lunes, 21 de octubre de 2013

Canelo, un perro fiel hasta la muerte

De los recuerdos más remotos que tengo sobre la lealtad de un perro, me viene a la memoria el de una fotografía a todo color publicada en la primera página del periódico de El Tiempo, en donde aparece un ataúd acompañado de algunas coronas de flores. Por la parte de atrás, se encuentra un perro pastor alemán, el cual, apoyado sobre sus patas traseras tiene sus delanteras sobre el féretro y mira con inmenso desconsuelo a su amo que yace inerte. De esto hace ya muchos años, es una de esas imágenes impactantes, que me quedaron grabadas desde mi niñez y para siempre. A manera de ilustración de muchos de nuestros queridos lectores, El Tiempo es uno de los dos diarios más importantes de Colombia.

Algunos años después, supe la noticia sobre un perro que durante una de las dos Guerras Mundiales, no recuerdo muy bien cual, fue a despedir a su amo al aeropuerto porque se había alistado en las fuerzas armadas de su país, y se iría a combatir en algún lugar de Europa. Lo triste de la historia, fue que el soldado murió en una batalla y al terminar la guerra nunca más pudo regresar. Sin embargo, el perro siempre lo esperó en el aeropuerto. Iba todos los días a recibir a su amo, quien nunca volvió y el animal murió varios años después.

Hace unos pocos años, en el 2009 Hollywood realizó una película sobre la vida de Hachiko, un perro Akita japonés y que aquí en nuestro blog, fue contada su historia. El título original de la película fue “Hachi: A dog´s tale” y que se conoció en español como “Siempre a tu lado”.

Hoy quiero rendirle tributo a un perro no tan publicitado, pero cuya historia no deja de ser impresionante y hermosa a la vez. Se llamaba Canelo, era un perro criollo, es decir que no era de raza pura y era el fiel compañero de un conocido vagabundo de la ciudad española de Cádiz.

Corría el año de 1990 y en cierta ocasión, esta persona y su perro llegaron hasta un hospital, en donde a él le practicarían un procedimiento de diálisis. Era algo habitual, y como siempre, dejó a su amigo en la entrada de la edificación diciéndole con cariño: “Espera aquí compañero”. Pero ese día las cosas se complicaron y desafortunadamente, el hombre murió durante su tratamiento. Canelo por su lado, fue fiel a las palabras de su amo y estuvo esperándolo siempre. Pasaron las horas, los días, los meses y los años, y siempre ahí, soportando con firmeza los crudos inviernos y los implacables veranos.


Canelo en la puerta del hospital


En el transcurso de estos años, en alguna oportunidad fue denunciado por un vecino, quien dijo que Canelo había atacado a su perro, motivo por el cual, los empleados de la perrera municipal se lo llevaron “detenido”, con el propósito de posteriormente sacrificarlo. Pero fue tanto el cariño que el animal había despertado en los vecinos del hospital, que hubo movilizaciones populares pidiendo el “indulto” de tan noble y fiel animal. Las protestas dieron su fruto, cuando el concejal delegado de sanidad Don Jose Blas Fernández, firmó un decreto indultando a Canelo. Días más tarde, una Asociación apadrinó el perro, suministrándole las vacunas y los permisos necesarios, para que pudiera continuar viviendo tranquilo, en el mismo lugar donde había permanecido los últimos años y a la “espera” de la salida de su amo. Así continuó su vida hasta completar 12 años en la puerta del hospital. Murió atropellado por un vehículo a pocos metros de ahí.

Placa conmemorativa de Canelo

Como demostración de cariño y tributo a la nobleza del animal, los habitantes de Cádiz le recuerdan con una placa, ubicada muy cerca del lugar donde pasó la mayor parte de su vida, en donde se lee la siguiente inscripción:

“A Canelo que durante doce años esperó a las puertas del hospital a su amo fallecido. El pueblo de Cádiz, como homenaje a su fidelidad. Fue un perro fiel. Descanse en paz. Mayo de 2003”.

De verdad que estos animales tienen mucho para enseñarnos. Podría expresar sin temor a equivocarme, que el amor eterno camina sobre cuatro patas y que llega vestido de perro meneando alegremente su cola en cualquiera de sus manifestaciones, ya sean de raza pura o no.

Si tienes un perro como mascota en tu hogar, trátalo con mucho respeto y cariño, ellos aunque te parezca difícil creerlo, perciben tu estado de ánimo, tus emociones y así mismo te responden en la misma medida.




FUENTE:          Historia de Canelo un perro leal – Youtube.com

                        Wikipedia.org


IMÁGENES:     eldiariofenix.com

                        taninga.net




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6 comentarios:

  1. la naturaleza en todas sus expresiones nunca dejara de maravillarnos.. solo el hombre sorprende por sus actos...

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  2. Tristemente el hombre con sus ambiciones nefastas y odios, entre otros, entorpece y destruye el curso normal del Universo, afectando completamente su entorno.

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  3. Juan excelente articulo, usted sabe que yo tengo a mis 4 amiguitos y son la mejor de las compañias, con la mirada le hablan a uno y se hacen entender....en pocas palabras son los angelitos de Dios de cuatro patas.....saludos. Alexander.

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  4. juan es la historia mas bonita, de fidelidad...definitivamente la humanidad es muy pobre al lado de unas criaturas tan maravillosas como todos los animalitos, pero en este caso en particular los perritos son lo mejor, son los angelitos de Dios de 4 patas.

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    1. Alexander me forma tan especial de describir a los perros. Se logra percibir que tienes una conexión muy especial con estos animales. Gracias por tus palabras.

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  5. Indiscutiblemente, los perros tiene la capacidad de compenetrarse mucho con el hombre, por supuesto que siente, por el contrario muy poco se podra esperar de quien no comprendar la profunda conexion de todos los seres vivos.

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