miércoles, 27 de agosto de 2014

El arte del tomate y la Tomatina de Buñol

Seas valenciano, sevillano o madrileño; americano, japonés o australiano. ¿Quién no ha oído hablar de la famosa Tomatina de Buñol?

La Tomatina se celebra en Buñol a finales de agosto (último miércoles) dentro de su semana grande de fiestas. La batalla del tomate comienza sobre las once de la mañana y durante una hora la gente se divierte dándose un auténtico baño en tomate. El color de la vestimenta por excelencia es el blanco. Se recomienda llevar gafas de bucear, ropa vieja y zapatillas desgastadas.

La noche de antes, los habitantes de Buñol y los turistas atraídos por la batalla, disfrutan de los chiringuitos y atracciones en el recinto ferial. Al día siguiente se empieza temprano para reponer fuerzas. El Ayuntamiento de Buñol ofrece bollos para desayunar sobre las 9 de la mañana. La gente empieza a acudir a la plaza llenando cubos de agua y tirándolos sobre las personas que quieran refrescarse o sobre cualquiera que pase por allí.

Antes de dar comienzo la Tomatina, hay un acto obligado. Se eleva un palo cubierto de jabón con el objetivo de que cualquiera que lo quiera intentar trepe por él para conseguir el premio, el jamón que se encuentra en su parte más alta. Hasta que no se coge el jamón, no puede dar comienzo la Tomatina. La gente anima cantando, se tiran cubos de agua desde los balcones, los participantes preparan sus gafas de bucear o dan los retoques finales a su disfraz. Hasta que los aplausos dirigidos al cazador del jamón avisan del comienzo de la batalla.

La gente corea “¡tomate, tomate!” pidiendo que comience la batalla. Cuando suena la primera carcasa, la gente empieza a buscar a ese primer camión, cargado de “municiones tomateras”, que se abre paso entre el tumulto para tomar posiciones. En un momento dado, se detiene y se inclina para depositar la munición en el suelo. La gente se abalanza sobre los tomates y se provisiona. Ahora sí, comienza el lanzamiento indiscriminado de tomates, una auténtica lluvia que baña a los participantes sin miramientos. Camión tras camión, hasta un total de 5, van reponiendo más provisiones. Una hora después del comienzo, la segunda y última carcasa anuncia el fin de la batalla.


Con la retirada llega el momento de limpiarse el tomate adherido al cuerpo con las mangueras que los vecinos prestan amablemente, en las fuentes o en el charco de “los peñones”.

Fuente: http://latomatina.info/

ORÍGENES

La historia de esta fiesta se remonta a una tarde a finales de agosto de 1945. Un grupo de amigos presenciaba un desfile de músicos, gigantes y cabezudos. En su intento por acercarse a las primeras posiciones del público y tener mejores vistas del acto, provocaron que uno de los participantes se cayera al suelo. El cual, furioso, la emprendió a golpes con todo lo que encontró. Un puesto de verduras fue objeto de su enfado, lo cual devengó en una multitud de gente tirándose tomates los unos a los otros hasta que las fuerzas del orden público acabaron con aquella batalla vegetal.

En años posteriores, los jóvenes se llevaron sus propios tomates y repitieron el incidente, pese a que la policía siempre ponía fin a aquella diversión improvisada. Y aunque la Tomatina se prohibió a principios de los 50, la gente siguió celebrándola pese a la amenaza de ser arrestados.

En 1957, los vecinos de la localidad celebraron el “encierro del tomate”, un acto en protesta por la prohibición de la Tomatina. Desfilaron portando un ataúd con un gran tomate en su interior, acompañados por las marchas fúnebres de una banda de música. Como resultado, la Tomatina se proclamó como fiesta de forma oficial.

CURIOSIDADES

Esta fiesta se dio a conocer en España con un reportaje de Javier Basilio, emitido en 1983 en el programa de Televisión Española “Informe semanal” y fue declarada Fiesta de Interés Turístico Internacional por la Secretaría General de Turismo en el año 2002. Diferentes países de todo el mundo han copiado esta batalla vegetal, como Sutamarchán (Colombia) y Guangdong (China). Esta fiesta incluso fue promocionada en 2011 en la película de Boollywood ‘Zindagi Na Milegi Dobara’ (para ello se celebró una Tomatina en febrero de ese año).

Este año se han agotado las 22.000 entradas puestas a la venta el pasado mes de abril. Gran parte de la demanda viene de fuera de nuestras fronteras, en concreto de australianos (12,40%), británicos (11,79%) y japoneses (10,17%). A través de los beneficios obtenidos en la Tomatina 2014, el Ayuntamiento de Buñol colabora con la ONG Lokpanchayat en una casa de acogida de mujeres maltratadas y excluidas en Sangamner, India.

Y tú, ¿conoces ya la Tomatina o vas a dejar que te la sigan contando?


FUENTES:

http://www.bunyol.es/html/main3.php?pagina=vive.php
http://latomatina.info/
http://www.lovevalencia.com/curiosidades-de-la-tomatina.html
http://www.levante-emv.com/comarcas/2014/07/10/agotadas-entradas-tomatina-2014/1136102.HTML



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