![]() |
| Apartamento de estilo nórdico. Propuesta de Kenay Home |
Por crisis, por juicios millonarios o por ruinas inmobiliarias, la arquitectura está de candente actualidad, aunque no hace mucho fueron tiempos de gloria para la creatividad y la expresión gráfica. La arquitectura es callejera: se cuela en nuestras vidas al respaldo de las aceras y dibujamos “skylines” para apartamentos de estilo nórdico de lo mas “in”. Láminas o pequeños lienzos protagonizan espacios de nuestros hogares, pero la cuestión es: ¿Esos edificios que cenan y comparten sofá con nosotros acariciándonos el cuello desde la pared, quién los inventó? ¿Cómo consiguieron la llave de nuestro apartamento? ¿A quién hay que agradecerle tan divino compañero de piso?
Un repaso por todos ellos nos llevaría el desglose de cincuenta años, a diez artículos por día, y no gozamos de la capacidad suficiente ni el tiempo requerido, por lo que el repaso se centrará en los más destacados.
Rompamos el hielo con todo un clásico, de formato vertical ideal para fijar en un pilar o en espacios reducidos entre puerta y partición interior: The Flatiron Building. Daniel Hudson Burnham fue el encargado de diseñar esta maravilla en 1902. Absolutamente rompedor en su momento por convertirse en el edificio más alto del mundo, dibujó una de las intersecciones más famosas de la Quinta Avenida de Nueva York. Amante de la arquitectura clásica, su artífice se sirvió de las composiciones clásicas, llegando a reconocerse en él el formato de una columna griega, repetición de huecos en el cuerpo inferior de la composición (fuste) y un cuerpo superior (entablamento) formado por huecos mayores y arcos de medio punto haciendo las veces de la hoja de acanto. Destaca el ángulo redondeado de tan sólo dos metros de ancho que remata la fachada renacentista de inspiración francesa e italiana.
Como curiosidad, el primer nombre que se le dio fue el de Fuller Building, por el dueño de la constructora y empresa propietaria, pero más tarde, los neoyorkinos lo denominaron “Flatiron” (plancha en inglés) por recordar la morfología de los aparatos de planchar de la época. Su fachada de piedra y ladrillo con función de revestimiento de una estructura metálica, se presenta absolutamente elaborada, rica y llena de contenido escultórico. Sin duda, una joya con la que compartir el café de media tarde.
![]() |
¿Una casa en una cascada? El siguiente ejemplo es sin duda el marco perfecto para el fondo de un amplio salón con inspiración naturalista. La Casa de la Cascada fue gestada por el arquitecto Frank Lloyd Wright en 1935 en el estado de Pensilvania, USA. Tres componentes marcan su composición: paisaje, agua y arquitectura a la par que una serie de voladizos se despliegan invadiendo el espacio del goteo continuo. Fue construida para el empresario Edgar Kaufmann y su esposa Liliane, dueños de un almacén de departamentos en Pittsburgh. Hoy en día, es considerada monumento nacional en Estados Unidos funcionando como museo. Para los amantes de la naturaleza se trata, sin lugar a dudas, de un lugar único y totalmente evocador, generando un clima de absoluta relajación y magia acuática en ese espacio salón de nuestro acogedor apartamento.
De finas curvas y pureza inmaculada en un blanco más que pulcro, y con intenciones modernas y totalmente actualizadas, se inmiscuye, en la Gran Manzana y en nuestro estudio de origen sueco, un nuevo modelo. El Museo Solomon R. Guggenheim de Nueva York, el colofón a una ejemplar carrera del arquitecto de la Casa de la Cascada. En disputa con la trama urbana de la ciudad que nunca duerme, dibuja el naturalismo más técnico y compositivo conocido jamás. El coleccionista de arte Solomon R. Guggenheim, quién crearía una Fundación extendida hasta nuestros días, encargó este templo del arte abstracto situado a las puertas de un inmenso estanque del conocido Central Park.
A espaldas de los curiosos que albergan alguna lámina de esta coqueta escultura en su casa, la magia se encuentra en el interior. Una espiral continua recorre el interior del espacio provocando la realización de una visita ininterrumpida desde la última planta a la que se accede mediante un ascensor. A la sombra de un imponente Empire State Building y demás fantasías implacables que ofrece la protagonista de la Costa Este estadounidense, se presenta como visita obligatoria. De líneas puras y un tono más que a la moda, otorga el perfecto toque desenfadado en un serio despacho.
En la Bahía insuperable del Pacífico, armónica, casual y fácilmente confundible con una obra de la arquitectura más actual, la Ópera de Sidney protagoniza las imágenes más emblemáticas de Australia. Ganadora entre 233 proyectos presentados al concurso internacional celebrado en 1957
para diseñarla, el danés Jorn Utzon presentó solamente una serie de cuadernos de bocetos a mano inspirados en los veleros que tanto frecuentó en su etapa de marinero para hacerse con el premio de ver una obra propia construida. Su edificación supuso un imponente desafío al desarrollo estructural, planteando una serie de caparazones de hormigón que en un principio vaticinaban una enorme locura. Como curiosidad, su absoluta genialidad radicó en la creación de un sistema de composición generado a partir de esferas de radio de 75 metros, de ellas se desprendían una serie de secciones que definirían los sucesivos caparazones. Un icono actual gestado hace prácticamente sesenta años.
Pero cambiemos de tercio. Lo último de lo último en decoración contemporánea no son solamente los edificios más emblemáticos del siglo XX; estructuras metálicas de imponente presencia han invadido cocinas, dormitorios, salones y demás estancias para cruzar el charco en una sola vista. Nos referimos a los puentes más "explotados" en el arte de la decoración. Empezaremos por el buque insignia del Río Este, el Puente de Brooklyn. Su construcción fue finalizada en 1883, desde 1870 que se comenzó, siendo por aquel entonces, el puente colgante más largo del mundo salvando la distancia de 1825 metros que separa el distrito de Manhattan y Brooklyn. Se trata de una estructura suspendida mediante cables de acero y con dos pilas separadas por una luz de 486,3 metros; toda una genialidad de la ingeniería tratándose de este momento histórico.
Como curiosidad encontramos el motivo de su construcción debido a los problemas que ocasionaba cruzar en barco cuando el río estaba congelado y estos dos distritos eran aún ciudades independientes. Cuando en 1852 el ingeniero John Augustus no pudo llegar a Brooklyn en barco debido al hielo, generó la idea de la construcción del puente, que tres años más tarde desarrolló en proyecto. Otro dato imponente es el número de personas que murieron durante los trece años de su construcción, un total de 27 personas perdieron la vida. Sin duda, todo apartamento, loft o cualquier piso "cool" de hoy en día, guarda en algún rincón esta preciosa estructura de piedra caliza, granito y cemento.
Y para terminar este breve repaso por las ilustraciones arquitectónicas más compradas en las grandes superficies, otro puente, esta vez rojo, de mayor escala y representado hasta la saciedad. La joya de la corona de los puentes del mundo, el llamativo Golden Gate de San Francisco. Salvando una longitud de 2,7 kilómetros y con 227 metros de altura, es la carta de presentación de la ciudad, tal y como ocurría con la Ópera de Sidney. Al igual que el de Brooklyn, se construyó para cruzar la Bahía de San Francisco en 1937, que anteriormente solo podía cruzarse en ferry. Su ingeniero fue Joseph Strauss. Este señor, tuvo que superar múltiples vicisitudes, entre ellas, la Gran Depresión o las fuertes inclemencias meteorológicas. Entre sus curiosidades, destacan la cantidad de acero que contiene, con cuyos cables podría darse la vuelta al mundo nada más y nada menos que tres veces. Otro dato, en este caso más triste, es el alto índice de suicidios que presenta, colocándose en cabeza entre los lugares que presentan estos terribles sucesos.
La historia de este coloso del siglo XX es inquietante y absolutamente sorprendente. Te invitamos, por tanto, a visitar la siguiente página web que te dará una idea de la magnificencia arquitectónica que tenéis colgada en el salón: http://goldengate.org/exhibits/spanish/exhibitarea4a.php
Sin duda, la magia de la arquitectura no solo se encuentra en la belleza de sus líneas y de su composición que encaja perfectamente con nuestro estilo de decoración; el verdadero truco es el escapismo de sus orígenes, inicios, y la cantidad de historias que albergan sus inertes componentes.
Fuentes:
- http://www.nuevayork.es/quever/rascacielos/el-edificio-flatiron/
- http://aprendersociales.blogspot.com.es/2009/04/flatiron-building.HTML
- http://www.cosasdearquitectos.com/2011/01/la-casa-de-la-cascada-frank-lloyd-wright/
- http://moleskinearquitectonico.blogspot.com.es/2010/04/wright-museo-guggenheim-nueva-york.html
- http://www.21wonders.es/historia/historia-de-la-opera-de-sidney
- http://www.nuevayork.net/puente-brooklyn
- http://www.disfrutasanfrancisco.com/golden-gate
- http://www.hispashare.com/?title=8032
- http://goldengate.org/exhibits/spanish/exhibitarea4a.php








No hay comentarios:
Publicar un comentario