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| Imagen obtenida de milenio.com |
Un día 29 de Junio de 1900, hace ya ciento quince años, nació un hombre en la Tierra que siempre tuvo su corazón en el cielo. Un día como ése, nació el hombre que escribió una de las novelas inmortales de la literatura mundial, un libro traducido en prácticamente todos los idiomas para niños que encierra enseñanzas que todos los mayores deberían conocer. Porque claro, la vida puede ser un sombrero de copa... o una boa que se ha comido a un elefante.
Antoine de Saint-Exupéry, autor del siempre recordado Principito, nació en una familia acomodada y aristócrata en Lyon, Francia, hasta que sus pasos lo condujeron a una desaparición en el mismo cielo que tanto amaba a bordo de uno de los aviones que manejaba, porque Antoine era piloto de corazón y todas las experiencias que cosechó al volar le sirvieron en sus obras. Pero antes de consagrarse como piloto y escritor, Antoine tuvo infancia que él calificaba de feliz a pesar de que su padre murió a la edad de cuatro años, debiendo trasladarse él y su familia al castillo de su tía donde curioseaba sobre lo que sería su pasión al crecer y con la compañía de su madre, un pilar fundamental en su vida. Antoine terminó sus estudios básicos y después intentó entrar en la Escuela Naval de París, cosa que no logró al no superar los exámenes requeridos, teniendo finalmente que inscribirse en los estudios de Arquitectura en la universidad de Bellas Artes.
Sin embargo, su sueño de ser piloto no se demoró demasiado, dejando la arquitectura a un lado. En 1921, realizó el Servicio Militar y se convirtió en piloto, siendo una época en la que pudo adentrarse en el mundo de la aviación e incluso tener un accidente que le valió una fractura de cráneo. Y entre vuelos y fracturas, perdió la ocasión de un posible matrimonio que se malogró, ya que su pasión por el aire era mayor que cualquier cosa, aunque consiguió concluir su primera obra de las muchas que vendrían después, "El aviador", con las experiencias en sus vuelos.
Después de su accidente, pasó a formar parte de una empresa de correspondencia aérea, que lo llevó a Buenos Aires, donde le esperaba una de las sorpresas de la vida: conocerá el amor de la mano de la que será su esposa, Consuelo, en 1931.
A partir de entonces, Antoine pasa su vida entre literatura, vuelos y accidentes, uno de los cuales inspiró su obra "El Principito", ya que tuvo un aterrizaje de emergencia en el Sahara tal y como sucede en el libro; lo dieron por muerto pero consiguió sobrevivir por mucho que lo pasara muy mal intentando escapar del desierto que quería llevárselo. No fue hasta 1943 cuando escribió esta novela bastante alejada de todo lo que había escrito ya que le dio un toque de fantasía que sus otras obras no tenían, una novela llena de metáforas y reflexiones que había acumulado en su vida y que acabó convirtiéndose en un mito de la literatura mundial todavía reconocido: "El Principito", una historia que incluso se aventuró a ilustrar él mismo.
Después de su accidente, pasó a formar parte de una empresa de correspondencia aérea, que lo llevó a Buenos Aires, donde le esperaba una de las sorpresas de la vida: conocerá el amor de la mano de la que será su esposa, Consuelo, en 1931.
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| Ilustración de "El Principito", dibujada por el mismo Antoine de Saint-Exupéry |
Sin embargo, la historia de Antoine escribió su trágico fin cuando el 31 de Julio de 1944 su avión despegó para no volver jamás, desapareciendo en el Mar Mediterráneo. Se especuló con un accidente, pero lo cierto es que Antoine nunca regresó, como el Principito al final de su propia historia. Tiempo después de su silencio, en 1998 se encuentra por casualidad una pulsera con los nombres de Antoine y de su esposa cerca de Marsella, dando fe de que desapareció en el mar. No fue hasta 2003 cuando se encuentran bajo el agua los restos de un avión con las mismas características que el suyo, habiéndose barajado la hipótesis de que no fue un accidente, sino que fue derribado.
Pese a todo, por mucho que su final silenciara su voz, su pluma y sus alas, Antoine de Saint-Exupéry dejó un legado que ni el tiempo ha podido hacer desaparecer: su obra. Y su obra perdura incluso 115 años después de su nacimiento, regalándonos momentos inolvidables para sentir y para soñar de manos de el inmortal Principito.
Porque lo esencial es invisible a los ojos...
FUENTES Y REFERENCIAS:
- http://www.biografiasyvidas.com/biografia.htm
- https://es.wikipedia.org/
- http://www.elresumen.com/biografias/antoine_de_saint_exupery.htm
- "El Principito", de Antoine de Saint-Exupéry (1943)


Verdadera manera de distinguirse de sus competidores es el servicio que usted proporciona. (Jonathan Tisch)
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