Otro día hablaremos de la
evolución histórica de los preservativos. De cuándo y cómo aparecieron, y de
cómo llegaron hasta nuestros días. Prometemos no tardar mucho en la publicación
de ese artículo, pero hoy, queríamos hablaros sobre una curiosa leyenda en
torno a éstos. Una leyenda que cuenta el motivo de que los profilácticos tengan
una terminología parecida en muy diversos idiomas, una terminología que en
español sería la palabra que usamos coloquial y vulgarmente para definirlos, “condón”.
Imagen de actualcurioso
Preservativo antiguo
Pues bien, en torno al motivo de
por qué se les llama así con una similitud enorme entre distintos idiomas;
condom en inglés, kondom en alemán, condoom
en holandés, etc. surge una llamativa historia que les contamos a continuación.
Cuenta la leyenda, que la palabra
condón se acuñó en el siglo XVII y que proviene del médico personal del Rey
Carlos II de Inglaterra, el conde de Condom. Era por todos conocidos que Carlos
II de Inglaterra era una persona enteramente aficionada y volcada a los
placeres de la carne, teniendo numerosas amantes. Tantas amantes y tanto placer
supusieron la gestación de innumerable número de bastardos durante su reinado (aunque,
curiosamente, murió sin herederos).
Imagen de wikipedia
Carlos II de Inglaterra
Dada la promiscuidad de nuestro
amigo y monarca, se dice que éste, para preservar su salud de posibles
contagios virales con tanta señorita pasando por su cama (¡y quién sabe si
hasta algún señorito!) solicitó personalmente a su médico de confianza, el
doctor Condom, que ideara y desarrollara un medio para protegerle de
contagiarse, entre otros, de la sífilis, que por aquél entonces azotaba con
fuerza al país sajón.
No se sabe con certeza si Condom
tenía conocimiento del invento que casi un siglo antes había creado Fallopius,
pero lo cierto es que desarrollo un útil casi idéntico, que consistía en una
funda de tripa de oveja estirada y aceitada.
Quizás fuera una mera copia del
invento del pobre Fallopius, pero el prestigio y posición social de Condom, unidos
a su incesante lucha porque le fuera reconocida la autoría del invento del
preservativo, fueron claves para que el mismo adquiriera su propio nombre.
Años después de comenzar a usarlo
su Majestad el Rey, los nobles de la corte, quienes por supuesto, no eran menos
promíscuos que el Monarca, comenzaron igualmente a adoptar el uso de este
profiláctico en sus encuentros carnales, pensando principalmente en la
protección frente al contagio de enfermedades venéreas.
Desde luego, podemos ver en esta
leyenda como en aquella época lo único que preocupaba a sus excelencias y
magnificencias era su salud y bienestar. Un punto de vista muy egoísta de la
vida. Importando más bien poco traer una vida más o una vida menos a este mundo
(así como el devenir de estas pobres nuevas criaturas).
Imagen de esacademic
El tiempo pasó y la aceptación
del preservativo dentro de las altas escalas sociales se difundió como la
pólvora. Con el avance de la medicina (que tuvo su culmen en 1928 con el descubrimiento de la penicilina
por Fleming (oficialmente claro, porque como hemos explicado en nuestroFacebook esto no fue realmente así)) el interés por los preservativos dejaron
de centrarse en su uso como protección frente a enfermedades, y comenzó a
considerarse su potencial para evitar embarazos no deseados. Pero bueno, la
historia del preservativo y su evolución es algo que ya explicaremos
fidedignamente en otro artículo. Como aperitivo introduciros que en 1870 se
creó un preservativo de goma vulcanizada, reusable y lavable hasta su rotura,
que se convertiría en el antecesor de los preservativos modernos de látex que
comenzaron a aparecer en la década de 1930.
Cómo ven, una historia bastante
curiosa la del origen de la palabra condón. Una palabra que en el idioma
español usamos de forma coloquial, no hay que olvidarlo. Si la leyenda fue real
o no, desde luego que no hay datos suficientes para afirmarlo o negarlo, pero ¿qué
sería de un buen invento sin una curiosa leyenda asociada al mismo? Y desde
luego que éste lo fue, una creación capaz de alterar y modificar el transcurrir
histórico de una de las actividades más antiguas y primigenias que ha venido
realizando el hombre desde sus orígenes, sin interrupción en el tiempo, de lo
contrario… ninguno de nosotros estaríamos hoy aquí conociendo la historia del
doctor Condom.




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