lunes, 10 de noviembre de 2014

¿Toma usted multivitamínicos?

Si toma usted multivitamínicos sin receta médica, quizás le interese leer este artículo, pues las píldoras o tabletas multivitamínicas no son tan beneficiosas como se pintan en anuncios televisivos y propagandas, sino que aparte de tener un efecto insignificante en su cuerpo, aunque sí en su cartera, pueden llegar a ser perjudiciales para su salud.

En 1999 La Gaceta Sanitaria realizó una investigación centrada en la población adulta española y los datos reflejaron que el 5,2% de mujeres y el 1,7% de hombres consumían suplementos multivitamínicos y minerales. Diez años después, nuestra ingesta de dichos suplementos aumentó de forma considerable, tanto es así que el antiguo 5,2% para las mujeres se convirtió en un 8,5% y el consumo de los hombres aumentó hacia el 4%, según los datos recogidos en la revista “European Journal of Clinical Nutrition”. Aunque el consumo de multivitamínicos va en aumento, siempre nos quedará el consuelo de que nuestros datos son insignificantes en comparación con los de Estados Unidos, donde cerca del 40% de la población consume estos suplementos alimenticios.

Pero que nuestro consumo sea menor no significa que deje de ser preocupante, pues refleja que ese tanto por ciento de la población española o tiene una mala alimentación y por eso decide equilibrarla con estos suplementos, o piensa que ingiriendo este producto ya no es necesario tomar frutas y verduras.
Lanzamos ahora la siguiente pregunta: ¿Es posible que un solo suplemento diario proporcione los mismos beneficios de tomar fruta de forma recurrente? ¿Es posible que una sola pastilla pueda tener suficientes vitaminas y minerales para hacer que tu alimentación sea saludable y equilibrada?

Según Neuhouser, un conocido profesor de medicina, todo aquel que tome multivitamínicos no queda exento de tomar fruta, si no que, por el contrario, le conviene tomar una pieza o dos al día. Ninguna píldora (que como mucho contiene unos 20 ingredientes) llega a aportar la gran cantidad de sustancias que nos benefician directamente tomando fruta y verdura. Además, de la ingesta de material vegetal obtenemos más beneficios que las vitaminas y nutrientes esenciales que precisamos; la fibra de estos alimentos por sí sola facilita nuestro tránsito intestinal y nos aligera las digestiones.

  
                                  
Los fabricantes de los multivitamínicos han creado algunas formas bastante sorprendentes de comprimir los ingredientes, pero no se ha llegado al extremo de que una única pastilla pueda proporcionar los niveles vitamínicos y minerales necesarios. Muchos son los fabricantes que ni siquiera se molestan en incluir en sus píldoras o tabletas minerales elementos esenciales como son el potasio, el magnesio o incluso el calcio en cantidades suficientes como para que el cliente note una mejoría.

Lo realmente preocupante no es la inocuidad del producto, sino que su consumo puede llegar a ser peligroso. Una revisión de 67 estudios científicos de la Universidad de Copenhague afirma que, lejos de mejorar la salud, estas pastillas con antioxidantes como la vitamina A y E pueden acortar la vida. La universidad danesa seleccionó aquellos trabajos en los que se estudiaron las propiedades A, C y E, el beta caroteno, que es un pigmento que está presente en frutas verduras y granos empleado entre otros para reducir el asma y prevenir ciertos cánceres y enfermedades del corazón, y el selenio en 230.000 personas sanas. En principio, se intentaron encontrar sus efectos positivos, pero no se halló evidencia científica que demostrase que alguno de estos suplementos pudiesen alargar la vida, aunque sí se mostró que determinados antioxidantes en pastillas elevaban la mortalidad.

Al estudiar las propiedades anteriores por separado se obtuvieron los siguientes datos: Ingerir la vitamina A en exceso, tanto de forma natural como en forma de pastilla, se relacionó con un aumento de un 16% del riesgo de morir de forma prematura, mientras que el beta caroteno y la vitamina E, se situaron en un 7% y 4% respectivamente. En el resto de suplementos analizados no se encontraron resultados tan concluyentes, aunque en el caso del Selenio, se obtuvo que pudiera reducir la mortalidad, en el caso de tener algún tumor. Finalmente, la universidad concluyó que ninguno de los efectos perjudiciales detectados se debe trasladar a los antioxidantes naturales que proporcionan frutas, verduras y cereales, sino todo lo contrario, una dieta rica en elementos vegetales puede alargar la vida.


Ya son muchos los estudios existentes que indican que estos suplementos son perjudiciales para la salud. Al anterior estudio se sumó otro realizado en las universidades de Eastern Finland, que asoció el consumo de suplementos de vitaminas y minerales a un mayor riesgo de muerte prematura, concretamente entre las mujeres de edad postmenopáusica: al comparar las tasas de mortalidad entre las mujeres que tomaron estas píldoras y las que no, encontraron que en las que tomaban multivitaminas el riesgo de muerte prematura aumentaba en un 2,4%. Pero la mayor asociación con el riesgo de muerte anticipada se dio con el hierro; entre las mujeres que tomaron suplementos de hierro se detectó una posibilidad del 3,9% mayor de morir a edad más temprana que en quienes no lo hacían. Pero esto no significa que los médicos deban dejar de recetar hierro, o que las personas con anemia dejen de tomarlo. El hierro es bueno para la salud, el problema es que debe de tomarse en cantidad equilibrada y si tomas hierro u otro suplemento por tu cuenta y sin control médico, puedes estar tomando más de lo que necesitas.

A todos nos gustaría mantenernos sanos y fuertes con sólo tomar un multivitamínico al día; Sin embargo, estos complementos no son píldoras mágicas, son productos auxiliares y no sustituyen a una buena alimentación ni a otros hábitos saludables. Lo ideal es tomarlos por indicación de un médico o un nutricionista, ya que su consumo, si se está sano podría perjudicar a nuestra salud. El cuerpo produce sus propios antioxidantes y el ejercicio físico también ayuda en su fabricación, pero buena parte de esa magia antioxidante nos llega gracias a las vitaminas A, C y E y también gracias a minerales como el selenio o el zinc que pueden obtenerse de forma natural con una dieta sana y equilibrada en la que no pueden faltar los vegetales.

Hacer ejercicio y comer sano cuesta muy poco y es una apuesta segura. ¿A qué esperas para empezar?
 

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