Un día como hoy hace 584 años, el 30 de mayo de 1431, fue quemada en la hoguera por orden de la Santa Inquisición, Juana de Arco. Su vida ha sido motivo de inspiración de más de mil doscientos libros luego de su muerte, convirtiéndola finalmente en leyenda. Es la única persona de la historia en ser condenada y luego santificada por la misma Iglesia Católica. Hoy en el aniversario de su fallecimiento recordamos su legado, mostrando un poco más de cerca a la verdadera Juana, la heroína por excelencia y símbolo de la nacionalidad en Francia.Para entender mejor los eventos en los cuales desarrolló su vida y sus hazañas, es fundamental que nos situemos en el contexto histórico de la época. Se encontraba en pleno apogeo La Guerra de los cien años, la cual había comenzado en 1337, cuando el rey de Inglaterra Enrique III, reclamó la corona francesa a Felipe VI. Lo que sucedió después, fue una lista muy larga de batallas, que ocuparon a varios reyes de ambos países, y a diversas regiones que se aliaban con los monarcas de turno, de acuerdo con sus conveniencias. En realidad, durante el siglo XIV, nunca se realizaron campañas militares continuas por más de siete años. La guerra iba y venía. En el siglo XV, los resultados se mostraban cada día más a favor de los ingleses. Enrique V era el rey de Inglaterra y dominaba la parte norte del territorio francés. El oriente se encontraba bajo la potestad del Ducado de Borgoña y apoyaba al rey de Inglaterra, En conjunto, habían logrado extender el control de la corona inglesa, muy cerca del pueblo natal de Juana. No satisfecho con tener en sus manos media Francia, Enrique V pretendía el trono y la totalidad del país, que legalmente le correspondía a Carlos VII. Los partidarios de Carlos se negaban a coronar a un inglés en París. Finalmente un hijo de Enrique V fue designado rey de Francia sin que Carlos VII renunciara a sus derechos.
En medio de este convulsionado panorama, nace Juana (Jeanne, en francés) el 6 de enero de 1412, dentro de la familia conformada por Jacques D'arc e Isabelle Romée, dos prósperos campesinos del pueblito de Domrémy, ubicado a unos 320 Km al este de París. Sobre sus características físicas realmente no se sabe nada. En tiempos modernos mediante la magia del cine se ha recreado su figura unas tres veces. Quizás la más recordada sea la que protagonizó Sandrine Bonnaire en 1994. Pero muy seguramente, la verdadera Juana, no contaba con la belleza y demás atributos de esta hermosa actriz. La Edad Media, época en la que vivió, exigía rudeza, fortaleza para cabalgar, para cargar bultos, tener que dormir a la intemperie, comer poco y quizás no lo suficiente, hacerse respetar en fondas y tabernas, en un mundo dominado exclusivamente por los hombres. Nos imaginamos que era una pastora de armas tomar y con un temperamento algo severo.
En la granja de su padre hacía labores propias del campo, cuidando gallinas y patos, alimentando y pastoreando cabras y ovejas. En medio de esta rutina diaria, un día de junio de 1425, empezó a escuchar unas voces, que de acuerdo con varios de sus biógrafos y crónicas de la época, corresponderían a Santa Margarita, Santa Catalina y al arcángel San Miguel, quienes le daban instrucciones claras de Dios para salvar a Francia. Después de oir durante varias oportunidades y de manera insistente estas voces celestiales, Juana en mayo de 1428 con tan solo dieciséis años de edad, se marchó de su casa y se presentó ante el capitán Roberto de Bandricourt comandante de un regimiento militar, para pedirle que la presentara ante el rey Carlos VII, explicando por supuesto las razones que la impulsaban a su cometido. El capitán no le prestó atención y rechazó sus ofrecimientos.
Unos meses más tarde, en enero de 1429, volvió a presentarse ante el mismo capitán Bandricourt, quien al ver la convicción de la joven, le suministró una escolta de soldados que la acompañaron hasta la corte. El monarca no la atendió inmediatamente, pues creía que se trataba de una trampa para asesinarlo. Luego de varios días, recibió a la niña que vestía como muchacho.
Una imagen de esta entrevista podría ser la siguiente. Un joven rey, se encuentra en la sala de su palacio con una adolescente, quien tan solo es nueve años menor que él, de extracción rural, viste pantalón, botas de granjero, camisa y chaqueta de hombre. Luego de conocer que se llama Juana de Arco y que ha cabalgado cientos de kilómetros para verle, finalmente ella le cuenta con gran detalle los mensajes recibidos, y que en concreto corresponden, a la tarea que Dios le ha dado para combatir a los ingleses en Orleáns, sitiada desde octubre del año anterior. El rey y sus consejeros reales, no sabían si la muchacha estaba loca o poseída. La sometieron a una serie de exámenes durante tres semanas, al cabo de los cuales, le dieron una armadura blanca sin yelmo, un corcel, un estandarte con la flor de lis de la dinastía Valois y un séquito militar.
Juana de Arco llegó a Blois el 25 de abril de 1429, donde los franceses habían reunido unos 10.000 hombres. Posteriormente marcharon hacia Orleáns, derrotando a los ingleses, quienes levantaron el cerco el 8 de mayo de 1429. A consecuencia de su triunfo le fue colocado el nombre de "Doncella de Orleáns". Luego se apoderó de todas las plazas ribereñas del río Loire. En Patay derrotó nuevamente a los ingleses, dejándole el camino despejado a Carlos VII para que fuese coronado rey, suceso que finalmente ocurrió el 17 de julio de 1429 en la catedral de Reims.
Torre del castillo de Rouen en la actualidad
Dice la historia que a partir de este momento, el rey le dio la espalda y le negó el respaldo militar para que continuara derrotando a los ingleses. Marchó a conquistar París, pero no pudo hacerlo pues cayó en poder de sus enemigos, el 23 de mayo de 1430 en la batalla de Compiégne. El duque de Borgoña, enemigo de Carlos VII, la mantuvo prisionera varios meses. El rey de Francia no hizo absolutamente nada en favor de su liberación. Finalmente fue vendida a los ingleses como botín de guerra.
Los invasores la llevaron a un castillo en Rouen, capital de Normandía, territorio que dominaban y procedieron a juzgarla. En su torre estuvo prisionera durante varios meses. El proceso fue una completa farsa, tal y como ha quedado registrado en los documentos que aún existen. La perversidad de sus jueces no tenía límite y contaron con la complicidad de la Iglesia Católica, cuyos representantes, querían a toda costa, que Juana se declarara impostora, hereje y hechicera, para poderla condenar.
Estuvo recluida en una celda muy pequeña, que tenía forma hexagonal, y que normalmente era destinada para hombres. La custodiaban cinco hombres, quienes en varias oportunidades intentaron violarla. Como consecuencia de lo anterior, en un encuentro con sus jueces, les pidió que la recluyeran en una celda para mujeres, pero su petición fue rechazada. En otra entrevista, ellos le propusieron que recurriera ante el Papa Martín V y ella estuvo de acuerdo, pero luego por miedo a que el Pontífice los desacreditara, rechazaron la propuesta. Le hicieron firmar engañada una abjuración de la fe, es decir la retractación de todo lo que había dicho y defendido con vehemencia durante todo el tiempo. Le dijeron que tan solo era una promesa de no volverse a vestir como hombre. Tiempo después, durante un amanecer, los carceleros le quitaron su ropa de mujer y le dejaron dentro de su celda unas prendas de hombre, con las cuales, ella pudo cubrir su desnudez. Al día siguiente, este hecho bastó para que la condenaran como relapsa, o reincidente. En el transcurso de estos acontecimientos, las voces celestiales le revelaron el engaño del que había sido víctima y se retractó de la abjuración. Su ropa masculina fue la que más la perjudicó y desencadenó su triste final.
El proceso comenzó el 9 de enero y terminó aproximadamente el 12 de mayo. Fue excomulgada y condenada por hereje. La sentencia se cumplió el 30 de mayo de 1431 en la plaza de mercado de Rouen, a donde llegó vestida con el traje largo que le era impuesto por la Inquisición a las brujas, y un capirote en la cabeza en donde se leía: "hereje, reincidente, renegada e idólatra". Mas de 10.000 personas en su mayoría ingleses, se reunieron para ver su final en la hoguera. Unos minutos después de que el verdugo había encendido la pira, murió envuelta en llamas. Solo tenía 19 años de edad.
Cuatro décadas más tarde bajo el reinado de Luis XI, se logró la salida definitiva de los ingleses y la restauración de Francia. Veinticinco años después de su muerte, una comisión enviada por Carlos VII y aprobada por el Papa Calixto III, revisó el caso y el 7 de julio de 1456, anuló todos los cargos por brujería que le habían sido imputados e invalidó todo lo que podía afectar al buen nombre de Juana de Arco. Inmediatamente, Dupanloup obispo de Orleáns, planteó su canonización, pero no fue tenida en cuenta su propuesta. Solamente hasta el 18 de abril de 1909, fue aprobada su beatificación y el 16 de mayo de 1920 fue declarada santa por el Papa Benedicto XV.
Nos llama mucho la atención, que la Iglesia Católica, demoró demasiado tiempo en reconocer la vergonzosa injusticia cometida en contra de Juana de Arco y su posterior reconocimiento hacia su santidad. Algunos autores plantean que esto último, tuvo su origen en la confrontación bélica en la cual se encontraba Francia hacia finales del siglo XIX. En el curso de esta guerra y con el propósito de subirle la moral a sus tropas, el gobierno solicitó ayuda a la Iglesia Católica para agilizar su beatificación, dada toda la simbología de libertad que representa Juana de Arco para el pueblo francés. Sea cierto o no, lo que si podemos dilucidar entre líneas, es que su juicio fue un proceso completamente disfrazado, en el cual, los ingleses la declararon culpable detrás de bambalinas, no por sus sólidas convicciones religiosas, sino en venganza por haberlos derrotado en Orleáns. Una jovencita de diecisiete años había vencido al gran ejército imperial inglés. Esto quizás fue una deshonra de proporciones mayúsculas para la monarquía de este país, cuya consecuencia inmediata fue su sentencia de muerte.
FUENTES Y REFERENCIAS
- Enciclopedia Universal Ilustrada. Editorial Espasa-Calpe S.A. Tomo XXXVIII (Segunda Parte). Madrid (España). 1995.
- Revista Credencial. Edición original 11 de febrero de 2012. La verdadera historia de Juana de Arco. Última consulta 8/05/2015. [Disponible en línea]. http://www.revistacredencial.com/credencial/noticia/desde-el-foso/la-verdadera-historia-de-juana-de-arco
- National Geografic Channel. Documental Expediente misterio Juana De Arco. [Disponible en línea]. https://www.youtube.com/watch?v=1nftOqaPeYg

No hay comentarios:
Publicar un comentario