sábado, 2 de noviembre de 2013

Recordando al Solitario George

Las islas Galápagos ubicadas en territorio marítimo del Ecuador, han sido uno de los lugares más estudiados por la comunidad científica mundial, desde que en el año 1835, fueran visitadas por el entonces joven naturalista inglés Charles Darwin, quien estuvo dos semanas realizando observaciones a los animales y las plantas del lugar y que luego con base a las anotaciones en su libreta de campo, años más adelante publicó su obra cumbre “El Origen de las Especies”.

La preocupación principal de la comunidad científica, ha sido sin lugar a dudas, la preservación de los animales que ahí se encuentran, debido a que son únicos, para utilizar un término acorde con su trabajo, debo decir que son “endémicos”, es decir que solo existen en este lugar de la tierra.

El Solitario George


Una de las más impresionantes historias sobre esta noble causa por la preservación, fue el empeño por una subespecie emblemática y que le da el nombre al archipiélago, un galápago que fue nombrado y reconocido mundialmente como “el solitario George”, sobre el cual les hablaré en el día de hoy.

El solitario George, era una tortuga gigante de la subespecie Chelonoidis nigra abingdonii. Lo que lo hacía tan especial y que provocó que el mundo entero se fijara en él, es que era el último individuo vivo de su subespecie, la última esperanza del hombre para no registrarlo en la inmensa y triste lista negra de animales extintos en la tierra.

Este galápago fue descubierto en 1971 por Josef Vágvölgyi, un científico húngaro en la Isla Pinta, cuando se creía que ya era una subespecie extinta desde el año 1970, dado que diez años atrás los pescadores habían llevado unas pocas cabras a esta isla, con el fin de tener con que alimentarse, una vez arribaran al puerto. Lo que sucedió años después, además de la reproducción considerable de las cabras, fue que ellas eliminaron prácticamente toda la vegetación de la isla, dejando sin posibilidades de sobrevivencia a las tortugas galápagos que ahí existían.


La emoción inicial de su descubrimiento, fue apagada al establecer al poco tiempo, que era el último individuo de su subespecie, pues ya no quedaba ni una sola hembra con la cual poder intentar su reproducción. Lo anterior por supuesto, condenaba al solitario George a una inminente extinción.

En cuanto al nombre de la tortuga, fue acuñado por algunos medios de comunicación norteamericanos, tomándolo del nombre que así mismo se había dado un famoso comediante de ese país llamado George Gobel, quien tuvo una exitosa carrera y vivió durante la primera mitad del Siglo XX.

De inmediato fue trasladado a la Estación Científica Charles Darwin, ubicada en Puerto Ayora en la Isla Santa Cruz que hace parte del mismo Archipiélago de las Galápagos, con el propósito de intentar encontrar la forma de su preservación. Al poco tiempo le fueron llevadas dos hembras de otra subespecie de tortuga muy similar (Chelonoidis becki), para que el solitario George se entusiasmara con ellas y poder lograr su apareamiento y posterior reproducción. Al principio no mostró mayor interés por las hembras, pero tiempo después, ya más aclimatado a su nuevo hábitat, copuló con ellas, motivo de gran alegría por el equipo científico que lo cuidaba.


Más adelante y como era de esperarse, las hembras empezaron a desovar, lo cual cautivó mucho más la atención del equipo, pero la tristeza fue aún mayor al comprobar después, que ninguno de los huevos había sido fecundado. La triste conclusión fue que el solitario George era estéril. Así fueron pasando los años, intentándolo muchas veces, hasta que el 24 de Junio de 2012, el solitario George murió víctima de un paro cardíaco, de acuerdo con el dictamen de la autopsia realizada. Tenía una edad estimada de cien años, muy por debajo del promedio de la edad que podían alcanzar los Galápagos, uno de los animales más longevos que hayan pasado por la faz de la tierra.

En el siguiente video, podemos apreciar en todo su esplendor al solitario George cuando se encontraba vivo.

 

Pero no todo está acabado. Recientemente la Dirección del Parque de las islas Galápagos, reveló el hallazgo en la Isla Isabel muy cerca del volcán Wolf, de nueve hembras, tres machos y cinco jóvenes, todos híbridos, que portaban genes del Chelonoidis nigra abingdonii. Esto abre una nueva esperanza a la recuperación de la subespecie, mediante un meticuloso programa de reproducción y crianza en cautiverio, gracias a los nuevos avances que la ciencia tiene en el tema de la Ingeniería Genética. Muy probablemente en algunos años, podamos recibir la grata noticia del nacimiento de algunos individuos, que en últimas vendrían a ser parientes o primos cercanos del solitario George.


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FUENTES:                               ojocientífico.com
                                               wikipedia.org

IMÁGENES:                             ojocientífico.com




7 comentarios:

  1. Esto demuestra que la humanidad nunca conocerá los limites de la naturaleza, aun en su propio hábitat, buscando como explorar el universo y su entorno natural esta por descubrir... cuantas especies por descubrir y cuantas especies que creímos extintas..? la naturaleza seguirá dándonos grandes sorpresas y sin salir de nuestro orbe...

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  2. Totalmente de acuerdo contigo. Sin embargo es muy triste ver, cómo el hombre en su afán desmedido de "progreso" ha sido el causante de tantos desastres ecológicos. Muchas gracias por tu aporte. Espero verte más seguido en nuestro blog.

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  3. Hay varios errores en el texto, el solitario George hacía parte de una subespecie, no de una especie. Son dos cosas taxonómicamente diferentes. El nombre científico está errado también. Ojo, son detalles que no pueden presentarse en un texto de este tipo.

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    1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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    2. Le agradezco mucho su aporte Ud. tiene toda la razón. El solitario George pertenecía a una subespecie y no a una especie. El error ya fue corregido en el texto. Cambié el nombre científico también. Le ofrezco mis mas sinceras disculpas a Ud y a todos los lectores por mi errores cometidos.

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  4. Muy bonito articulo Juan Carlos. Gracias por compartirlo.

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  5. Me alegra que te haya gustado.

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