Pocos son los turistas que visitan Buenos Aires y no se acercan a conocer el célebre Café Tortoni. A lo largo de sus 150 años de vida se hizo un hueco preferente en la historia de la ciudad, y su nombre está asociado al tango y la literatura, al jazz y la pintura, la política y las artes plásticas. Sus mesas de mármol fueron frecuentadas por figuras tan relevantes como Jorge Luis Borges, Carlos Gardel, Vittorio Gassman, Juan Manuel Fangio, Federico García Lorca o Francis Ford Coppola, otorgándole un aura de leyenda y fama internacional.
Fundado en 1858 por el francés Jean Touan, el primer emplazamiento del Café fue en la esquina de las calles Rivadavia y Esmeralda, denominándose Tortoni en referencia a un local de París, en el Boulevard des Italiens, donde se reunía la élite de la cultura parisina en el siglo XIX.
Es en 1880 cuando el Tortoni se traslada a su lugar actual, teniendo su entrada por la calle Rivadavia hasta 1898. A partir de entonces, la entrada principal se ubicó en la Avenida de Mayo.
También por esta época, el local cambió de dueño, pasando a ser propiedad de otro francés, Celestino Curtuchet, que habitaba en los altos del Café.
En 1926, un grupo de clientes habituales autodenominado Agrupación Gente de Artes y Letras, pero popularmente conocidos como La Peña, piden permiso al dueño del establecimiento para reunirse en la bodega. Son un grupo de pintores, escritores, periodistas y músicos que se dedica a la difusión de la cultura mediante, conciertos, recitales, conferencias, tertulias, etc. Entre los asistentes figuraban celebridades de todas las disciplinas. disciplinas, desde Ortega y Gasset hasta Albert Einstein, pasando por Alfonsina Storni y Arthur Rubinstein. La Peña funcionaría hasta 1943,cuando se clausura el sótano donde se reunían y el grupo se disuelve.. El relevo lo tomaría la Asociación Amigos del Café Tortoni, que continuaron con la labor difusora de La Peña.
En la actualidad, el propietario del lo-cal es el Touring Club Argentino y la bodega es escenario habitual para artistas de distinto género. El tango, por ejemplo, siempre tuvo un sitio preferente en el Café Tortoni, y en la primera planta del mismo edificio, tiene su sede la Academia Nacional del Tango.
Otras actividades que se llevan a cabo en el Tortoni son presentaciones de libros, concursos de poesía, exposiciones de pintura e incluso fue el lugar elegido por el periodista argentino Alejandro Dolina para emitir su programa radiofónico
La venganza será terrible durante varios años.
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