Tal día como hoy, hace ciento setenta y un años, 15 de octubre de 1844, nació Friedrich Nietzsche, filósofo alemán muy recordado por sus agresivas frases y sus extensas obras, en las cuales critica de manera contundente todos los valores establecidos de la moral occidental. Niega la existencia de Dios y cuestiona todas las religiones, entre otros temas que hacen parte de su "cosmovisión". Con ocasión a su cumpleaños, intentaremos hacer un bosquejo de su vida, un acercamiento más personal, dejando un poco de lado sus diversas y muy amplias reflexiones filosóficas, cuya explicación están por fuera del alcance de nuestro blog. Él mismo consideraba que la realidad no cabe en conceptos o entendimientos, por lo que no vamos a entrar en detalles de sus extensas y controvertidas ideas.
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| Friederich Nietzsche - 1875 |
El nacimiento de Friedrich Wilhelm Nietzsche ocurrió en Röken, una población ubicada en la región de Turingia, perteneciente en aquel entonces al reino de Prusia (hoy Alemania). Fue el primogénito del sacerdote Karl Ludwing Nietzsche y Franziska Ochler. Su padre lo bautizó con los mismos nombres de su rey, a quien admiraba muchísimo, pues quiso la casualidad que su hijo naciera en la misma fecha del cumpleaños de Federico Guillermo IV de Prusia. El inmenso aprecio y quizás veneración que sentía su padre por el monarca no eran gratuitos; se debían básicamente a dos situaciones muy relevantes. La primera era que él había sido nada menos que el educador de las princesas en la corte ducal; la segunda, que había sido nombrado pastor en Röken por encargo del mismo rey.
Su hermana Elisabeth nacería en 1846 y su hermano Joseph en 1848 (aunque moriría dos años más tarde). Karl Ludwing tampoco viviría mucho tiempo: cuando su hijo Friederich no había cumplido sus cinco primaveras, el hombre murió de una enfermedad cerebral; se dice que padecía de locura. Hay quienes sugieren actualmente que esta enfermedad era hereditaria y que sería la causa de la locura sufrida por el filósofo en la etapa final de su vida. A lo largo de su existencia, el joven Nietzsche también fue un hombre muy enfermizo. Sus problemas de visión empezaron a aparecer hacia los diez años, y desembocaron durante su madurez en una miopía muy severa. Al respecto se cuenta que los últimos documentos que desarrolló eran dictados a un asistente, pues le era físicamente imposible escribir. Sus dolores de cabeza surgieron cuando tenía trece años y a los diecisiete se convirtieron en crónicos.
Desde muy niño, el joven Nietzsche cultivó el gusto por la lectura, devorando libros sobre mitologías clásicas, nórdicas y emperadores. En el transcurso de su adolescencia, aprendió a tocar el piano, escribía poemas y también practicaba la natación. A los veinte años de edad, su gran afición era la música. Continuaba tocando el piano y componía algunas piezas musicales.
En 1864, luego de ingresar a la Universidad de Bonn, donde inició estudios de Filología Clásica, se inscribió en la Sociedad Coral Municipal. Un buen día conoció a un director de orquesta, a quien le mostró sus composiciones, pero al parecer éste no las consideró lo suficientemente buenas. Nietzsche se sintió muy defraudado y entonces decidió que nunca más volvería a componer música.
En 1865, entró en contacto con la obra de Artur Schopenhauer y un año después, leyó a Friedrich Albert Lange, autores que definitivamente lo conectaron con el intrincado mundo de la Filosofía, superando su interés por la Filología.
A partir de 1867, realizó un año voluntario en la División de Artillería Prusiana en Naumburg, pero en marzo del año siguiente sufrió un accidente que lo excluiría de continuar prestando el servicio militar. Fue durante este año de 1868 cuando conoció a Richard Wagner, el gran compositor y director de orquesta, cuya amistad fue fundamental en el desarrollo de su vida.
A partir de 1867, realizó un año voluntario en la División de Artillería Prusiana en Naumburg, pero en marzo del año siguiente sufrió un accidente que lo excluiría de continuar prestando el servicio militar. Fue durante este año de 1868 cuando conoció a Richard Wagner, el gran compositor y director de orquesta, cuya amistad fue fundamental en el desarrollo de su vida.
Es importante resaltar también a la mujer que marcaría otro de los quebrantos emocionales en la vida del pensador alemán: Lou Salomé, apasionada del conocimiento, nacida en San Petesburgo y muy cercana a la burguesía de aquella ciudad, Un par de años después de la muerte de su padre, Salomé emigraría en compañía de su madre hacia Zurich, donde se encontraba la única universidad en la que podía estudiar una mujer en esa época. Años más tarde, se estableció en Roma.
En Roma conoció al filósofo Paul Rée, quien le contagió su admiración por Federico Nietzsche. El primer contacto entre estos personajes, podríamos calificarlo como algo mítico. Sucedió en abril de 1882, en la Basílica de San Pedro. Rée estaba sentado en un confesionario y Lou Salomé esperaba a su lado. En este grandioso escenario, Nietzsche al verla, se encaprichó casi de inmediato de ella. A los pocos días, le pidió que se casara con él... pero fue rechazado. Curiosamente, unas semanas atrás, a su amigo Rée también se le había roto el corazón, al negarle esta mujer la misma proposición.
Hay una anécdota hacia el final de la vida de Nietzsche que marcó definitivamente su despedida y que ha dado lugar a múltiples interpretaciones. Sucedió en Turín, Italia, el 3 de enero de 1889. El hombre se encontraba paseando por la Plaza de Carlo Alberto. De repente, observó cómo un cochero golpeaba sin piedad a su caballo. Su reacción inmediata fue correr rápidamente hacia el lugar y, luego de recriminar al cochero por lo que estaba haciendo, se abrazó al cuello del caballo y con su cabeza cubierta por las crines del animal empezó a llorar sin control. El dueño del lugar donde se hospedaba, un señor de apellido Fino, lo ayudó a llevar hasta la casa. A partir de entonces se sumergió definitivamente en la locura. Poco más de un año después, el 25 de agosto de 1900, murió en Weimar a causa de una neumonía.
No sería en lo absoluto apropiado, finalizar la historia de este hombre, medio loco y medio genio, sin desmentir la vinculación que surgió entre su teoría del "superhombre" y el nazismo, sobre la cual, los seguidores de esta ideología, fundamentaron su macabro plan de exterminio de los judíos. Es preciso decir que todo fue una gran mentira, una manipulación orquestada por su hermana Elisabeth, quien se encontraba en una posición privilegiada, dentro de la escala social de los alemanes, durante la Segunda Guerra Mundial. Ella se apropió y alteró el pensamiento del filósofo, para congraciarse con la élite del Tercer Reich, tomando fuera de contexto algunas frases de su hermano, relacionadas con su idea del superhombre. Basado en esto, Adolf Hitler lo tomó como su referencia y lo utilizó para justificar en parte uno de los genocidios más grandes que recuerde la Humanidad.
No sería en lo absoluto apropiado, finalizar la historia de este hombre, medio loco y medio genio, sin desmentir la vinculación que surgió entre su teoría del "superhombre" y el nazismo, sobre la cual, los seguidores de esta ideología, fundamentaron su macabro plan de exterminio de los judíos. Es preciso decir que todo fue una gran mentira, una manipulación orquestada por su hermana Elisabeth, quien se encontraba en una posición privilegiada, dentro de la escala social de los alemanes, durante la Segunda Guerra Mundial. Ella se apropió y alteró el pensamiento del filósofo, para congraciarse con la élite del Tercer Reich, tomando fuera de contexto algunas frases de su hermano, relacionadas con su idea del superhombre. Basado en esto, Adolf Hitler lo tomó como su referencia y lo utilizó para justificar en parte uno de los genocidios más grandes que recuerde la Humanidad.
BIBLIOGRAFÍA: El
lector de Friedrich Nietzsche
Teodoro Gómez
Océano Grupo Editorial, S. A.
Barcelona, España, 2000
FUENTES: Friedrich
Nietzsche
Biografías y Vidas
Enciclopedia en línea
Relatos cortos
El caballo que abrazó Nietzsche



Siempre es un placer leerte amigo!! Además no sabía esta historia del filósofo, y tengo que confesarte que es uno de mis favoritos!! Saludos y no dejes de escribir!
ResponderEliminarMuchísimas gracias por tus palabras, son muy gratificantes y un aliciente más para continuar elaborando buenas historias.
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