Una vez leí una frase que decía algo así como: “Tengo tres
vidas: la que mis amigos dicen que tengo, la que mi madre cree que tengo, y la
que en realidad tengo”. Hoy en día con la normalización del uso de internet
para realizar cualquier operación, yo añadiría una cuarta vida: “la que
internet muestra que tengo”. Y es que ahora, nuestra vida en la red es casi tan
importante (o a veces incluso más) que nuestra vida real.
Si bien es cierto que a nadie le gusta pensar en su muerte,
también lo es que, al menos que sepamos, no hay nadie inmortal. Ya de por sí, pensar
en un buen momento para realizar el testamento es difícil. Así que, ¿quién ha
pensado alguna vez en un testamento “digital”? La comúnmente llamada “huella
digital”, que viene a ser toda la información sobre nosotros que circula por
internet en nuestros perfiles sociales y cuentas abiertas en cualquier página,
no es algo que consideremos muy serio. Sin embargo, y aunque nadie las lea,
todas estas páginas tienen políticas de privacidad y protección de datos,
políticas legales, y muchas otras que están ahí por algo. Así que no, no
esperéis que estas redes os proporcionen la cuenta de alguien para eliminarla
simplemente porque haya fallecido. Veamos qué podemos hacer…
Algunas redes sociales cuentan con una herramienta o procedimiento
específicos para estas ocasiones, especialmente después de algunos casos como el de la familia de un militar estadounidense fallecido en Irak que quería acceder al
correo del difunto para recuperar sus
últimos mensajes y fotos. En este caso, un juez estadounidense les dio la razón
en 2005 pero sólo después de un largo conflicto con Yahoo!
GOOGLE
Cuenta con una de las herramientas más fáciles y novedosas
en este aspecto desde abril de 2013. Se trata del ‘Gestor de cuentas inactivas’
al que puedes acceder desde la configuración de tu cuenta. Este gestor te
permite configurar un periodo de inactividad de tres, seis, nueve o doce meses,
después de los cuales se enviarán alertas a tu teléfono móvil (que debes
añadir) y a 10 contactos que tú decidas (a indicar en el mismo gestor) para que
confirmen tu muerte. Además, puedes elegir qué pasará con tus cuentas de
Google, es decir, si serán eliminadas o si compartirás todos esos datos con un
amigo o alguien de confianza.
En estos datos se incluyen la cuenta de Gmail, los +1s vinculados a la misma, Blogger, contactos y círculos, Drive,
perfiles de Google+, álbumes web de Picasa, Google Voice y Youtube.
En caso de no utilizar esta herramienta, las cuentas de
Google quedarán inactivas después de 9 meses, previo aviso (un mes antes) al
poseedor de la cuenta. Puede parecer simple pero en este caso resultaría
especialmente complicado que nuestros familiares y/o amigos tuviesen luego
acceso a nuestros datos sin previa autorización (a través del gestor). Aunque
promete revisar todas las peticiones de acceso que se le envíen, declara en su
política que “En raros casos proporcionaremos contenido de la cuenta a un
representante autorizados”.
No obstante en España se supone que cuando una persona
fallece sus documentos y cartas pasan a sus herederos, incluidos sus cuentas de
correo electrónico (a las que se le debería facilitar el acceso). Aunque, por
si acaso, mejor no arriesgarse.
FACEBOOK
Según sus propios datos, cada año fallecen unas 200.000
personas con perfiles de Facebook. Esta
plataforma cuenta con un equipo de personas dedicadas a revisar todos los fallecimientos
que se notifican (si no se hace, la cuenta permanecerá activa hasta el fin de
los tiempos).
Dicha notificación sólo puede realizarla un familiar directo
(a demostrar) de la persona fallecida. Dentro del apartado de “ayuda” de
Facebook hay que acceder a “informar sobre una violación” y de ahí a la
pregunta “¿Cómo reporto que un usuario ha fallecido?” o “¿Qué cuenta ha de ser
recordada o eliminada?”. Una vez ahí hay que rellenar un formulario en el que
se indique la fecha de fallecimiento y el nombre de la persona; y, aunque no es
obligatorio, se recomienda demostrar su fallecimiento con una foto de un
documento oficial o un enlace a un obituario (esto agilizaría mucho el
proceso). Después, se puede optar a dos opciones: eliminar la cuenta o
convertirla en una página conmemorativa.
En el primer caso la cuenta con todos sus datos y fotos será
eliminada de por vida, quedando el nombre del perfil libre para su utilización
(cosa que no ocurre en las cuentas de Google).
En el segundo caso la cuenta pasa a convertirse en una
página visible para los amigos del perfil (que ya no se podrán modificar), y en
la que se podrán publicar mensajes conmemorativos (en la antigua biografía),
los amigos del perfil podrán etiquetar en fotos a la persona en cuestión y no
se podrá volver al antiguo perfil ‘normal’ de Facebook.
TWITTER
Aunque la cuenta de Twitter será eliminada de forma
permanente después de seis meses de inactividad, existe la posibilidad de
acceder a sus datos y administrarla con el debido procedimiento. Para ello hay
que acreditar que se es familiar directo o tutor legal del fallecido. El centro
de ayuda de Twitter, por su parte, contiene un artículo llamado “Cómo
comunicarse con Twitter para informar sobre un usuario fallecido o contenido
relacionado con un miembro de la familia que falleció” en el que se especifica
la documentación a presentar para obtener la citada cuenta o eliminarla, vía
correo ordinario a Estados Unidos (entre ellos certificado de defunción,
documento de identidad, descripción que evidencia que la cuenta pertenece al
fallecido, etc.).
En este apartado, además, se deja bien claro que “no podrán
facilitar acceso a la cuenta a ninguna otra persona, independientemente de su
relación con el fallecido”. Por lo que, obviamente, el proceso más “fácil” en
este caso es eliminar la cuenta (aunque igualmente podría tardar meses en
procesarse). No obstante, no se pondrá a disposición de nadie más el
nombre de usuario de dicha cuenta.
INSTAGRAM, LINKEDIN Y
PINTEREST
En estos casos no existe un procedimiento concreto. Se puede
notificar el fallecimiento de la persona del perfil vía correo electrónico en
ambas tres redes (no caducarán antes de entonces). Posteriormente, el equipo
correspondiente se pondrá en contacto contigo para pedirte la documentación
requerida:
-Instagram,
documento acreditativo del fallecimiento, documento acreditativo de tu relación
con el fallecido y cierre de la cuenta. En principio no se permitirá su gestión
por parte de nadie.
-Linkedin, nombre
del usuario fallecido, tu relación con él, compañía para la que trabajaba,
enlace a su perfil y su correo electrónico. Después de ello la cuenta quedará
desactivada salvo en casos muy específicos bajo requerimiento de una ley
judicial. Además, su nombre de perfil quedará disponible para su uso.
-Pinterest, documentación
acreditativa del fallecimiento y tu relación con el fallecido. Posteriormente
la cuenta quedará desactivada para su uso pero, en principio, nunca será
eliminada. Además, bajo ningún concepto se permitirá su gestión por otra
persona. El nombre del perfil tampoco quedará a disposición de nadie.
Por otra parte, hoy en día existe la posibilidad de incluir
en tu testamento tu propio apartado “digital”; aunque puede que no siempre sea
válido para que las plataformas en cuestión te proporcionen los datos de la
cuenta.
Por ello ha surgido todo un negocio alrededor de la “Digital
Death”. Existen distintos tipos de empresas y webs que proporcionan diferentes servicios para este legado digital. Pasaremos por ellas rápidamente, pero sin olvidar diferenciarlas por su labor.
En primer lugar encontramos aquellas empresas y webs que facilitan la creación de una especie de "testamento digital". Entre ellas podemos encontrar Cirrus Legacy, que permite decidir qué hacer con toda tu vida digital, controlando todas las cuentas de manera fácil y eligiendo quién se hará cargo de ellas y cuáles desaparecerán después de muerto; Death Switch, que envía automática toda tu información, contraseñas y correos a la persona que tu designaste cuando tú dejas de responder a los avisos del servicio; After Steps, que permite dejar información muy concreta sobre herencias, últimas voluntades, deseos para el entierro, etc; Legadrive, que facilita la creación de un legado digital incluyendo a beneficiarios, nombrando a un albacea, creando un árbol genealógico, un registro de contraseñas y un recordatorio digital, entre otros; y Tellmebye, con la que también puedes asignar herederos para tus ficheros, facilitar la eliminación de tus cuentas, evitar la pérdida de tu dinero online y hasta regalar a tus elegidos libros y música comprada por internet.
Por otra parte encontramos aquellas webs que permiten compartir de forma rápida y segura tus cuentas y contraseñas con quien tú elijas, para que haya alguien que pueda salvar o eliminar tus cuentas sin engorrosos procesos. Entre ellas encontramos PasswordBox, que además permite el acceso a las cuentas de manera instantánea desde cualquier dispositivo y sin necesidad de recordar contraseñas; SecureSafe, que ofrece un servicio similar y que facilita la sincronización de tus cuentas y archivos con los de quién tú elijas; AssetLock, que además de tus contraseñas se encarga de custodiar especialmente tus cuentas online que impliquen manejo de dinero; y Slightly Morbid, que además de custodiar tus contraseñas se encarga de enviar un correo de "aviso de muerte" a los contactos que tú elijas cuando tu cuenta verifique que hayas fallecido (tras el envío de distintos avisos y alertas no respondidos).
Por último podemos hablar de los servicios post-mortem que, generalmente, se encargan de dejar tus últimas palabras recogidas en formato digital para que lleguen a determinadas personas. En este ámbito encontramos servicios como If I die, una herramienta que permite crear un vídeo para colgar en Facebook y que tus amigos vean una vez que hayas fallecido, para despedirte de la red social y tus seres queridos (debes escoger previamente a tres amigos para que verifiquen tu muerte antes de liberar tu mensaje); PostExpression, un servicio que envía correos electrónicos con mensajes multimedia una vez fallecido para la gente que elijas; Afterwords, que permite dejar mensajes póstumos a tantas personas como quieras; y Dead Man's Switch, para enviar correos electrónicos automáticamente una vez fallecido.
Estas son sólo algunas indicaciones y herramientas a seguir. Pero lo más importante viene de ti, yo me plantearía hacerlo para que mis fotos y archivos no queden por ahí vagando eternamente, ni mis cuentas online con dinero inutilizado mientras mi familia trata de llegar a fin de mes.
Fuentes:


Vaya, que util este post, gracias por compartir.
ResponderEliminarUn saludo !
¡Gracias a ti por leernos y comentar! Saludos :)
Eliminar