martes, 26 de noviembre de 2013

Más perdido que el barco del arroz

¿Quién no ha oído el dicho estar más pedido que el barco del arroz? Es una de las frases más utilizadas en el castellano para indicar despiste, cuando algo es imposible de encontrar o cuando hace mucho tiempo que no ves a alguien.

El Barco del Arroz es el nombre dado en Andalucía a varias leyendas urbanas referentes a barcos cargados con ayuda humanitaria que desaparecieron misteriosamente sin llegar a su destino. Existe cierta confusión a la hora de fijar el origen de la frase, pero todas las narraciones coinciden en un factor común: El acontecimiento que sirvió de referencia, se produjo durante los primeros tiempos de la dictadura franquista. Según algunos historiadores y cronistas de la zona, la leyenda surge en pleno periodo de hambruna en la posguerra. Siendo entonces cuando nace la historia de un barco cargado de alimentos con destino las costas gaditanas, pero que nunca llegó. Hemos de ponernos en el lugar de una persona que vivió en la posguerra. Siendo los alimentos un bien tan preciado, su pérdida sería un hecho traumático que marcaría a la sociedad de la época con la consecuente mella en la memoria colectiva.


El precedente lo sienta, según coinciden muchas versiones, el barco llamado "Alcatraz" que se hundió tras abrirse una vía de agua frente a las costas de Cádiz durante los años cincuenta. Su cargamento era de arroz y fue imposible de recuperar ya que se mojó y se hinchó. Por otro lado, hay una versión que concreta que el barco iba cargado de carne y arroz, procedía de Argentina. Resultó ser un regalo de Eva Perón a Franco, para solucionar la escasez de alimentos surgidos durante la Guerra Civil. Según se cuenta, su hundimiento tuvo lugar frente a las costas del Puerto de Santa María y las chirigotas se hicieron eco de la noticia en los carnavales de aquel año. Otra variante de esta precisa historia cuenta que el polémico buque venía de Estados Unidos con el fin a ayudar al pueblo español, pero que su cargamento pasó a manos de especuladores y estraperlistas.

Dejando a un lado las leyendas franquistas, se cuenta que en la década de 1950, un barco de vapor cargado de arroz se soltó de sus amarras cuando estaba amarrado en el Muelle de Cádiz, fue arrastrado por la corriente hacia la costa y se abrió, soltando todo su cargamento. En esta ocasión el arroz pudo ser salvado con grúas. Décadas después se puede ver desde Chipiona, Sanlúcar y la costa del Parque Nacional de Doñana, el bautizado por los lugareños “Barco del Arroz”. Un navío chino cargado, para variar, de arroz que encalló debido a la marea baja en 1994 en la desembocadura del Guadalquivir frente a Sanlúcar de Barrameda. El navío encalló debido a la marea baja. Concretamente se encuentra en la zona del bajo picacho, se puede ver también desde google maps. 


No hay una certeza de que existieran el resto de barcos, salvo el último que se ha citado y que sigue anclado frente a la costa sanluqueña. Lo que está claro es que a día de hoy usamos una expresión cuyo sustrato proviene de leyendas populares y de una situación y contexto histórico que perdurará para siempre a través de las palabras.

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7 comentarios:

  1. Tó mentira, esa frase en Cuenca no se dice.

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  2. Cuenca existe?? existe la expresión mirando a cuenca... Pero existe??

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  3. Doy fe de que es un dicho muy usado, al menos en Sevilla. Y hoy tuve el placer de ver ese barco encallado y partido en dos desde la costa de Chipiona.

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  4. Doy fe de que es un dicho muy usado, al menos en Sevilla. Y hoy tuve el placer de ver ese barco encallado y partido en dos desde la costa de Chipiona.

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  5. Doy fe de que es un dicho muy usado, al menos en Sevilla. Y hoy tuve el placer de ver ese barco encallado y partido en dos desde la costa de Chipiona.

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  6. Existe, creó que por lo menos en Andalucia

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