jueves, 27 de marzo de 2014

La Isla Migingo, el rincón de los pescadores

No es más feliz aquel que tiene un mayor espacio para sí, sino aquel que se encuentra estrechamente rodeado de los suyos. Así podriamos introducir de una forma que roza lo romántico la curiosa historia que os contamos hoy. 


En esta ocasión, nos encontramos en un lugar que difícilmente nos parece real. Y no tanto por su belleza natural, sino por la superpoblación que sufre, pese a ser, únicamente, un pequeño islote en el lago más grande en África, el Victoria. 


Aunque resulte sorprendente, esta isla, conocida como Migingo, cuenta con una población de 131 personas según registró el censo que se elaboró en el año 2009. 


Por desgracia, la pobreza impera en la zona, y destacan las cochambrosas y ruinosas chozas elaboradas con laminas de aluminio y madera. Algo propio de un pueblo que se compone principalmente de pescadores, y que se orienta fundamentalmente al mar para extraer del él sus recursos.


Sin embargo, esto no parece importar mucho a sus pobladores, que se sienten tan cómodos en el lugar, que hasta han edificado en la zona 5 bares, una farmacia, algunos hostales u hospederías, un salón de belleza, y un local para ejercer el oficio más antiguo del mundo.


Los origenes de Migingo se remontan a finales de 1991, cuando dos pescadores kenianos, Dalmas Tembo y Geroge Kibebe, decidieron establecerse allí. Tras la expedición de estos pioneros, pronto, no tardarían en sumársele un grupo de 60 miembros de su grupo de pescadores al conocer que la zona era rica en Perca del Nilo. Y así, creados los cimientos de la buena fama de los recursos del lugar, solo sería necesario que el tiempo dejase su marca para que la Isla Migingo fuera creciendo en población, hasta las 161 personas que viven hoy en ella.


Como siempre ocurre, el ser humano es un animal de costumbres, y aunque resulte llamativo, a sólo 200 metros de Migingo, hay otra isla, Usingo, que al contrario de lo que ocurre con aquélla, permanece prácticamente vacía pese a compartir el mismo entorno natural.


¿Y qué ocurre cuando entra el juego el dinero? Que aparecen los conflictos políticos. Debido a la floreciente economía de los pescadores de Migingo, que en muchos casos son capaces de conseguir hasta 300 $ por día de pesca (casi lo mismo que gana un keniata del resto del país en 4 meses), no es de extrañar que la piratería arribase en la zona a principios de milenio. Ante tal hecho, los pobladores de Migingo se quejaron a sus gobernadores. 


El problema es que el Migingo cohabitan tanto keniatas con ugandeses, por la situación fronteriza en que se encuentra el enclave. Por esta razón, al poner la colonización del islote en conocimiento tanto de los gobiernos de Uganda como de Kenia, comenzaron a aflorar las tensiones políticas en torno a la legítima propiedad del territorio. 


Aunque técnicamente la isla se encuentra dentro de territorio keniata, en 2009 el gobierno de Uganda reconoció internacionalmente la Isla Migingo como parte de su país, izando una bandera ugandesa en la zona. Desde entonces, el gobierno de Uganda, aunque dentro del marco internacional nunca ha llegado a reconocerse su legitimidad sobre el territorio, comenzó a instaurar un sistema de permisos de entrada y salida de la zona por medio del derecho ugandés, requisándose además por las fuerzas armadas ugandesas todo utensilio de pesca con el que intercepten a barcos de keniatas. 


La pregunta es, ¿y los primeros keniatas que habitaron la isla, han adquirido la nacionalidad ugandesa por el paso del tiempo?.


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