sábado, 29 de junio de 2013

Los profesionales más felices.


Es muy corriente escuchar a todo el mundo quejarse de su trabajo; muchas horas, poco sueldo, el cansancio que producen... Esto hace que la mayoría de los humanos les tengan pánico a cuando suena el despertador por la mañana, signo de que tienes que separarte de tus dulces sueños y tu mullida cama y volver a la realidad.


Sin embargo, hay un grupo de privilegiados que puede afirmar que se despiertan con una sonrisa de oreja a oreja si se trata de ir a trabajar. Muchos hay también que consideran el trabajo una parte muy importante de sus vidas, y que a la hora de la jubilación sueltan algunas lágrimas por dejar su puesto. 


¿Cómo puede ser esto posible? Muy sencillo. Sienten pasión por su labor. Les gusta lo que hacen cada día y no se ven haciendo otra cosa. Es cierto entonces que la clave sería dedicarse a lo que de verdad uno desea. Pero, ¿Cuáles son las profesiones que gozan de mayor índice de trabajadores satisfechos? 

Pues bien, los resultados no son tan obvios como podríamos llegar a imaginar. Al parecer, la profesión que aporta más felicidad y satisfacción sería la de ser veterinario. En todas las encuestas se llevan el  primer lugar. 

Esto nos hace pensar mucho sobre la dirección de nuestras vidas. Puede que ayudar a los animales sea más gratificante que ayudar a las personas. O que ellos sientan más gratitud hacia la persona que les cuida. 

Imagen de: limpiezasrotil.com

El segundo lugar sería para los sacerdotes. Aproximadamente el 87.2% de los sacerdotes son felices con su trabajo. Puede ser que ayudar a la gente y la espiritualidad producen felicidad. Aunque también puede ser por la poca supervisión por parte de sus superiores. 

El tercero el para una profesión muy necesaria en esta sociedad, los bomberos. La sensación de salvar vidas y de ayudar a otras personas crea un grado de felicidad bastante alto. 

A estas profesiones le siguen los oficios de fisioterapeuta,seguramente producida por el trato con tantas personas,  escritor, porque aunque muchas veces no tiene un sueldo asegurado, es en cierto modo la autonomía y el placer de ser tu propio jefe lo que proporciona la satisfacción, arquitecto y periodista. 


También son muy felices personas con trabajos creativos como los artistas en general, y los educadores, tanto maestros, como de educación especial, ya que también es muy satisfactoria la sensación de enseñar a los niños y de cierto modo, ayudarles.




Y pensarás ¿Qué hago si mi trabajo no está en esta lista? La respuesta depende de varios factores. ¿Haces lo que de verdad te gustaría hacer? Si la respuesta es afirmativa, no cambies nada. Si la respuesta no es esta, a lo mejor debería plantearte un cambio. Sé que en una época de crisis es muy arriesgado dejar tu trabajo porque no te guste, y pensarás que estoy chalada. Pero las crisis no duran eternamente. Puede que este no sea el momento, más adelante es posible que si tengas la oportunidad de dedicarte a lo que de verdad te apasiona y lo que morirías por hacer. 

Al igual que todos estos chicos que necesitan elegir lo que quieren hacer en un futuro, por favor no os conforméis. No busquéis un trabajo con salidas que no os llame solo porque el gobierno, tus padres, tu familia en general o tus amigos te digan que lo que quieres no sirve de nada. Es importante tener trabajo, pero no que el precio a pagar sea nuestra felicidad. En mi opinión, vale más un país lleno de emprendedores, que luchan por conseguir algo que desean aunque les lleve más tiempo, que no un país lleno de personas amargadas por lo que pudieron haber sido y no son. 

Si quieres leer más artículos como éste, continúa en Toda una amalgama.






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