En el imperio español no se pone el sol. Famosa y conocida frase
para todos los españoles, muy orgullosamente defendida por Carlos I de España
(y V de Alemania) en su época, y no sin razón. Ya por aquel entonces el reino
que sucedía a Castilla y unificaba a la península ibérica había llegado a
establecerse a lo largo de todo el mundo. En todos los continentes existían, al
menos, varios enclaves y colonias bajo bandera española. Situación, que
incluso, se vería mejorada con el sucesor de Carlos I, con Felipe II, cuando el
Imperio español alcanzaría su máximo auge y extensión.
Sin embargo, como todos sabemos
hoy en día, esta situación con el tiempo se hizo insostenible. El imperio donde
nunca se ponía el sol comenzó a plagarse de sombras, sombras de todo tipo. Y así, con más pena que gloria, la decadencia
española desbarató el imponente imperio de antaño, para, poco a poco, hacer de
España lo que es en la actualidad, un país limitado a la península ibérica (y
no por completo), dos archipiélagos, dos ciudades en el norte de África, y
algunas islas e islotes. Pero, ¿tanta gloria quedó reducida realmente a tan
poco? No.
Imagen de: Noticias Yahoo
Aunque la inmensa mayoría de los
españoles lo desconozcamos, nuestro país, cuenta con la soberanía legal de
cuatro islas en el Pacífico. Concretamente, de Guedes, Coroa, Matador y
Pescadores, que conforman lo que se conoce, específicamente, como la Micronesia
española. Un grupo de islas, descubierto Hernando de Grijalba en 1537 (quien
hubiera sido acompañante de Hernán Cortes, en el que además sería su último
descubrimiento, pues moriría ese año a manos de su tripulación durante un motín),
y que entre todas, apenas cuentan con una población de unos 750 habitantes.
Pero, ¿cómo es posible esto?
Bien, tras la enorme declive que vivió España en 1898 tras perder la Guerra de
Cuba, se sucedieron distintos Tratados en los que bien, por venta, cesión o
liberalización, España fue perdiendo territorios. Por ejemplo, podemos destacar
dos:
- El Tratado de Paris del 10 de diciembre de 1898: En el cual se ceden las islas de Filipinas, Puerto Rico y Guam a Estados Unidos. En 1900, a causa de que Estados Unidos consideraba incompleto a este Tratado, obligo a España a celebrar otro para que también le cediera los terrenos de Sibutú y Cagayán.
Imagen de: Wikipedia
- El Tratado Germano-Español del 12 de febrero 1899: Realizado tras la derrota en la batalla de Cavite, que supuso la pérdida de la flota pacífica española, lo cual imposibilitaba la administración de sus territorios en la zona y obligaba a España a deshacerse de ellos. Por medio de este acuerdo, España vendía a Alemania, por 25 millones de pesetas, los Archipiélagos de las Islas Carolinas y Marianas, incluyendo a Palaos y excluyendo a Guam. Sin embargo, como apunte histórico, Alemania perdería estos territorios en la I Guerra Mundial, cuando pasarían a manos de los japoneses.
Imagen de: Soitu
¿Qué ocurrió? Pues como sucediera
con el Tratado de París, el Tratado Germano-Español también era incompleto, y
habían faltado por incluirse el grupo de islas que conformaban Guedes (también
llamada como Coroa o Arrecife) en el archipiélago de las Marianas, Pescadores (también
conocida como Kapingamarangi, San Martín o Malakal) en las Palaos, Coroas (llamada
igualmente como Ceas) en las Carolinas, y Matador (u Ocea), que apenas era un
islote que durante parte del día se encontraba sumergido en el agua a causa de
la subida del nivel del mar.
¿Quién notificó esta omisión histórica?
Pues no sería otro que el ilustre abogado del Estado e investigador del CSIC,
don Emilio Pastor, muy conocido por sus estudios históricos en cuanto al pasado
legal de territorios que otrora fueran de dominio español (y que encontrara, aparte
de estas lagunas, otras que a día de hoy gozan de menor repercusión e
importancia). Habiéndose dado cuenta de este error el bueno de don Emilio
Pastor en 1948, después de escarbar intensamente en numerosos documentos
oficiales del Ministerio de Exteriores (principalmente, gracias a la
información del Tratado dos descubrimientos, del portugués Antonio Galvao en el
S XVII, ya que ahí se hacia un listado de las islas descubiertas hasta el
momento y los países que las controlaban, pudiendo compararse estos datos con
los territorios que España había cedido oficialmente en los dos Tratados
mencionados anteriormente), llegó a notificar esta situación por medio de un
Consejo de Ministros el 12 de enero de 1949 al entonces máximo representante
español, el Dictador y General Francisco Franco. Sin embargo, y pese a meditar
mucho la situación y sopesar las ventajas de reclamar la soberanía legal de
estos territorios de ultramar, finalmente, Franco, optó por declarar que “mientras
no se aclare el asunto, procede esperar antes de efectuar gestión alguna con los
EEUU o con las potencias amigas que forman parte de la ONU, ya que España no
tiene contactos con la ONU y sería ésta la que habría de resolver sobre la
suerte definitiva de esas islas de Micronesia que pertenecieron al Japón”.
De esta manera, el sueño de ultramar
de Emilio Pastor quedó encerrado en el baúl del tiempo. Donde todo pasa,
olvidando lo que un día fue o pudo llegar a ser. Quizás, una vez más, sufrimos
la suerte que nuestro país lleva asociada a lo largo de la historia, y es que,
como bien podemos intuir todos, si estas islas hubieran pertenecido a otros
países, seguramente, otro gallo cantaría. Pero España es España, y hablar de
nuestro país lleva incluido una esencia de resignación evidente a todas luces.
En fin, al menos los hosteleros del levante, el sur y los archipiélagos
españoles podrán descansar tranquilos, porque estas islas paradisíacas, al
menos hoy por hoy, seguirán estando bajo el control político de otras naciones.
Imagen de: Travellerspoint
Isla/Atolón de Pescadores



Muy buenooo!!!!!!!!!!!
ResponderEliminarMuchas gracias!!
EliminarEsperamos verte más por aquí.
Un saludo ;)
Siempre interesante. Un buen trabajo.
ResponderEliminar¡Muchas gracias Hugo! Un placer que te haya gustado =)
Eliminar¡Saludos!
Excelente , todavia no puedo entender como perder tanto españa a manos de corsatios piratas mercenatios, corruptos y la otra potencia seguia sumando territorios. Perdemos terreno hasta con la conquista del idioma y cultura.
ResponderEliminarMuchísimas gracias!!
EliminarBueno, eso quedará siempre para la historia de España. La unión de la leyenda negra española (de la que pronto hablaremos en la radio) con el propio desdén propio por proteger, defender y sentirnos orgullosos de nuestros valores culturales. Una lástima todo.
Un saludo!! Espero verte más por aquí =)