La conquista de las Américas por los colonos europeos está lejos de haber sido, como muchos tienen por imagen típica, una victoria fácil a causa de la superioridad armamentista europea frente a indios pacíficos, desorganizados e inferiores. Si bien las armas de fuego ayudaron, no fueron la causa principal por la cual se logró conquistar lo que hoy conocemos como Latinoamérica. Fueron otras circunstancias las que favorecieron a la corona de Castilla, que encontró unas sociedades americanas que lejos estaban de ser desorganizadas y pacíficas.
Las expediciones de la primera generación de conquistadores, empresas de alto riesgo para quienes se aventuraran en busca de nuevas tierras, fueron de pocos hombres (aún menos si descontamos los que murieron en el mar): Hernán Cortés llegó a México con menos de setecientos compañeros para hacer frente a un Imperio que, se estima, ostentaba de 10 a 25 millones de habitantes. Solamente Tenochtitlán, capital del Imperio azteca, tenía 300.000 habitantes. Algo similar le sucedió a Francisco Pizarro, que partió con menos de 150 hombres a conquistar el Perú, un Imperio de 10 millones de personas.
Siendo así, entonces, ¿cómo es que consiguen triunfar? Principalmente, hubo dos factores determinantes: los conflictos y las rivalidades entre éstos imperios americanos (que los españoles supieron aprovechar) y las epidemias llevadas desde el Viejo Mundo al Nuevo.
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| Encuentro entre Hernán Cortés acompañado de La Malinche, su amante, quien traduce la conversación que tiene con un mensajero tlaxcalteca. |
Los primeros aliados de Cortés fueron los totonacas y luego los tlaxcaltecas, cuyo enemigo en común era Moctezuma (emperador de los aztecas o mixtecas) y concluyeron un pacto para llegar a Tenotchitlán y atacar. A la llegada de los españoles, la ciudad de Tlaxcala era un enclave independiente, rodeado casi totalmente por los territorios del Imperio Azteca.
Los tlaxcaltecas se hallaban rodeados y en constantes guerras con los aztecas, aunque nunca pudieron ser dominados por ellos. Asombrados de la superioridad armamentista y las técnicas de guerra de los españoles, se aliaron con ellos, quienes vieron una facilidad añadida para expandirse por el territorio azteca.
Los tlaxcaltecas se hallaban rodeados y en constantes guerras con los aztecas, aunque nunca pudieron ser dominados por ellos. Asombrados de la superioridad armamentista y las técnicas de guerra de los españoles, se aliaron con ellos, quienes vieron una facilidad añadida para expandirse por el territorio azteca.
Mucho más al sur, en los dominios del Tawantisuyu, el Imperio Inca, Pizarro y Almagro se encontraron con la situación fortuita de una guerra de sucesión de la corona imperial entre Huascar y Atahualpa, dos hijos del entonces recientemente fallecido Inca Huayna Cápac. Éste, además, se había granjeado el odio de los pueblos del norte, a los que invadió tras numerosas guerras sangrientas y duras represiones durante décadas.
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| Mapa del Imperio inca
(el Tahuantinsuyu) y su
abarcación |
Huascar, nacido en Cuzco, era el candidato de la panaca imperial oficial de la capital del Imperio. Atahualpa, nacido en Quito (al norte, actual Ecuador), era hijo de una princesa norteña con quien el Inca Huayna Cápac había convivido casi toda la vida, siendo reconocido en el norte como el verdadero Inca continuador de la tradición paterna. Y, lo que es más importante, los grandes generales del Ejército incaico, atascados en una contienda de décadas contra los pueblos norteños, lo identificaban como tal.
Es así que las alianzas llevadas a cabo en adelante entre los españoles y los incas ocasionaron que las guerras de conquista fueran, fundamentalmente, guerras de indios contra indios, con sus armas, sus técnicas y sus rituales, en donde los españoles con la superioridad técnica de sus arcabuces, espadas, lanzas, armaduras y caballos, así como sus tácticas de guerra y su capacidad de formar alianzas, desequilibraban a su favor el resultado de los combates.
Es interesante comentar que, disperso en toda América, estaba el mito del dios civilizador, que después de un reinado benevolente desapareció prometiendo a los hombres que un día volverá. En México la figura de este dios está representada por Quetzalcóatl, la serpiente emplumada, quien partió hacia el este, y en los Andes, es la imagen de Viracocha quien desapareció en los mares del oeste. Se suponía que Quetzalcoátl retornaría en un año ce-acatl, basado en el ciclo de 52 años, mientras que para el estado Inca el fin vendría durante el reinado de duodécimo inca. En México los españoles llegaron desde el este y 1519 era sin dudas un año ceacatl; en Perú vinieron del oeste y Atahualpa era, sin dudas, el duodécimo Inca. Por lo tanto, la conmoción en los indios ante la llegada de los extraños colonos fue muy grande. Ellos percibieron los acontecimientos a través de la estructura del mito y, en algunas circunstancias, concibieron la llegada de los españoles como el retorno de los dioses.
La segunda epidemia fue de sarampión. Probablemente estalló en el Caribe en 1529, alcanzando a México en 1531 y luego a América Central. El matrazahuált, como llamaron los aztecas a una enfermedad de diagnóstico inseguro, que algunos asocian con el tifus y otros con la influenza o gripe, devastó Nueva España (México) en 1545. Al otro año fueron azotadas Nueva Granada y Perú. El continente americano no se vio libre tampoco de la peste bubónica, célebre en la Europa medieval, ni del cocolitzli, como los aztecas llamaron a una variedad de calenturas. Los españoles, sin ser conscientes, le hicieron guerra biológica a todo el continente americano, aunque también se contagiaron de las enfermedades autóctonas, como la sífilis.
Es así que las alianzas llevadas a cabo en adelante entre los españoles y los incas ocasionaron que las guerras de conquista fueran, fundamentalmente, guerras de indios contra indios, con sus armas, sus técnicas y sus rituales, en donde los españoles con la superioridad técnica de sus arcabuces, espadas, lanzas, armaduras y caballos, así como sus tácticas de guerra y su capacidad de formar alianzas, desequilibraban a su favor el resultado de los combates.
Es interesante comentar que, disperso en toda América, estaba el mito del dios civilizador, que después de un reinado benevolente desapareció prometiendo a los hombres que un día volverá. En México la figura de este dios está representada por Quetzalcóatl, la serpiente emplumada, quien partió hacia el este, y en los Andes, es la imagen de Viracocha quien desapareció en los mares del oeste. Se suponía que Quetzalcoátl retornaría en un año ce-acatl, basado en el ciclo de 52 años, mientras que para el estado Inca el fin vendría durante el reinado de duodécimo inca. En México los españoles llegaron desde el este y 1519 era sin dudas un año ceacatl; en Perú vinieron del oeste y Atahualpa era, sin dudas, el duodécimo Inca. Por lo tanto, la conmoción en los indios ante la llegada de los extraños colonos fue muy grande. Ellos percibieron los acontecimientos a través de la estructura del mito y, en algunas circunstancias, concibieron la llegada de los españoles como el retorno de los dioses.
Los dioses: Viracocha (Inca) y Quetzalcoatl (Azteca)
En América, al estar aislados de otras partes del mundo por cientos de años, la brusca intrusión de todo tipo de virus y bacterias afectaron fuertemente en la abrupta disminución de la población indígena al no estar inmunizada (como sí lo estaban los europeos y africanos, que ya habían pasado por numerosas pestes). La viruela, por ejemplo, pasó de Europa al Caribe a poco de ser descubierto por los españoles. En mayo de 1519, los oficiales de La Española, en Cuba, daban cuenta de que había matado a la mayor parte de los indios de la isla. Rápidamente pasó a Puerto Rico y luego, los hombres de Cortés, la introdujeron en el continente. Casi la mitad de la población de México se dice que decayó por esta razón. La epidemia desbarató la resistencia militar de los aztecas y mató al sucesor del emperador Moctezuma. De México, saltó la epidemia a Centroamérica y de allí al imperio peruano, en donde víctima de la peste, muere el mismísimo Inca Huayna Cápac en 1524.
La segunda epidemia fue de sarampión. Probablemente estalló en el Caribe en 1529, alcanzando a México en 1531 y luego a América Central. El matrazahuált, como llamaron los aztecas a una enfermedad de diagnóstico inseguro, que algunos asocian con el tifus y otros con la influenza o gripe, devastó Nueva España (México) en 1545. Al otro año fueron azotadas Nueva Granada y Perú. El continente americano no se vio libre tampoco de la peste bubónica, célebre en la Europa medieval, ni del cocolitzli, como los aztecas llamaron a una variedad de calenturas. Los españoles, sin ser conscientes, le hicieron guerra biológica a todo el continente americano, aunque también se contagiaron de las enfermedades autóctonas, como la sífilis.
Así, en conclusión, la compleja historia que se encuentra detrás de la expansión del continente americano y el enorme genocidio que acunó se debieron tanto, en parte, a la violencia que los colonos trajeron consigo como a la profunda enemistad entre los pueblos nativos y a la propagación microbiológica de patógenos nuevos. El odio existente entre las diferentes naciones fue, como siempre ha sido, un negocio que unos pocos supieron aprovechar y con muchas muertes en todos los bandos. No debemos olvidar que, si bien el Viejo Mundo categorizó en un grupo homogéneo de ''indios'' a los habitantes americanos, la realidad era otra: eran grupos heterogéneos, con gran cantidad de lenguas, etnias distintas que se enfrentaban y sometían entre sí, con culturas y Ejércitos muy poderosos.
FUENTES Y REFERENCIAS:
- Nathan Wachtel, Los venicos. Los indios del Perú frente a la conquista española (1530-1570), capítulo 7 ''Los indios y la conquista española".
- Nicolás Sánchez Albornoz, "La población de América latina. Desde los tiempos precolombinos al año 2000", Capítulo 3 "La conquista".
- Carmen Bernand y Serge Gruzinski, "Historia del Nuevo Mundo. Del descubrimiento a la Conquista. La experiencia europea. 1492-1550", capítulo VII "La conquista de México".
- Historiacultural.com "Cultura Tlaxcalteca".




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