sábado, 25 de octubre de 2014

Los Nok: el enigma de la cultura más antigua del arte subsahariano (II): ¿Quiénes fueron?

Vista de las apariciones de las esculturas Nok.
Bernard Grunne (2001)"Naissance de l´art
en Afrique noire"
 
 
En el artículo anterior Los Nok: El enigma de la Cultura más antigua del Arte Subsahariano (I): El descubrimiento, analizamos la aparición arqueológica de esta sociedad situada en Nigeria a principios del siglo XX. En esta segunda parte vamos a intentar explicar y sacar a la luz sobre quiénes fueron los enigmáticos Nok.
 
Existen numerosos problemas para contextualizar a la cultura Nok. Los más importantes son en primer lugar el bajo número de obras encontradas, pues no se conocen más de un millar de piezas en terracota; número realmente mínimo para poder hacer un estudio exhaustivo de esta cultura, puesto que no tenemos más documentación que éstas; en un segundo lugar señalamos el tema del vandalismo y la expropiación, situación que ha provocado la fragmentación o desaparición de muchas obras, perdiendo datos importantísimos al respecto. En último lugar, observamos los agentes naturales, pues estando en una zona aluvial, muchas de las piezas han sido halladas en estas zonas por el arrastre de los torrentes de los ríos, llegando lejos de sus lugares de origen. Las obras se fueron depositando y enterrando por diversos estratos de tierra.
 
Por lo tanto, la verdadera historia de los Nok está aún por descubrir y los arqueólogos e historiadores están planteado teorías más o menos concluyentes, sobre los orígenes que veremos a continuación:

 
  • Descendencia egipcia. Debido a algunas similitudes estéticas entre ambas como el hieratismo, la lejanía con el espectador y la formalidad, han llevado a suponer algún tipo de conexión histórica, pero lo cierto es que no se han encontrado ningún tipo de pruebas sobre el contacto entre estos dos pueblos. Por lo tanto, la teoría no es aceptada por la mayor parte de estudiosos.
  • Emigración desde el norte de África. Es la más aceptada y nos cuenta que hace unos 2.500 años, habitantes del norte del continente africano se vieron obligados a emigrar hacia el sur a causa de una fuerte sequía. Finalmente terminaron asentándose en aldeas costeras del Golfo de Guinea, donde introdujeron nuevas costumbres en la zona como el cultivo del cereal y el conocimiento de la metalurgia del hierro. No era un grupo homogéneo, estaba conformado por diversas culturas, entre las que se encontraban el pueblo Nok. Cuando en torno al 1.000 a.C. comienza a producirse un aumento de precipitaciones en la zona, se generan grandes inundaciones, obligando a estos grupos a trasladarse de nuevo, esta vez hasta el área situada entre las mesetas de Nigeria y el golfo de Benín, recorrida por los ríos Níger y Benue (entre Katsina Ala, al sudeste de Nigeria, y Kagara, en el noroeste) en la meseta de Jos.
Por tanto, la cronología de la cultura Nok se produce sobre el siglo XI a.C. siendo su desaparición muy dudosa, aunque algunos expertos la sitúan en torno al siglo IX, por lo que se considera que la desaparición de la cultura Nok es una auténtica incógnita.
 
Hay unanimidad a la hora de defender el alto desarrollo alcanzado por la sociedad Nok, compleja y muy jerarquizada, conocedora de la agricultura y de la domesticación de animales, capaz de usar el hierro para elaborar herramientas. La jerarquización es desentrañada por las propias figuras, pues observamos una diferenciación entre unas y otras. Por ejemplo, muchas de ellas tienen una gran elegancia y una rica ornamentación de joyas y peinados, mientras que otras poseen menos barroquismo, lo que explicaría una gran diferenciación social y que por tanto habría personajes que pertenecerían a un rango superior con respecto al resto de la población.
 
"Pensador" Fundación Alberto Jiménez-Are-
llano Alonso.
Si continuamos hablando de la sociedad Nok, es llamativo destacar que la mayor parte de las representaciones son masculinas, predominando en consecuencia en la cultura una importancia del varón sobre la mujer. Esto no quiere decir que éstas últimas no tuvieran importancia, pero las decisiones más relevantes serían tomadas por los hombres.
 
Pero, ¿por qué comenzaron a crearse estas figuras en terracota? ¿Cuál era su función? Al no ser halladas la mayor parte de ellas en los lugares originales en que fueron fabricadas y colocadas, resulta complicado llegar a una respuesta convincente. Los fines podrían ir desde lo puramente religioso, el culto a los antepasados o un trabajo ritual.
 
Ekpo Eyo, uno de los estudiosos más importantes del tema, nos señala que las representaciones podrían pertenecer a reyes, reinas y alta nobleza, y que estarían situadas en los altares conmemorativos de la realeza semi divina o bien antepasados de las familias mas importantes, algo típico en muchas culturas africanas incluso a día de hoy.
 
J.F. Jemkur va más allá y sostiene que pudieran ser retratos, pero idealizados, que se realizaban para las prácticas rituales como el culto a los ancestros. Dicho culto no es realmente un culto mortuorio, pues nunca han aparecido restos óseos de humanos y/o de animales junto a las obras artísticas, algo que llama la atención pues esta práctica ha sido muy recurrente en la mayor parte de las culturas de la Historia de la Humanidad.
 
"Jirafa" Fundación Alberto Jiménez-Are-
llano Alonso.


 
No hay que dejar de señalar que algunas figuras se realizaban para pedir el mantenimiento de las cosechas y de la alimentación. Ya que la sociedad Nok era predominantemente agrícola, habría sido importante asegurar la fertilidad de la tierra y un suministro adecuado de lluvia en el momento adecuado para las cosechas. Estas figuras se colocarían en lugares santos y altares, ofreciéndoles diversos objetos y realizando diversos rituales para conseguir que la meteorología estuviera a favor del pueblo.
 
De cualquier modo, todas estas funciones son interpretadas a partir de las representaciones en que se muestran las figuras, que van desde figuras de pie (curiosamente casi todas mujeres, que tenían un significado importante en los ritos funerarios) y sentadas hasta figuras animales o humanas con rasgos animales o deformados.
 
No hay que olvidar que todas las piezas durante más de mil años fueron modeladas sin variaciones estilísticas o técnicas de gran relevancia, es algo que sucede en las culturas africanas, señalándonos la gran estabilidad de tradiciones que se mantienen en el continente.
 
J.F. Jemkur que considera que las figuras pudieran haberse utilizado como pilares de cabañas sagradas a modo de lugares sagrados. Esta teoría se basa en la aparición de algunas excavaciones arqueológicas y prácticas muy simliares entre los Gbayi y los Ham, quienes residen hoy día en el territorio nok.
 
Como ya hemos señalado, el culto a los ancestros es claro, y más si tenemos en cuenta que se han encontrado numerosas estatuillas-amuletos que el pueblo Nok llevaba al cuello para activar sus creencias religiosas a través de los antepasados. Estas terracotas también podría haber sido usado como regalos para entierros u ofrecimientos personales para los muertos. Esta práctica era común entre el Dakkakari y grupos Mumuye en Nigeria central hasta hace poco.
 
En conclusión, podemos decir que el conocimiento de los Nok, como la mayor parte de las antiguas culturas del África subsahariana es prácticamente nulo y que los únicas datos que poseemos son a través de las obras que aparecen en las excavaciones arqueológicas.
 
De cualquier modo, hemos conseguido sacar interesantes conclusiones a partir de las obras Nok, como sus orígenes norteafricanos, la sociedad altamente jerarquizada, con altas clases sociales (que se adornaban con ricos y lujosas joyas y tocados), que tenían un fin ritual, ya fueran por procesos agrícolas, medicinales, de protección ante los elementos o de culto a los antepasados, todo ello representado estéticamente a partir de diferentes formas pero siempre siguiendo la misma estética (conceptos que analizaremos con gran detenimiento en el siguiente artículo), y los lugares donde se rendía culto. Todo ello hace que el estudio de la enigmática cultura Nok sea sólo el comienzo de un importante estudio profundizado del tema.
 
 
BIBLIOGRAFÍA
  • A.A.V.V. Las artes fuera de Europa. América, Asia Oriental, África y Oceanía. Mira Editores. Zaragoza, 2012.
  • CHESI, Gert y MERZEDER, Gerhard. The Nok Culture. Art in Nigeria 2.500 years ago. Prestel. 2006.
  • FAGG, Bernard. Nok terracotas. Ethnographica for the National Museum. Lagos, 1977.
  • GRUNNE, Bernard de. Naissance de l´art en Afrique noire. La statuire Nok au Nigeria. Societé Nouvelle Adam Biro. Paris, 2001.
  • MARTÍNEZ JACQUET, Elena. Barro, dioses y vida. Introducción a la cerámica tradiconal africana en Cuadernos de África Tomo 2. Fundación Alberto Jiménez-Arellano Alonso. León, 2010.
  • Tribal Art. Numéro 65. Automne 2012. Páginas 84-100
 

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