domingo, 4 de enero de 2015

¿Qué pasará con mis cuentas en internet cuando muera?

Una vez leí una frase que decía algo así como: “Tengo tres vidas: la que mis amigos dicen que tengo, la que mi madre cree que tengo, y la que en realidad tengo”. Hoy en día con la normalización del uso de internet para realizar cualquier operación, yo añadiría una cuarta vida: “la que internet muestra que tengo”. Y es que ahora, nuestra vida en la red es casi tan importante (o a veces incluso más) que nuestra vida real.

Si bien es cierto que a nadie le gusta pensar en su muerte, también lo es que, al menos que sepamos, no hay nadie inmortal. Ya de por sí, pensar en un buen momento para realizar el testamento es difícil. Así que, ¿quién ha pensado alguna vez en un testamento “digital”? La comúnmente llamada “huella digital”, que viene a ser toda la información sobre nosotros que circula por internet en nuestros perfiles sociales y cuentas abiertas en cualquier página, no es algo que consideremos muy serio. Sin embargo, y aunque nadie las lea, todas estas páginas tienen políticas de privacidad y protección de datos, políticas legales, y muchas otras que están ahí por algo. Así que no, no esperéis que estas redes os proporcionen la cuenta de alguien para eliminarla simplemente porque haya fallecido. Veamos qué podemos hacer…

Algunas redes sociales cuentan con una herramienta o procedimiento específicos para estas ocasiones, especialmente después de algunos casos como el de la familia de un militar estadounidense fallecido en Irak que quería acceder al correo del difunto para recuperar  sus últimos mensajes y fotos. En este caso, un juez estadounidense les dio la razón en 2005 pero sólo después de un largo conflicto con Yahoo!

GOOGLE



Cuenta con una de las herramientas más fáciles y novedosas en este aspecto desde abril de 2013. Se trata del ‘Gestor de cuentas inactivas’ al que puedes acceder desde la configuración de tu cuenta. Este gestor te permite configurar un periodo de inactividad de tres, seis, nueve o doce meses, después de los cuales se enviarán alertas a tu teléfono móvil (que debes añadir) y a 10 contactos que tú decidas (a indicar en el mismo gestor) para que confirmen tu muerte. Además, puedes elegir qué pasará con tus cuentas de Google, es decir, si serán eliminadas o si compartirás todos esos datos con un amigo o alguien de confianza.



En estos datos se incluyen la cuenta de Gmail, los +1s vinculados a la misma, Blogger, contactos y círculos, Drive, perfiles de Google+, álbumes web de Picasa, Google Voice y Youtube.

En caso de no utilizar esta herramienta, las cuentas de Google quedarán inactivas después de 9 meses, previo aviso (un mes antes) al poseedor de la cuenta. Puede parecer simple pero en este caso resultaría especialmente complicado que nuestros familiares y/o amigos tuviesen luego acceso a nuestros datos sin previa autorización (a través del gestor). Aunque promete revisar todas las peticiones de acceso que se le envíen, declara en su política que “En raros casos proporcionaremos contenido de la cuenta a un representante autorizados”.

No obstante en España se supone que cuando una persona fallece sus documentos y cartas pasan a sus herederos, incluidos sus cuentas de correo electrónico (a las que se le debería facilitar el acceso). Aunque, por si acaso, mejor no arriesgarse.

FACEBOOK

Según sus propios datos, cada año fallecen unas 200.000 personas con perfiles de Facebook. Esta plataforma cuenta con un equipo de personas dedicadas a revisar todos los fallecimientos que se notifican (si no se hace, la cuenta permanecerá activa hasta el fin de los tiempos).

Dicha notificación sólo puede realizarla un familiar directo (a demostrar) de la persona fallecida. Dentro del apartado de “ayuda” de Facebook hay que acceder a “informar sobre una violación” y de ahí a la pregunta “¿Cómo reporto que un usuario ha fallecido?” o “¿Qué cuenta ha de ser recordada o eliminada?”. Una vez ahí hay que rellenar un formulario en el que se indique la fecha de fallecimiento y el nombre de la persona; y, aunque no es obligatorio, se recomienda demostrar su fallecimiento con una foto de un documento oficial o un enlace a un obituario (esto agilizaría mucho el proceso). Después, se puede optar a dos opciones: eliminar la cuenta o convertirla en una página conmemorativa.

En el primer caso la cuenta con todos sus datos y fotos será eliminada de por vida, quedando el nombre del perfil libre para su utilización (cosa que no ocurre en las cuentas de Google).

En el segundo caso la cuenta pasa a convertirse en una página visible para los amigos del perfil (que ya no se podrán modificar), y en la que se podrán publicar mensajes conmemorativos (en la antigua biografía), los amigos del perfil podrán etiquetar en fotos a la persona en cuestión y no se podrá volver al antiguo perfil ‘normal’ de Facebook.

TWITTER

Aunque la cuenta de Twitter será eliminada de forma permanente después de seis meses de inactividad, existe la posibilidad de acceder a sus datos y administrarla con el debido procedimiento. Para ello hay que acreditar que se es familiar directo o tutor legal del fallecido. El centro de ayuda de Twitter, por su parte, contiene un artículo llamado “Cómo comunicarse con Twitter para informar sobre un usuario fallecido o contenido relacionado con un miembro de la familia que falleció” en el que se especifica la documentación a presentar para obtener la citada cuenta o eliminarla, vía correo ordinario a Estados Unidos (entre ellos certificado de defunción, documento de identidad, descripción que evidencia que la cuenta pertenece al fallecido, etc.).

En este apartado, además, se deja bien claro que “no podrán facilitar acceso a la cuenta a ninguna otra persona, independientemente de su relación con el fallecido”. Por lo que, obviamente, el proceso más “fácil” en este caso es eliminar la cuenta (aunque igualmente podría tardar meses en procesarse). No obstante, no se pondrá a disposición de nadie más el nombre de usuario de dicha cuenta.



INSTAGRAM, LINKEDIN Y PINTEREST

En estos casos no existe un procedimiento concreto. Se puede notificar el fallecimiento de la persona del perfil vía correo electrónico en ambas tres redes (no caducarán antes de entonces). Posteriormente, el equipo correspondiente se pondrá en contacto contigo para pedirte la documentación requerida:

-Instagram, documento acreditativo del fallecimiento, documento acreditativo de tu relación con el fallecido y cierre de la cuenta. En principio no se permitirá su gestión por parte de nadie.

-Linkedin, nombre del usuario fallecido, tu relación con él, compañía para la que trabajaba, enlace a su perfil y su correo electrónico. Después de ello la cuenta quedará desactivada salvo en casos muy específicos bajo requerimiento de una ley judicial. Además, su nombre de perfil quedará disponible para su uso.

-Pinterest, documentación acreditativa del fallecimiento y tu relación con el fallecido. Posteriormente la cuenta quedará desactivada para su uso pero, en principio, nunca será eliminada. Además, bajo ningún concepto se permitirá su gestión por otra persona. El nombre del perfil tampoco quedará a disposición de nadie.

Por otra parte, hoy en día existe la posibilidad de incluir en tu testamento tu propio apartado “digital”; aunque puede que no siempre sea válido para que las plataformas en cuestión te proporcionen los datos de la cuenta.

Por ello ha surgido todo un negocio alrededor de la “Digital Death”. Existen distintos tipos de empresas y webs que proporcionan diferentes servicios para este legado digital. Pasaremos por ellas rápidamente, pero sin olvidar diferenciarlas por su labor.

En primer lugar encontramos aquellas empresas y webs que facilitan la creación de una especie de "testamento digital". Entre ellas podemos encontrar Cirrus Legacy, que permite decidir qué hacer con toda tu vida digital, controlando todas las cuentas de manera fácil y eligiendo quién se hará cargo de ellas y cuáles desaparecerán después de muerto; Death Switch, que envía automática toda tu información, contraseñas y correos a la persona que tu designaste cuando tú dejas de responder a los avisos del servicio; After Steps, que permite dejar información muy concreta sobre herencias, últimas voluntades, deseos para el entierro, etc; Legadrive, que facilita la creación de un legado digital incluyendo a beneficiarios, nombrando a un albacea, creando un árbol genealógico, un registro de contraseñas y un recordatorio digital, entre otros; y Tellmebye, con la que también puedes asignar herederos para tus ficheros, facilitar la eliminación de tus cuentas, evitar la pérdida de tu dinero online y hasta regalar a tus elegidos libros y música comprada por internet.

Por otra parte encontramos aquellas webs que permiten compartir de forma rápida y segura tus cuentas y contraseñas con quien tú elijas, para que haya alguien que pueda salvar o eliminar tus cuentas sin engorrosos procesos. Entre ellas encontramos PasswordBox, que además permite el acceso a las cuentas de manera instantánea desde cualquier dispositivo y sin necesidad de recordar contraseñas; SecureSafe, que ofrece un servicio similar y que facilita la sincronización de tus cuentas y archivos con los de quién tú elijas; AssetLock, que además de tus contraseñas se encarga de custodiar especialmente tus cuentas online que impliquen manejo de dinero; y Slightly Morbid, que además de custodiar tus contraseñas se encarga de enviar un correo de "aviso de muerte" a los contactos que tú elijas cuando tu cuenta verifique que hayas fallecido (tras el envío de distintos avisos y alertas no respondidos).



Por último podemos hablar de los servicios post-mortem que, generalmente, se encargan de dejar tus últimas palabras recogidas en formato digital para que lleguen a determinadas personas. En este ámbito encontramos servicios como If I die, una herramienta que permite crear un vídeo para colgar en Facebook y que tus amigos vean una vez que hayas fallecido, para despedirte de la red social y tus seres queridos (debes escoger previamente a tres amigos para que verifiquen tu muerte antes de liberar tu mensaje); PostExpression, un servicio que envía correos electrónicos con mensajes multimedia una vez fallecido para la gente que elijas; Afterwords, que permite dejar mensajes póstumos a tantas personas como quieras; y Dead Man's Switch, para enviar correos electrónicos automáticamente una vez fallecido.

Estas son sólo algunas indicaciones y herramientas a seguir. Pero lo más importante viene de ti, yo me plantearía hacerlo para que mis fotos y archivos no queden por ahí vagando eternamente, ni mis cuentas online con dinero inutilizado mientras mi familia trata de llegar a fin de mes.

Fuentes:



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