Seguimos aún con la resaca del Día de la Hispanidad, y precisamente por eso, porque venimos de vuelta de tan marcado día, queremos hablar hoy de otra “vuelta” bastante curiosa y desconocida.
Como muchas personas sabrán, se da prácticamente por sentado que la primera persona que avistó el nuevo mundo y dio aviso por ello, fue Juan Rodrigo Bermejo. Conocido popularmente como Rodrigo de Triana, entre otros motivos, por pensarse de forma generalizada que vivía en el sevillano y marinero barrio de Triana.
Monumento en Triana, de 1973. Obra de José Lemus
Este muchacho, vigía de la Carabela “la Pinta”, en la primera expedición de Cristóbal Colón hacia Zipango, Japón (recordemos que la idea de Colón era llegar a Asia cruzando el Atlántico y demostrando la esfericidad de la Tierra, ni mucho menos descubrir un nuevo continente), aparece mencionado en el diario de a bordo de Cristóbal Colón. Donde cuenta con pulcritud los primeros momentos de la tripulación tras difundirse la noticia de que por fin estaban a punto de llegar a su destino. Y es precisamente este documento, el que da credibilidad y fundamento a la corriente que apoya que Rodrigo fue el primero en avistar Tierra.
Y comentado lo anterior, es importante reseñar que los Reyes Católicos habían prometido una recompensa de 10.000 maravedíes a aquél que fuera el primero en ver tierra firme tras tal difícil travesía. Sin embargo, según cuentan algunos historiadores, Cristóbal Colón hizo uso de su buena relación con los Reyes Católicos para engañarlos y hacerles pensar que el primero en avistar tierra firme había sido él, y no el pobre de Rodrigo.
Por este motivo, cuando Rodrigo acudió ante sus católicas majestades para solicitar su recompensa, no recibió más que la denegación del mismo. Llegando incluso a irritar a los Reyes, pensando éstos que aquel escuálido marinero pretendía engañarles para estafarles su dinero.
Enfadado y decepcionado con su patria, y con sus dotes de marinero como único patrimonio, decidió enrolarse en una expedición que se dirigiría hacia el Mar del Sur (actualmente, el Océano Pacífico).
Una vida de marinero de la que se pierde por completo el rastro en 1525, después de formar parte de una expedición de García Jofre hacia las Molucas. Cuenta entonces la leyenda, que apesadumbrado aún por la traición de Cristóbal Colón y por el mal trato recibido por sus Majestades, decidió emigrar al Norte de África, donde con el tiempo, acabó convirtiéndose al islamismo.
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Muchas gracias por tus post!
ResponderEliminarColón fue expulsado por judio sefaradi.
saludos