
automatizado. El único mantenimiento que necesitan se realiza una semana al año
por parte una empresa belga especializada en el sector de los campanarios
históricos europeos. El resto del año las campanas son computarizadas por
ordenador. Hay una serie de toques que al ser periódicos se encuentran
programados y, cual despertador en el momento que hace falta, se manda la orden
automática de la secuencia correspondiente al tañido de cada campana. Los
toques más solemnes que se repiten en días señalados del año son los
denominados como manuales, pero quizás el nombre engaña pues de manual lo único
que hay que hacer es seleccionar el repique y darle al típico botón de comenzar
en el panel de mandos (sí, como si fuera un mp3 de grandes proporciones).
Los repiques
Nos
adentramos ahora en los tipos de repiques que hoy en día están en uso y
previamente programados. Lógicamente se adecuan a los usos litúrgicos de la
Iglesia Católica, aunque queda alguna reminiscencia curiosa como el toque de
incendios (que Dios quiera que no se tenga que utilizar). Gracias a la
inestimable labor de divulgación del Cabildo Catedral, el encargado del cuidado
de la Giralda y su campanario entre otras cosas, y también a los estudios del
profesor LLOP i BAYO, podemos exponerles a modo de esquema los distintos
tipos de toques programados así como su clasificación.
A)
Ciclo diario
a.
Alba (8.00 am)
b.
Toque de coro
c.
Alzar: manual, en la Consagración en la
misa.
d.
Plegaria de las doce
e.
Ave Marías
f.
Ánimas: estos dos últimos a última hora de
la tarde
B)
Ciclo Anual:
a.
Solemnidad: tienen rango de solemnidad los días de: Sta María
Madre de Dios, la Epifanía, San José, Jueves Santo, Domingo de Resurrección, Ascensión,
Pentecostés, Trinidad, San Fernando, Corpus, San Pedro y Pablo, Santiago, Todos
los Santos, Cristo Rey, Inmaculada y Navidad.
b.
Fiesta
c.
Octava: ocho días posteriores al Corpus y la
Inmaculada. Baile de seises.
d.
Dominica
e.
Domingo de Palmas
f.
Diario
g.
El golpe
h.
Doble de Papa
i.
Doble de Canónigo: para el día de los Difuntos.
j.
Aniversario
Toque simple o diario:
C)
Extraordinario:
a.
Bendición Papal
b.
Repique o Pino de Primera: a pesar de ser extraordinario es el
que más se suele conocer. Repican todas las campanas. Se usa para entrada o
salida de procesiones o de complemento a
otros toques señalados antes para realzar la solemnidad como en el Corpus o
Virgen de los Reyes que se tocan cuando el paso se encuentra en un punto
determinado del recorrido.
c.
Toque de cuatro coros: es el de más larga duración, ya qua
van tocando sucesivamente las campanas de cada cara del campanario.
d.
Incendio
e.
Sabatina
f.
Rebato
Repique o pino de primera:
IMG 3918 from Catedral de Sevilla on Vimeo.
La matraca
Se trata de un artilugio
tradicionalmente presente en los campanarios de cierta importancia. Su uso se
circunscribe a dos días: Viernes y Sábado Santo. En estos días no se permite
repique o toque de ninguna campana en respeto a la muerte del Señor. Para
avisar de los Oficios del Viernes Santo se utiliza este aparato llamado
matraca. Fabricado en madera y formando aspas (como si fuera un ventilador o
una turbina), produce un peculiar sonido gracias a pequeñas tablas de madera
que lleva superpuestas y van chocando. La matraca de la Giralda se encuentra en
piso superior al del campanario. No es accesible para las visitas ordinarias y también
es difícil encontrar registros sonoros de esta matraca. Pero para que se hagan
una idea adjuntamos los sonidos de matracas en otros campanarios.
Lágrimas de San Pedro
Hemos incluido en este repaso al
campanario más sevillano una tradición muy particular. Recuperada por la Banda
del Sol en los años 80, se celebra en la festividad de San Pedro el 29 de
Junio. En este caso además de los toques de rigor previstos para esta
solemnidad, a las 0:00, 9:30 y 12:00 de este día, el cuerpo de clarines y alabarderos
de la Banda del Sol se adentra en la Catedral primero para rendir honores a la
Patrona, la Virgen de los Reyes, y después el cuerpo de clarines asciende a la
Giralda procediendo a tocar una melodía simple que se repite tres veces en cada
cara de la Giralda. La tradición se remonta al Medievo, en el año 1403 el
Infante Don Fernando regresa victorioso
a Sevilla tras reconquistar Antequera de manos de los moros. Es recibido con
alabanzas y entre otros con toques de clarines desde la Giralda. Esta tradición
se fue conservando desde entonces aunque en periodos intermitentes. Les
enlazamos un vídeo muy completo en el cual podemos ver todo el ritual que se
inicia sobre las 23,45 de la noche. Las imágenes corresponden al año 2012 y
aunque sea un tanto largo recomendamos su visionado si le ha gustado este
artículo.

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