Ser de sangre azul, hasta ahora, en el argot popular, se reservaba para aquellas personas que procedían de un linaje aristocrático. Sin embargo, como todos ya sabemos, la sangre humana es roja carmesí por mucha nobleza que corra por nuestro árbol genealógico.
Ahora bien. Existe un curioso ser vivo que cuenta con una sangre teñida de tintes azulados. El cangrejo herradura o Limulus polyphemus. ¿Pero es el color de su plasma el que hace a esta especie verdaderamente merecedora de ser mencionada? No. Lo significativamente importante son los usos tan vitales que hacen de su sangre en la industria biomédica gracias a su alto contenido en enzimas.
Todo comenzó en la década de 1950, cuando una serie de científicos descubrieron que la sangre azul del cangrejo herradura se coagulaba de forma inmediata al contacto con las bacterias E. coli y Salmonella.
La clave, según afirman los investigadores, se encuentra en la alta densidad de enzimas que contiene la sangre azul de este ser vivo, que provoca la coagulación de la misma cuando se encuentra con el material de las paredes celulares de la mayoría de las bacterias.
La eficacia del sistema inmunológico del Limulus polyphemus es un resultado consecuente de su supervivencia y adaptación al medio en el que vive, pues se encuentra permanentemente bajo la amenaza de infectarse al encontrarse su hábitat rodeado de miles de millones de bacterias por mililitro.
Ahondando un poco en la importancia de la sangre azul, sin ella no podría haber avanzado con tanta seguridad la industria biomédica, pues en cierta medida su uso garantiza que los productos desarrollados no están contaminados y por ende, que puedan dañar a nuestro organismo por una infección. De forma técnica, el LAL (lisado de amebocitos de Limulus), es decir, el extracto acuoso de amebocitos del cangrejo herradura, se utiliza para detectar las endotoxinas bacterianas en los productos farmacéuticos. En resumen, un medio para los investigadores de detectar de forma sencilla, barata y cómoda impurezas en los resultados de sus estudios, facilitando ello el consecuente desarrollo de nuevos antibióticos y vacunas.
¿Y por qué esta sangre tan valiosa y útil es azul? A diferencia de nuestra sangre, la del cangrejo herradura no contiene hemoglobina, por el contrario, utilizan hemocianina para transportar oxígeno. Al contener cobre la propia hemocianina en lugar del hierro propio de la hemoglobina, su sangre adquiere su distintivo color añil.
Como nota curiosa adicional, a pesar de su nombre, esta especie se encuentra genéticamente más cercana a los arácnidos que a los propios cangrejos, con quienes apenas guarda rasgos en común. Puesto que, incluso, el cangrejo herradura no es ni siquiera un crustáceo. Su origen se remonta a unos 445 millones de años atrás. Todo un fósil viviente, siendo en la actualidad el último superviviente del orden de los Xiphosura.
Para obtener este oro biomédico azul, se extraen unos 100 ml de cada cangrejo a través de una perforación en el pericardio de su corazón. Desafortunadamente, alrededor del 15% de los ejemplares mueren durante este proceso. Aunque el resto se devuelvan nuevamente al mar, esto provoca que progresivamente su población esté disminuyendo a un ritmo constante.
Como ocurre con casi todo. Su utilidad ha acabado convirtiendo al cangrejo herradura y a su sangre en un tremend (aunque muy desconocido a nivel ciudadano) negocio. En el mercado, un litro de su sangre puede alcanzar un precio de 15.000 dólares, generando sus ventas anualmente unos 50.000.000 de dólares tan solo en EE. UU.
En la actualidad, varias universidades se encuentran investigando alternativas tecnológicas al uso de la sangre del cangrejo de herradura. Le debemos muchas vidas a este ser vivo, y ahora nosotros, en compensación a su ayuda durante varias décadas, le debemos el encontrar otro método de detección bacteriana para preservar una especie que lleva sobreviviendo en la Tierra a todo tipo de dificultades y saltando obstáculos naturales desde más de 445 millones de años.
Bibliografía:Todo comenzó en la década de 1950, cuando una serie de científicos descubrieron que la sangre azul del cangrejo herradura se coagulaba de forma inmediata al contacto con las bacterias E. coli y Salmonella.
La clave, según afirman los investigadores, se encuentra en la alta densidad de enzimas que contiene la sangre azul de este ser vivo, que provoca la coagulación de la misma cuando se encuentra con el material de las paredes celulares de la mayoría de las bacterias.
La eficacia del sistema inmunológico del Limulus polyphemus es un resultado consecuente de su supervivencia y adaptación al medio en el que vive, pues se encuentra permanentemente bajo la amenaza de infectarse al encontrarse su hábitat rodeado de miles de millones de bacterias por mililitro.
Ahondando un poco en la importancia de la sangre azul, sin ella no podría haber avanzado con tanta seguridad la industria biomédica, pues en cierta medida su uso garantiza que los productos desarrollados no están contaminados y por ende, que puedan dañar a nuestro organismo por una infección. De forma técnica, el LAL (lisado de amebocitos de Limulus), es decir, el extracto acuoso de amebocitos del cangrejo herradura, se utiliza para detectar las endotoxinas bacterianas en los productos farmacéuticos. En resumen, un medio para los investigadores de detectar de forma sencilla, barata y cómoda impurezas en los resultados de sus estudios, facilitando ello el consecuente desarrollo de nuevos antibióticos y vacunas.
¿Y por qué esta sangre tan valiosa y útil es azul? A diferencia de nuestra sangre, la del cangrejo herradura no contiene hemoglobina, por el contrario, utilizan hemocianina para transportar oxígeno. Al contener cobre la propia hemocianina en lugar del hierro propio de la hemoglobina, su sangre adquiere su distintivo color añil.
Como nota curiosa adicional, a pesar de su nombre, esta especie se encuentra genéticamente más cercana a los arácnidos que a los propios cangrejos, con quienes apenas guarda rasgos en común. Puesto que, incluso, el cangrejo herradura no es ni siquiera un crustáceo. Su origen se remonta a unos 445 millones de años atrás. Todo un fósil viviente, siendo en la actualidad el último superviviente del orden de los Xiphosura.
Para obtener este oro biomédico azul, se extraen unos 100 ml de cada cangrejo a través de una perforación en el pericardio de su corazón. Desafortunadamente, alrededor del 15% de los ejemplares mueren durante este proceso. Aunque el resto se devuelvan nuevamente al mar, esto provoca que progresivamente su población esté disminuyendo a un ritmo constante.Como ocurre con casi todo. Su utilidad ha acabado convirtiendo al cangrejo herradura y a su sangre en un tremend (aunque muy desconocido a nivel ciudadano) negocio. En el mercado, un litro de su sangre puede alcanzar un precio de 15.000 dólares, generando sus ventas anualmente unos 50.000.000 de dólares tan solo en EE. UU.
En la actualidad, varias universidades se encuentran investigando alternativas tecnológicas al uso de la sangre del cangrejo de herradura. Le debemos muchas vidas a este ser vivo, y ahora nosotros, en compensación a su ayuda durante varias décadas, le debemos el encontrar otro método de detección bacteriana para preservar una especie que lleva sobreviviendo en la Tierra a todo tipo de dificultades y saltando obstáculos naturales desde más de 445 millones de años.
- "A test made from the blood of horseshoe crabs just might have saved your life", en National Geographic.
- "Process: How Horseshoe Crab Blood Helps Save Lives", en Wired.
- "Qué animal ha salvado más vidas humanas?", en Quo
- "The Benefits of Blue Blood", en PBS
- "A la caza de vida exterior", en Axxon.
- "El cangrejo herradura, un fósil viviente", en RTVE.
- "The horseshoe crab and public health", en The horseshoe crab




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