sábado, 26 de julio de 2014

El nombre de la Corona


Una nueva etapa dentro de la historia monárquica española es la que vivimos desde el pasado 19 de junio. El recientemente proclamado monarca, ya por todos reconocido como Felipe VI, dará continuidad a la Casa Borbón que, desde tiempos de Felipe V en 1700, permanece instalada en nuestro país, siendo ya el undécimo monarca borbónico que ocupará el trono.

Felipe Juan Pablo Alfonso de Todos los Santos de Borbón y Grecia es el nombre completo del novísimo Rey de España. Recibe pues, el nombre de Felipe por el precursor de la Casa Borbón en España, Felipe V; Juan por su abuelo paterno, el Conde de Barcelona, Don Juan de Borbón; Pablo viene de su abuelo materno; Alfonso es tomado de su bisabuelo, Alfonso XIII, y Todos los Santos se adopta por pura tradición de Casa Real española.

Siendo una simple casualidad, o no, el nombre de Felipe ha estado siempre altamente vinculado a grandes acontecimientos a lo largo de la extensa historia española, así, y tomando esta casi fetichista coincidencia entre nombre Reales, iniciaremos un viaje a través de los últimos seis siglos en el que nos detendremos en cada uno de los predecesores homónimos del recién estrenado monarca y veremos cómo puede no ser un simple hecho fruto de la coincidencia. ¿Quién no ha comparado alguna vez a un padre y un hijo que comparten el mismo nombre? El legado, como veremos, está siempre presente.

El primero de ellos es Felipe I de Habsburgo, o Felipe “el Hermoso” según le rebautizó Luis XII Rey de Francia. Su matrimonio con Juana I de Castilla, a la cual también conocemos con un sobrenombre, Juana “la Loca”, la hija de los Reyes Católicos, lo trajo hasta el entonces Reino castellano, procedente de Flandes, donde ya era notable su fama de gran conquistador. Tras la muerte de Isabel I,“Isabel, la Católica”, fue proclamado rey de Castilla en 1506 después del retiro de Fernando “el Católico” a Aragón, e incapacitar a su esposa Juana para ocupar su legítimo lugar en el trono, dadas las continuas mermas en la salud de ésta; no podríamos asegurar hasta qué punto tuvo él responsabilidad en los problemas de su esposa, pero sí quedará retratado para la historia como rey de alcobas y graneros. 

Felipe, "el Hermoso" y Juana de Castilla
Siguiendo nuestro recorrido en la historia, llegaremos hasta 1556, será aquí donde nos encontramos con el rey que, quizás, cualquier país de la época hubiera deseado tener, rey de exploradores, indios y pintores; Felipe II. Nieto de Felipe “el Hermoso” y Juana I de Castilla. Ya era rey de Inglaterra antes de serlo de España, tras su matrimonio con María I en 1554. Hombre formado, aperturista y militar de campo, supo llevar su reinado hasta unos límites expansionistas que parecían imitar lo ya realizado siglos atrás por el Imperio Romano y que hasta la fecha no han vuelto a repetirse. Medio mundo lo amaba, y por lo tanto, el resto lo repudiaron durante los 42 años en los que reinó.

Cabría recordar que, aunque emprendió empresas de gran éxito en el nuevo mundo, descubierto pocos años antes; Felipe II sufrió desastres como el que le sobrevino a las tropas españolas que intentaron llegar a la costa inglesa. A pesar de este suceso conocido como la “derrota de la Armada Invencible” o “Spanish Armada”, la monarquía española vivió hasta fin de siglo años de cierta prosperidad.

Felipe II, por Tiziano
Sucediendo a su padre Felipe II, fallecido en 1598, y nacido del matrimonio que éste contrajo con Ana de Austria, tomó el trono Felipe III, apodado “el Piadoso” puesto que durante su reinado, España se mantuvo en un contexto internacional marcado prácticamente por la ausencia de conflictos bélicos. Primer rey que delegó funciones en una nueva figura política, inédita hasta la fecha, en nuestro país; el conocido valido Duque de Lerma. Sin embargo, estos cambios motivaron problemas de credibilidad y eficacia en el seno de la corona, así mismo, Lerma fue destituido en 1618 por escándalos de corrupción y desde entonces, Felipe III tomó las riendas de un país que apuraba sus últimos años de esplendor y efectividad, nombrando dos nuevos validos, el Duque de Uceda, junto al confesor real fray Luis de Aliaga. Pronto sobrevino la muerte al rey, que falleció en 1621 y con él este período conciliador conocido por los historiadores como Pax Hispanica.

Felipe III a caballo, Velázquez
En pleno Siglo de Oro español, llegó hasta el trono el legítimo sucesor de Felipe III. Habiendo nacido fruto del matrimonio de éste con su prima hermana, la Archiduquesa Margarita de Austria. Felipe IV fue proclamado Rey a la muerte de su padre con 16 años. Durante su reinado, Felipe IV dio continuidad a la figura del valido que ya practicara su predecesor durante sus primeros años; no obstante, este período marcó el inicio del fin del Imperio Español. El rey y su valido, el Conde-Duque de Olivares, desarrollaron una política mucho más férrea ante los países europeos que habían estado bajo dominación española, tampoco gozó de la simpatía por parte de los propios nobles peninsulares, a los cuales se obligó a colaborar más estrechamente en asuntos de Estado, además, también fracasó en los intentos de anexionar el Reino de Portugal a España.

"Las Meninas", familia y corte de Felipe IV por Velázquez
A pesar de no lograr con éxito la mayoría de los objetivos que se propuso, Felipe IV dejó un sucesor Carlos II “el Hechizado”, siendo éste el último monarca de la casa de Habsburgo en España, puesto que murió sin descendencia y sus problemas físicos y mentales marcaron su reinado de apenas 5 años.

Tiempos de cambio se vivían en la monarquía con los inicios del siglo XVIII; todas las casas reales europeas, a excepción de la Casa de Austria, acordaron que el sucesor al trono español fuera el ya Borbón Felipe V, sobrino-nieto de Carlos II, e hijo del rey de Francia Luis XV y María Teresa de Austria. De salud también débil, tuvo que hacer frente a la Guerra de Sucesión que se extendió por más de 10 años, propiciada por la presentación por parte de los Austrias de un candidato alternativo al ya legítimo rey. La división social y política fueron manifiestos pero finalmente pudo mantenerse al frente de la Corona hasta que murió en 1746, dejando como sucesor a su primogénito: Luis I de Borbón.

Felipe V y su esposa, Isabel de Farnesio. Louis-Michel Van Loo
Gran cantidad de datos y fechas, quedan por contar. No podemos adentrarnos todavía en la figura del recién proclamado rey Felipe VI; tampoco sabemos por ahora con qué sobrenombre será conocido en la posteridad, ni qué contarán los libros de historia sobre la evolución de la Monarquía en nuestro país. Lo que sí estamos dispuestos a afirmar es lo que cada uno de estos reyes tocayos al contemporáneo, han legado en la imagen monárquica actual:

De Felipe “el Hermoso” ha quedado reflejada en la figura del nuevo rey su imagen de Príncipe apuesto e idealizado, que algunos profesan, como en aquellos cuentos de Maupassant; Felipe II abrió España al mundo y esto parece ser el cometido principal de las monarquías actuales; del reinado de Felipe III aprendimos que las figuras de alta responsabilidad suelen estar rodeadas de otros que pueden amenazar el buen hacer de cualquiera; Felipe IV se encontró al llegar al trono con un panorama social y político revoltosamente parecido al que tenemos hoy en día; pasando finalmente por Felipe V, precursor de una nueva era en la corona española, que ahora también se vislumbra con incertidumbre. Como ven, y cayendo en tópicos retóricos, la historia se repite… Para volver a escribirse.

3 comentarios:

  1. QUE VIVA ESPAÑA! QUE VIVA FELIPE VI ! QUE VIVAN LOS ESPAÑOLES! LONG LIVE THE KING!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Larga vida para el y su familia... Dios los bendiga a ellos y su pueblo

      Eliminar
    2. Larga vida para el y su familia... Dios los bendiga a ellos y su pueblo

      Eliminar