Se cree que Sevilla fue creada aproximadamente en el siglo IX a.C. con las confluencias de las culturas turdetanas, tartésicas, fenicias y cartaginesas. Pasando por ella más tarde griegos, romanos, visigodos, musulmanes, judíos...
De unas civilizaciones se han logrado conservar más obras que de otras: como por ejemplo la Giralda, la Torre del Oro o el Alcázar de épocas musulmana, almohade o mudéjar. Incluso aún podemos perdernos en las laberínticas calles de la judería.
Pero sin embargo, la presencia romana no es tan palpable en la ciudad: el cardo y el decumanus siguen presentes, dotándola de una estructura cuadriculada. El cardo transcurría de norte a sur, desde la actual iglesia de Santa Catalina hasta la calle Abades y el Decumanus transcurría de este a oeste desde la actual iglesia de San Esteban en la calle Águilas hasta la plaza del Salvador. Así como la muralla, donde podemos apreciar un tramo mayor junto a la Basílica de la Macarena.
| Resto de muralla actual en Sevilla |
Por supuesto, cabe nombrar la vecina urbe de Itálica, la cual se encuentra a apenas 10 Km de Sevilla y desde luego es merecedora de una entrada exclusivamente dedicada a ella.
Pero Sevilla siguió su curso, junto al río, lo que le trajo grandes inundaciones y serios problemas, aunque sin él, no sería lo que es ahora. Se convierte en la capital del comercio mundial, la ciudad a la que llegaba toda la mercancía procedente de América, tras su descubrimiento.
Pero Sevilla siguió su curso, junto al río, lo que le trajo grandes inundaciones y serios problemas, aunque sin él, no sería lo que es ahora. Se convierte en la capital del comercio mundial, la ciudad a la que llegaba toda la mercancía procedente de América, tras su descubrimiento.
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| Itálica |
A pesar de todo, pocos son los restos encontrados en la capital tras aproximadamente medio milenio de asentamiento romano. Tras el proyecto de restauración de una plaza de abastos situada en la Plaza de la Encarnación, se encontraron importantes restos arqueológicos de arte romano y andalusí, por lo que finalmente se ideó un plan de mercado, mirador y museo arqueológico, que dio lugar al edificio arquitectónico conocido como "Las Setas".
| Antiquarium. Sevilla |
De todo esto somos conscientes, pero rara vez "callejeamos" tanto como para ir a parar a la calle Mármoles (en el barrio de Santa Cruz) donde nos espera, atrapado entre casas y vegetación, los vestigios del que fue el Templo de Hércules, Liber Pater o Antonio Pío.
Si tenemos la ocasión de dejarnos caer por allí encontraremos este recinto en el que aún están en pie tres columnas romanas de gran altura, teniendo en cuenta que más de la mitad de su estructura se encuentra enterrada bajo tierra.
Si tenemos la ocasión de dejarnos caer por allí encontraremos este recinto en el que aún están en pie tres columnas romanas de gran altura, teniendo en cuenta que más de la mitad de su estructura se encuentra enterrada bajo tierra.
Por sus características arquitectónicas se deduce que esta estructura probablemente constituiría la entrada del templo construído en el siglo II d.C, quizás en tiempos de Adriano o de Antonio Pío (de ahí una de sus posibles denominaciones). Se trataba de un templo hexástilo, quiere decir que tenía 6 columnas en su frente. Y próstilo, lo que significa que tenía una hilera de columnas sólo en la fachada anterior. El templo se encontraba situado en el punto más alto de la ciudad, próximo al foro y al cruce de las principales vías romanas (cardo y decumanus). La mayoría de las teoría apuntan a que el templo se levantó para dar culto a Hércules, ya que sólo han aparecido dos epígrafes a Liber pater y otro a Antonio Pío. Esto hace pensar que pudo ser un templo levantado por este último emperador como adoración a Hércules.
Sin embargo nada de lo dicho anteriormente es completamente cierto, está basado en suposiciones e hipótesis. Nuevos estudios han hecho dudar a los arqueólogos, con los siguientes motivos de peso: las basas de las columnas son distintas (4 de ellas son jónicas mientras que una es ática). No se conoce templo romano alguno donde las basas de una misma fachada tengan órdenes distintos. Algunos arqueólogos e historiadores han considerado que pudiera tratarse de un pórtico de acceso a una zona monumental, donde se hallaría un templo dedicado a Liber Pater (del que sólo se ha encontrado en esta zona una placa de mármol y que hace referencia a dicha divinidad).
Sin embargo nada de lo dicho anteriormente es completamente cierto, está basado en suposiciones e hipótesis. Nuevos estudios han hecho dudar a los arqueólogos, con los siguientes motivos de peso: las basas de las columnas son distintas (4 de ellas son jónicas mientras que una es ática). No se conoce templo romano alguno donde las basas de una misma fachada tengan órdenes distintos. Algunos arqueólogos e historiadores han considerado que pudiera tratarse de un pórtico de acceso a una zona monumental, donde se hallaría un templo dedicado a Liber Pater (del que sólo se ha encontrado en esta zona una placa de mármol y que hace referencia a dicha divinidad).
| Vestigios romanos en C/Mármoles |
Sin embargo, no sé si alguno se habrá dado cuenta, por la foto o por haber pasado por la calle, que sólo podemos encontrar tres columnas, cuando supuestamente se trata de un templo hexástilo. ¿Dónde se encuentran entonces las otras tres columnas restantes?
Dos de las columnas de estilo jónico (que estarían en las posiciones 4 y 5 de la hilera) se retiraron y se depositaron en 1574 en la Alameda de Hércules sosteniendo las estatuas de Hércules -fundador mítico de Sevilla- y de Julio César -restaurador de la ciudad-.
Estas estatuas fueros esculpidas por Diego de Pesquera y se colocaron allí en 1578 por orden de Francisco Zapata Cisneros, Conde de Barajas. Las columnas romanas procedentes de la calle mármoles se remataron con unos capiteles de orden corintio, obra de Asensio de Maeda.
Dos de las columnas de estilo jónico (que estarían en las posiciones 4 y 5 de la hilera) se retiraron y se depositaron en 1574 en la Alameda de Hércules sosteniendo las estatuas de Hércules -fundador mítico de Sevilla- y de Julio César -restaurador de la ciudad-.
Estas estatuas fueros esculpidas por Diego de Pesquera y se colocaron allí en 1578 por orden de Francisco Zapata Cisneros, Conde de Barajas. Las columnas romanas procedentes de la calle mármoles se remataron con unos capiteles de orden corintio, obra de Asensio de Maeda.
¿Y la sexta columna? Esta era la que se encontraba en el borde nororiental de la hilera, en concreto su basa era ática. Se rompió y desapareció sin que sepamos hoy con certeza dónde pueden encontrarse sus restos.
A día de hoy no se conoce con exactitud la función que pudo tener este edificio romano, del que hoy sólo restan 5 columnas (3 en la Calle Mármoles y 2 en la Alameda de Hércules). Y corren leyendas acerca de su columna desaparecida: se dice que el Rey Don Pedro I mandó trasladar esta columna a su residencia, el Alcázar de Sevilla y en este traslado la columna se cayó y se rompió.
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