domingo, 6 de julio de 2014

De la simbología a la coquetería

Al igual que el vestido de novia, cuya evolución ha ido marcada por las creencias y las modas, el complemento estrella, el velo, no podía ser menos relevante. Su origen, dependiendo de las culturas sobre las que hablemos, tiene un significado y uso distintos. También hay que unirle un proceso de cambio a lo largo de los siglos, llegando a adquirir más importancia el estilo y el si llevarlo o no, que el pararnos a pensar, el porqué de esta tradición. Una tradición, cuya simbología, como se verá en este artículo, ya no tiene tanta importancia al considerarse como una adorno más en el vestir de una novia.


La palabra ‘velo’ hace referencia a cubrir, ocultar o disimular. Esta delicada prenda posee diversos orígenes y significados. No se conoce la fecha exacta en la que apareció por primera vez, pero ya en época del Imperio Romano, las mujeres para sus ceremonias matrimoniales lo utilizaban como complemento. Entonces tenía una simbología pagana, todo lo opuesto a la cultura católica. Para los romanos, las novias eran atraídas por unos espíritus malignos, para, según dicen algunos, quitarles su pureza, así como de las envidias y los males de ojos, y para que esto no las perjudicara, se cubrían el rostro de tal modo que ni los espíritus ni otros factores negativos pudieran encontrarlas.


En el Medievo, el significado ya empieza a tener un rumbo. El velo venía a representar castidad, pureza y modestia, por parte de la novia hacia su futuro marido. Esta simbología es la más extendida entre muchas culturas, así como la de sumisión y la obediencia para con su consorte. Aunque las novias no son las únicas que han llevado velo; también las monjas en relación a estos conceptos, que en esta ocasión son respecto a Dios.


Para algunos países de Oriente, tiene que ver con la costumbre de los matrimonios concertados entre familias. Los novios no se conocen hasta la misma ceremonia nupcial, y por esta razón la novia permanece con su rostro escondido tras un velo. Es sólo cuando el novio lo retira, el momento en el que se ven por primera vez. La novia de este modo obtenía un papel importante dentro de la celebración, convirtiéndose en la gran sorpresa para su marido y la familia de éste.

En relación con la religión católica, la simbología originaria del uso de esta prenda estaba relacionada con que la mujer que iba a contraer el sacramento del matrimonio era virgen y se entregaba así a su futuro marido. También tenía que ver con apartar a la novia de la vida exterior.

En Estados Unidos, en el siglo XVIII, la hija del presidente George Washington utilizó para su boda un velo de encaje blanco después de que está se sintiera muy atraída por unas cortinas que ella había visto en una celebración a la que acudió con su padre, y que estaban hechas del mismo material. Esto sirvió de influencia para las novias futuras. Y desde entonces, el estilo al realizar estas prendas no ha dejado de evolucionar y de expandirse. Desde los tejidos utilizados, tul, chantilly, encaje…; al largo, con la misma longitud que la cola del vestido, a la altura de la cintura, de los codos, por los hombros o simplemente tapando la cara a modo de tocado; o a la manera de colocarlo, ya sea de los que no cubren la cara o los que siguen más la tradición que sí lo hacen.


En cuanto a la forma de sujeción, el velo de nuestros días está influenciado por el de Eugenia de Montijo, que en su boda decidió acompañarlo con una tiara de diamantes, siendo copiado posteriormente por Augusta de Gran Bretaña, y es el estilo que hoy en día se suele seguir. Aunque hay otras que optan por fijarlo por medio de horquillas o peinecillos desde el mismo recogido del pelo.

El velo nupcial que tenemos actualmente se presta más a modas y gustos de la futura contrayente, que a una cuestión de simbología cultural. A pesar de que esto ya no sea buscado por parte de la novia, lo que sí está claro es que la mayoría sigue apostando por esta prenda, siguiendo así con la tradición universal de las bodas. 


1 comentario:

  1. Que curioso. Me ha encantado leer y aprender el significado del velo

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