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| Dalí y Gala |
“Cada mañana al despertarme, siento un placer supremo; el placer de ser Salvador Dalí”. Una frase contundente que define la personalidad de uno de los grandes artistas de la Historia del Arte del siglo XX. Excéntrico, extravagante, egocéntrico, provocador, vida y obra unida en una sola cosa. Simplemente Salvador Dalí. Abarcar su trayectoria es una labor titánica, tanto por su cantidad como por su calidad. Porque no sólo es pintor, sino que su currículum se amplía a la escritura, escultura, poesía, crítica y teoría del arte, diseño de muebles y joyas, cine y escenografía, grabado, investigador de la fotografía, siempre entendiendo y aprovechando la cultura de las masas.
Salvador Felipe Jacinto Dalí nació el 11 de mayo de 1904, en Figueras, Gerona. Hijo del notario del pueblo, también llamado Salvador Dalí, y de Felipa Domènech, gran amante del arte y de la religión católica. Su ego siempre fue excepcional por estar sobreprotegido. Con cinco años quería ser cocinero; a los siete, Napoleón, y al cumplir los dieciséis su vocación estaba clara: “Seré un genio”, como él mismo afirma en su autobiografía "La vida secreta de Salvador Dalí". Su infancia es fundamental para entender su obra. Su pequeño pero fallecido hermano mayor, también llamado Salvador (Salvador Galo Anselmo) tenía un gran parecido físico con él, algo que le obsesionará de por vida. Este hecho, junto con el típico paisaje del Ampurdán, con formas rocosas y aridez, será un tema que ya realiza incluso en 1910, cuando pinta su primer óleo: Paisaje (Vista de los alrededores de Figueras). Siempre lo considerará el más bello paisaje del mundo.
En 1916, sus padres le enviarán a pasar el verano a las afueras de Figueras, en la finca El Molí de la Torre, propiedad del conocido pintor de la época Ramón Pichot, con una gran vida cultural, donde la música, en esas noches de verano, eran imprescindibles. Con Pichot, el joven Dalí descubrirá a los Impresionistas, gracias a la colección que éste poseía, causándole gran impacto la unión de los colores y la técnica del puntillismo. Con un expediente académico no muy favorable y siguiendo el consejo de su madre, acudirá a las clases del profesor Juan Núñez, pintor, grabador y dibujante formado en la Escuela de Bellas Artes de Madrid y Roma. Ante su pericia, a comienzos de mayo de 1918, expondrá sus primeros cuadros en el Teatro Municipal de Figueras. La crítica augurará una gran carrera artística.
A principios de los años 20, ya impresionista, comienza a familiarizarse con el cubismo. Debido a la lectura de revistas especializadas y la influencia de Ramón Pichot. Decidirá ser pintor a tiempo completo, ingresará en la Escuela Especial de Pintura, Escultura y Grabado de Bellas Artes de San Fernando en Madrid, donde es admitido por su pericia y podrá instalarse en la Residencia de Estudiantes, centro de convivencia de cultural de estudiantes, donde entablará gran amistad con Luis Buñuel o Federico García Lorca, con quien algunos creen que incluso mantuvo relaciones sentimentales en secreto pero cuya amistad parece ser que terminó cuando se publicó el Romancero Gitano, que Buñuel y Dalí calificaron de cursi.
En 1921 fallece su madre. Su actividad comienza a ser muy intensa y rebelde, tanto es así que, por haber incitado a los estudiantes a protestar contra un profesor que él consideraba que no daba la talla, será expulsado de la Academia de manera definitiva en 1925. Su padre montará en cólera pues su hijo nunca podría hacer una carrera oficial. Curiosamente, en este mismo año Dalí presentó diez cuadros en la recién inaugurada Primera Exposición de la Sociedad de Artistas Ibéricos; entre los cuadros que presentó destacan el Retrato de Luis Buñuel o Bañista.
Dalí tendrá que volver a Figueras, al taller de Juan Núñez, donde se acercará de manera definitiva al cubismo tanto en sus paisajes como en los retratos. Así lo observamos en el Autorretrato con cuello rafaelesco (1920-21) donde aparecerá, de fondo, Cadaqués. También aprenderá la técnica del grabado de manera magistral.
Gracias a la “escritura-automática”, Dalí conocerá al poeta surrealista Paul Èluard y su esposa Elena Diakanova, Gala, la que será su gran musa. Fue en ese momento cuando Dalí terminará una de sus pinturas más emblemáticas "El gran masturbador”, al que consideraba una especie de retrato “blando”, donde él aparece con un aspecto lastimoso que es completado por el éxtasis de ella. De hecho, no estuvo presente en el estreno del cortometraje “Un perro andaluz” de Luis Buñuel y que ayudó a escribir, pues se encontraba disfrutando del amor con Gala en Barcelona. Su padre le desheredará por relacionarse con una mujer casada.
Dalí se desligó de sus familiares, aunque no fue capaz de hacerlo de sus lugares y paisajes de creación. De esta situación personal aparecerán dos de sus obras más importantes: "Durmiente, caballo, león, invisibles" y "El hombre invisible". En ellas, Dalí desarrolló su método “paranoico-crítico”, donde avanzará en el automatismo, lo onírico, la asociación libre para generar imágenes y la oposición de lo “duro” y lo “blando”. El mejor ejemplo para entenderlo es La persistencia de la memoria (1931), donde también reconoce que el cuadro nace de un sueño en el que se deshace un queso camembert (imagen metafísica del tiempo que devora y se devora a sí mismo).
Durante varios años, pasará estrecheces económicas. Tanto es así que nuestro artista tiene que malvender "La persistencia de la memoria" a un marchante de Nueva York. El genio se tiene que reinventar y adaptarse a las nuevas circunstancias de su vida, proponiéndose “hacer llover oro del cielo” y para llevarlo a cabo realizará su mejor estrategia: llamar la atención. Para ello se aprovechará de los aristócratas, que son los que a partir de entonces comprarán sus cuadros. También realizará ready-made influenciado por Duchamp utilizando materiales industriales modificados de su estado original y que se les dará la talla de objetos artísticos. Los maniquíes transparentes llenos de agua y peces, las uñas de espejos, los senos de repuesto para llevar en la espalda, el "Zapato-sombrero" y el "Teléfono langosta" serán fundamentales. Para la mayoría estos eran proyectos de un “loco”, como también su precio, pero eran vendidos. Creará compulsivamente objetos de pan, como el que horneó en Versalles de 20 metros y realizaba cuadros con esta temática como "Pan antropomorfo" (1932). Su historia, tradición y forma fálica le apasionaban.
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| Portada de la Revista Time dedicada a Dalí |
Vivirá a caballo entre España, París y Nueva York movido por las exposiciones de arte y el avance de la II Guerra Mundial. Decorará interiores y exteriores, escenificará ballets, ilustrará revistas y se acercará a Hollywood, en fiestas que convertiría en actos de verdadera “autopromoción”. Realizó los decorados de "Recuerda" de Alfred Hitchcok y colaboró con Walt Disney en el proyecto "Destino", que curiosamente no vería la luz hasta 2003. Dalí llegó a convertirse en una marca que tenía que seguir manteniendo con repercusiones mediáticas de la altura de aparecer en un Rolls Royce repleto de coliflores o anunciando al mundo que se iba a rasurar el bigote.
Gala fallecerá en 1982 y Dalí, afectado por el Parkinson caerá en una profunda depresión. Dos años más tarde sufrirá quemaduras graves tras un incendio en el castillo de Púbol y se mudará a la Torre Galatea del Teatro-Museo de Figueras, donde residió hasta su muerte el 23 de enero de 1989. Fiel a sí mismo, pasó sus últimos días siguiendo los informes sobre su salud en televisión. Deseaba oír hablar de sí mismo y saber si todo iba bien o iba a morir pronto. Con el mostacho engominado, embalsamado para que su cuerpo permanezca intacto por lo menos trescientos años, revestido de una túnica adornada con la corona de marqués y bordada con un friso que representa la doble espiral del ADN, el marqués Dalí de Pubol (título que le otorgó el rey Juan Carlos I el 26 de julio de 1982) reposa en la cripta excavada bajo la cúpula de cristal de su museo de Figueras, rodeado de sus cuadros y sus objetos rituales.
FUENTES BIBLIOGRÁFICAS
- DESCHARNES, Robert y NÉRET, Gilles. Salvador Dalí. 1904-1989. Editorial Taschen GmbH. Köln, 2006.
- PIXOT, Antonio y AGUER, Montse. Una vida con la luz de la eternidad. Fundació Gala-Salvador Dalí- Editorial Escudo de Oro. Barcelona, 1998.
- RAMÍREZ, Juan Antonio y CAMPO, Javier del. Salvador Dalí. 20 años después. Caja de Burgos. Navarra, 2009.
- RICART, Joan (coordinador). Dalí en “Grandes maestros de la pintura”. Editorial Sol 90. Barcelona, 2008.
FUENTES VISUALES





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