Seguramente hayas escuchado en algún momento aquello de que solo usamos
un 10% de nuestro cerebro pero, ¿alguna vez te has planteado si eso es cierto?
La creencia popular de que aún
nos falta por alcanzar un 90% de capacidad cerebral ha pasado a formar parte de
nuestra variopinta colección de hechos curiosos, junto a otros del tipo
"las vacas no saben bajar escaleras" y "la memoria de los peces
sólo dura tres segundos". Pues bien, esta afirmación es totalmente falsa
(no hablemos ya de la memoria de los pobres peces).
Desde principios del siglo XX, se
nos ha dado a entender que tan sólo utilizamos una pequeña fracción de nuestra
amplia capacidad cerebral. Esto ha derivado en el mito de que, ampliando esa
fracción, los seres humanos seríamos capaces de realizar imposibles proezas
como mover objetos con la mente o leer el pensamiento. Pero, ¿de dónde ha
salido esta leyenda urbana?
Posiblemente, el famoso mito
surgió a raíz de los estudios sobre el cerebro llevados a cabo por el filósofo
y psicólogo estadounidense William James. En su obra, Las energías de los hombres, publicada en 1907, declara que
"Sólo aprovechamos una pequeña parte de nuestros recursos mentales y
físicos". Como podéis ver, no es muy difícil dejar volar la imaginación
ante una afirmación como esta.
También pudo ser fruto de los
trabajos del francés Pierre Flourens, descubridor de la consciencia cerebral,
que en sus investigaciones describía una amplia zona del órgano como
"córtex silencioso". Esto llevó a pensar (erróneamente, claro) que
esa parte no se utilizaba.
Pero sin duda, la versión más
sensacionalista de su origen está en la malinterpretación de lo que una vez
dijo nada más y nada menos que el famosísimo Albert Einstein, quien una vez
comentó de pasada (y con cierta jocosidad), que su cerebro sólo funcionaba al
10% de su capacidad. ¿Qué pensaría él hoy si supiera que gran parte de la
población se ha tomado al pie de la letra su inofensivo comentario?
Probablemente se revolvería en su tumba... de la risa!
Afortunadamente, el estudio del
cerebro humano ha avanzado a grandes pasos desde que esos científicos
enunciaran sus teorías (y bromas). Los estudios modernos son capaces de
desmontar con una cómica facilidad la "teoría del 10%". Para empezar,
no existen áreas del cerebro que no se utilicen, todas las zonas son
imprescindibles para realizar nuestras actividades neurológicas. Si nos faltara
algo así como el 90%, nuestro cerebro sería bastante parecido al de una vaca
(queda la duda de si sabríamos bajar las escaleras o no). Aunque para ser
sinceros, y como todo mito tiene parte de verdad, no usamos todas sus partes al
mismo tiempo, sino que se activan unas u otras en función de la actividad que
estamos realizando. Realmente utilizamos todas las neuronas que poseemos, y el
menor daño a nuestro cerebro puede ser fatal.
Y, si existen estudios que
demuestran que es falso, ¿cómo es que ha sobrevivido esta creencia hasta
nuestros días? Bien sencillo, a quién no le gustaría pensar en tener todas
estas habilidades extraordinarias que promete el alcance de porcentajes más
altos. Es, como mínimo, sugerente, ¿no crees? Aunque quizás tenga más que ver
con el interés de algunos por mantenerla viva, pues no han sido pocos los
vendedores ambulantes o de "teletienda" que, en el último siglo,
anunciaban productos milagrosos que garantizaban la expansión de nuestras
capacidades mentales.
A parte de todo esto, un mito tan
jugoso como este no podría haber pasado desapercibido ante cineastas,
escritores, parapsicólogos y dibujantes de cómics. Se han llevado a cabo
numerosas adaptaciones de este, la más reciente (y quizá la más exagerada) es
la película Lucy estrenada hace sólo
unos meses, donde la protagonista es víctima de una droga que hace que sus
capacidades aumenten hasta el punto de poder dar órdenes a la gente, a los
ordenadores e incluso hasta a la propia naturaleza. También existe una película
titulada Sin límites, cuyo
protagonista exhibe unas habilidades un poco más modestas que las de nuestra
amiga Lucy, pero igualmente fruto de un milagroso medicamento.
Ni que decir tiene que además es
un festín para los amantes del mundo paranormal y que aparece como explicación
a numerosos y supuestos fenómenos como los médium y las proyecciones astrales
entre otros.
Aunque la leyenda del 10% sea
falsa no os disgustéis, eso no significa que no podamos mejorar nuestras
aptitudes mediante el uso y el entrenamiento mental. Pero olvidaos de llamar al
mando de la tele con telequinesia o de recordar la fecha y hora exactas de
vuestra primera papilla. Eso sigue perteneciendo, de momento, a los libros de
ciencia ficción.
REFERENCIAS
- 50 Great Myths of Popular Psychology, (2009) Barry L. Beyerstein.
- The Ten-Percent Myth, Benjamin Radfor.
- neurociencias.udea.edu.com
Imagenes:
- http://phenomena.nationalgeographic.com/files/2013/04/brain-990x622.png (editada)
- http://www.canaldeciencias.com/2013/02/25/patadas-a-la-ciencia-colecci%25C3%25B3n-de-falsos-mitos-populares-2/&ved=0CB8QFjAA&usg=AFQjCNHQR6crIe7MaPcIP5ykyx7nD5stXw&sig2=6LmhJ6C84LW1P09qBJH9bw
- http://pics.filmaffinity.com/Lucy-170037491-large.jpg
- http://el124.com/wp-content/uploads/2013/07/albert-einstein-2.jpg

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