miércoles, 19 de junio de 2013

La calavera de la Serra Grossa

Quizás suene a tribal o prehistórico, pero lo cierto es que los habitantes de una zona de Alicante se levantan todas las mañanas bajo la protección de una tenebrosa calavera que les vigila desde la montaña. Hablamos de la calavera de la Serra Grossa.

Imagen de machohercules

Esta genuina formación, no es ni mucho menos natural y aleatoria, y por supuesto, en absoluto antigua.  Fue pintada a principios de los años 90, por un autor desconocido, aprovechando el saliente de una roca prominente de la ladera de la montaña.

Desde entonces, poco a poco, la calavera de la Serra Grossa ha ido introduciéndose en la vida cotidiana de los alicantinos, alcanzando el reconocimiento de los mismos. Ubicada en la ladera de la montaña que da a la parte trasera del que fuera el Liceo Francés de la ciudad alicantina, a lo largo de los años la pintura se ha desgajado y estropeado en innumerable número de ocasiones, siendo repintada en otras tantas ocasiones para que continúe viéndose desde la lejanía, si bien, años atrás, y como protesta a una pruebas atómicas que hizo Francia en el atolón de Mururoa, se le añadió un icono de radioactividad. Algo que hoy en día ya no aparece.

Imagen de envelopesteam

Como hemos visto, una curiosa muestra de cómo algo, que en principio podría haberse considerado como un acto vandálico, o realizado por un impulso inconsciente de un ciudadano, ha terminado generando la aparición de un nuevo rasgo característico en una ciudad. El tiempo evoluciona, y con él, como las propias personas, también los rasgos que, por ejemplo, diferencian a las ciudades. Cada día se destruyen y crean nuevas edificaciones que pasan a disminuir o engrosar el patrimonio de una urbe. Tempus fugit… y nunca mejor expresado, al amparo de una calavera que jamás pensaría alcanzar la repercusión de la que está comenzando a gozar hoy en día.

Si quieres leer más artículos como éste, continúa en Toda una amalgama.



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